Derechos de las mujeres europeas del siglo 19

La cuestión de la violencia ha sido, y sigue siendo, una dimensión prioritaria de la agencia por los derechos de las mujeres, un reclamo que consta en todas las demandas del movimiento de mujeres. Las diferencias en el seno del movimiento feminista no han cesado pero la atemperación de algunas posturas radicales y la creciente presencia de mujeres, pero sobre todo de mujeres feministas, en los partidos políticos o en las instituciones, unido al reconocimiento de la diversidad de experiencias y de caminos, ha transformado el panorama ... Sin embargo, los primeros movimientos feministas estaban surgiendo y las mujeres empezaríamos a luchar por nuestros derechos a lo largo del siglo XIX y XX. Margaret Fuller, una de las primeras mujeres periodistas, escribió “La mujer en el siglo XIX”, en 1845, libro en el que alegaba que todos los individuos tienen una capacidad ilimitada ... En el panorama mundial, a finales del siglo XIX las mujeres europeas participaron activamente en las luchas obreras, por el reconocimiento de sus derechos como trabajadoras y por la mejora de las condiciones de vida de los sectores más pobres y al igual que en Estados Unidos, se unieron a las luchas contra la esclavitud. La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff es considerada hoy día, como una de las mujeres más poderosas del planeta. Pero la mandataria de la sexta economía mundial le debe mucho a la labor de las feministas brasileñas que la precedieron, entre las que destaca Bertha Lutz (1894-1976), naturalista, zoóloga y profesora. LAS MUJERES Y LA HISTORIA DE EUROPA. Por Pilar Ballarín, Margarita M. Birriel, Cándida Martinez y Teresa Ortíz Universidad de Granada. 1.1 El trabajo de las mujeres en el ámbito doméstico La lucha feminista del siglo XIX se centró en la búsqueda del derecho a voto por parte de la mujer, el llamado movimiento sufragista. En Gran Bretaña lo inició Mary Wollstonecraft con A vindication of the Rights of Woman, en el año 1792.En este documento, proponía que “ambos sexos debieran educarse juntos, no sólo en las familias privadas sino también en las escuelas públicas ... Sin embargo, las mujeres aún tenían derechos limitados a los bienes adquiridos mientras estuvieran casadas. En la década de 1870, los estados aprobaron una ley que daba a las mujeres los derechos legales de su propiedad conyugal, aunque una mujer sólo podía administrar la propiedad si su esposo moría. Creencias El Rol de la mujer en el siglo XIX La mujer en el siglo XIX ocupaba un papel secundario, siempre detrás del hombre. La sociedad era muy católica y la Iglesia defendía que el papel de la mujer era el de una esposa obediente y ama de casa al cuidado y servicio de su familia, y sólo el hombre se tenía que dedicar a las cosas importantes. Clara Zetkin. Clara Zetkin (Alemania, 5 de julio de 1857 - 20 de junio de 1933) fue una de las principales mujeres de esta segunda ola.Se interesó mucho en la política sobre la mujer, la lucha ...

TODO LO QUE USTED NECESITA SABER SOBRE LA SUBROGACIÓN EN UCRANIA EN TÉRMINOS DE MEDICINA

2019.08.28 09:16 FeskovAgencySpain TODO LO QUE USTED NECESITA SABER SOBRE LA SUBROGACIÓN EN UCRANIA EN TÉRMINOS DE MEDICINA

Ucrania es uno de los mejores países para la maternidad sustituta. En el Grupo de Reproducción Humana de Feskov usted encontrará una gran selección de madres sustitutas
Ucrania es uno de los países más atractivos para aquellos que desean utilizar los servicios de maternidad sustituta y otras tecnologías reproductivas para el nacimiento de un bebé . ¡Esto es real!
Esto puede explicarse principalmente por el hecho de que el país tiene una muy buena vieja escuela de medicina. Ya en los siglos XVIII y XIX varias instituciones educativas con orientación médica se formaron en el territorio del país y formaron médicos calificados. Durante los tiempos de la URSS, cuando Ucrania era su parte, la medicina era una de las direcciones prioritarias, gracias a lo cual muchos médicos prominentes que ganaron fama mundial aparecieron en el país en aquel tiempo.
Después del colapso de la URSS hubo una salida de personal del país, pero no hubo un deterioro catastrófico en la calidad de la medicina. Hubo clínicas privadas que comenzaron a ofrecer los últimos servicios médicos a un nivel muy alto.
Hoy Ucrania en varias áreas médicas se encuentra en la "línea frontal de la ciencia y la medicina". El país utiliza tecnologías médicas avanzadas, ofrece los servicios médicos más "avanzados" y desarrolla nuevos métodos de tratamiento. Entre las áreas más exitosas de la medicina la reproductología es especialmente digna de mención.

Historia de la reproductología ucraniana

La historia de la reproductología ucraniana se remonta al pasado soviético. En 1983, el primer laboratorio de reproducción humana apareció en Ucrania. En 1990, la primera FIV exitosa en Ucrania se llevó a cabo en Jarkov, gracias a lo cual, el 19 de marzo de 1991, nació el primer bebé de probeta.
Otro evento único de ese tiempo fue el uso de la primera madre sustituta en el CIS. La mujer de 48 años se convirtió en la madre sustituta del hijo de su hija, que no podía gestarlo.
En 1985, el Instituto de Problemas de Criobiología y Medicina, ubicado en Jarkov, inició una investigación sobre la crioconservación de material genético (esperma, óvulos y embriones humanos), y ya en 2003, un niño del embrión, que fue previamente crioconservado, nació en Ucrania.
Entre los científicos que participaron en la implementación del primer programa de FIV en Ucrania se encontraba Alexander Mikhailovich Feskov. Más tarde abrió su oficina, donde se ocupó de los problemas de reproducción. Y luego fundó un negocio familiar, que eventualmente se convirtió en un gran negocio próspero.
Hoy, Aleksander Feskov es doctor en ciencias médicas, miembro de la Sociedad Europea de Reproducción Humana (ESHRE), miembro de la junta de la Asociación Ucraniana de Medicina Reproductiva. Dirige una sociedad grande el Grupo de reproducción humana de Feskov, que ofrece servicios integrales en medicina reproductiva y desarrolla activamente la dirección de la maternidad sustituta.
Hoy en día, el Grupo de reproducción humana Feskov es una de las mejores clínicas de reproducción en Ucrania, donde clientes de todo el mundo vienen a cumplir sus sueños: el nacimiento de un niño.

La maternidad sustituta en Ucrania está abierta a los extranjeros

Actualmente el turismo médico se está desarrollando activamente en Ucrania. La medicina privada ucraniana está abierta a los extranjeros y tiene una gran demanda en el campo de la reproducción. Esto se explica fácilmente por el hecho de que en Ucrania existen las condiciones más favorables para el uso de métodos reproductivos avanzados, como la maternidad sustituta.
Las clínicas privadas de Ucrania utilizan los métodos reproductivos más nuevos y muestran los resultados a nivel de las mejores clínicas de los EE. UU., un país considerado un líder en este campo. Al mismo tiempo, los precios de los servicios en Ucrania son mucho más asequibles.
El país cuenta con legislación leal en materia de subrogación. Además, las leyes detallan los derechos y obligaciones de la madre sustituta y los padres del niño, lo que excluye la posibilidad de disputas sobre los derechos de los padres.
Las tecnologías reproductivas requieren el uso de equipos de alta tecnología y el uso de medicamentos específicos. La clínica Grupo de reproducción humana de Feskov utiliza medicamentos seguros de la más alta calidad y los equipos más modernos. Todo lo que se utiliza para los programas de reproducción está certificado y cumple con las normas estatales.
El país tiene una gran selección de madres sustitutas, y las clínicas que ofrecen servicios de maternidad sustituta, seleccionan estrictamente a las mujeres para este rol. En el Grupo de reproducción humana de Feskov todas las mujeres que están incluidas en la base de madres sustitutas se someten a una prueba de salud física y mental y a los malos hábitos.
Para elegir una madre sustituta en Ucrania para su futuro hijo, los extranjeros no necesitan un seguro adicional. No hay colas ni obstáculos que puedan obstaculizar su deseo de convertirse en padres.
En el Grupo de reproducción humana de Feskov el mecanismo para usar programas reproductivos con la ayuda de la maternidad sustituta está ajustado y funciona como un reloj. Todo está organizado de la manera más rápida y conveniente. Existen diferentes programas que Les ayudarán a elegir la mejor opción para su situación.
Si ustedes tienen la firme intención de ser padres, y para esto necesitan una madre sustituta, no se demoren, ¡llamen a la clínica! ¡Aquí encontrarán respuestas completas a todas sus preguntas, obtengan la ayuda necesaria y finalmente podrán convertirse en padres felices!
https://maternidad-subrogada-centro.es/surrogacy-medicine.html
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2019.06.10 08:21 FeskovAgencySpain TODO LO QUE USTED NECESITA SABER SOBRE LA SUBROGACIÓN EN UCRANIA EN TÉRMINOS DE MEDICINA

Ucrania es uno de los mejores países para la maternidad sustituta. En el Grupo de Reproducción Humana de Feskov usted encontrará una gran selección de madres sustitutas
Ucrania es uno de los países más atractivos para aquellos que desean utilizar los servicios de maternidad sustituta y otras tecnologías reproductivas para el nacimiento de un bebé . ¡Esto es real!
Esto puede explicarse principalmente por el hecho de que el país tiene una muy buena vieja escuela de medicina. Ya en los siglos XVIII y XIX varias instituciones educativas con orientación médica se formaron en el territorio del país y formaron médicos calificados. Durante los tiempos de la URSS, cuando Ucrania era su parte, la medicina era una de las direcciones prioritarias, gracias a lo cual muchos médicos prominentes que ganaron fama mundial aparecieron en el país en aquel tiempo.
Después del colapso de la URSS hubo una salida de personal del país, pero no hubo un deterioro catastrófico en la calidad de la medicina. Hubo clínicas privadas que comenzaron a ofrecer los últimos servicios médicos a un nivel muy alto.
Hoy Ucrania en varias áreas médicas se encuentra en la "línea frontal de la ciencia y la medicina". El país utiliza tecnologías médicas avanzadas, ofrece los servicios médicos más "avanzados" y desarrolla nuevos métodos de tratamiento. Entre las áreas más exitosas de la medicina la reproductología es especialmente digna de mención.

Historia de la reproductología ucraniana

La historia de la reproductología ucraniana se remonta al pasado soviético. En 1983, el primer laboratorio de reproducción humana apareció en Ucrania. En 1990, la primera FIV exitosa en Ucrania se llevó a cabo en Jarkov, gracias a lo cual, el 19 de marzo de 1991, nació el primer bebé de probeta.
Otro evento único de ese tiempo fue el uso de la primera madre sustituta en el CIS. La mujer de 48 años se convirtió en la madre sustituta del hijo de su hija, que no podía gestarlo.
En 1985, el Instituto de Problemas de Criobiología y Medicina, ubicado en Jarkov, inició una investigación sobre la crioconservación de material genético (esperma, óvulos y embriones humanos), y ya en 2003, un niño del embrión, que fue previamente crioconservado, nació en Ucrania.
Entre los científicos que participaron en la implementación del primer programa de FIV en Ucrania se encontraba Alexander Mikhailovich Feskov. Más tarde abrió su oficina, donde se ocupó de los problemas de reproducción. Y luego fundó un negocio familiar, que eventualmente se convirtió en un gran negocio próspero.
Hoy, Aleksander Feskov es doctor en ciencias médicas, miembro de la Sociedad Europea de Reproducción Humana (ESHRE), miembro de la junta de la Asociación Ucraniana de Medicina Reproductiva. Dirige una sociedad grande el Grupo de reproducción humana de Feskov, que ofrece servicios integrales en medicina reproductiva y desarrolla activamente la dirección de la maternidad sustituta.
Hoy en día, el Grupo de reproducción humana Feskov es una de las mejores clínicas de reproducción en Ucrania, donde clientes de todo el mundo vienen a cumplir sus sueños: el nacimiento de un niño.

La maternidad sustituta en Ucrania está abierta a los extranjeros

Actualmente el turismo médico se está desarrollando activamente en Ucrania. La medicina privada ucraniana está abierta a los extranjeros y tiene una gran demanda en el campo de la reproducción. Esto se explica fácilmente por el hecho de que en Ucrania existen las condiciones más favorables para el uso de métodos reproductivos avanzados, como la maternidad sustituta.
Las clínicas privadas de Ucrania utilizan los métodos reproductivos más nuevos y muestran los resultados a nivel de las mejores clínicas de los EE. UU., un país considerado un líder en este campo. Al mismo tiempo, los precios de los servicios en Ucrania son mucho más asequibles.
El país cuenta con legislación leal en materia de subrogación. Además, las leyes detallan los derechos y obligaciones de la madre sustituta y los padres del niño, lo que excluye la posibilidad de disputas sobre los derechos de los padres.
Las tecnologías reproductivas requieren el uso de equipos de alta tecnología y el uso de medicamentos específicos. La clínica Grupo de reproducción humana de Feskov utiliza medicamentos seguros de la más alta calidad y los equipos más modernos. Todo lo que se utiliza para los programas de reproducción está certificado y cumple con las normas estatales.
El país tiene una gran selección de madres sustitutas, y las clínicas que ofrecen servicios de maternidad sustituta, seleccionan estrictamente a las mujeres para este rol. En el Grupo de reproducción humana de Feskov todas las mujeres que están incluidas en la base de madres sustitutas se someten a una prueba de salud física y mental y a los malos hábitos.
Para elegir una madre sustituta en Ucrania para su futuro hijo, los extranjeros no necesitan un seguro adicional. No hay colas ni obstáculos que puedan obstaculizar su deseo de convertirse en padres.
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Si ustedes tienen la firme intención de ser padres, y para esto necesitan una madre sustituta, no se demoren, ¡llamen a la clínica! ¡Aquí encontrarán respuestas completas a todas sus preguntas, obtengan la ayuda necesaria y finalmente podrán convertirse en padres felices!
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2016.07.15 09:59 EDUARDOMOLINA La Italia de los comunes: del Movimiento 5 Estrellas a Luigi De Magistris, apelando a Podemos, la comunidad zapatista y la experiencia municipalista española ha sido reelegido alcalde de Nápoles y en Turín, una mujer, Appendino, ha fracturado el poder con bases sustancialmente obreras.

http://iniciativadebate.org/2016/07/14/la-italia-de-los-comunes-del-movimiento-5-estrellas-a-luigi-de-magistris/
"Decía uno de los grandes intelectuales italianos del siglo XX, que “la Resistencia y el movimiento estudiantil, eran las dos únicas experiencias democrático-revolucionarias del pueblo italiano. A su alrededor hay silencio y desierto: qualunquismo, degeneración estatal, y las horrendas tradiciones borbónicas, saboyanas y papales”. No le faltaba razón a Pier Paolo Pasolini, sobre todo, a la vista de la cadena de acontecimientos políticos fruto de la segunda vuelta de las elecciones municipales italianas del 19 de junio. Tras tiempos de declive de los movimientos sociales desde aquel 15 de octubre de 2011 en el que la ola de movilizaciones se frenó en seco, estas elecciones significan, al menos en la relación de los movimientos con las instituciones, la inversión del rumbo de las políticas del PD.
En ocasiones lo local permite la apertura de tendencias de cambio, tal como vivimos a este lado del Mediterráneo con las candidaturas de unidad popular el 25 de mayo de 2015, es por ello estas últimas elecciones en Italia son tan relevantes para hacer una cartografía política de coyuntura y para medir la crisis de legitimidad que condiciona a Matteo Renzi (Partido Democrático) a jugar sus bazas de manera algo distinta. La primera fractura del flamante premier llega de la desafección ciudadana a su gestión en las grandes ciudades italianas, en una línea algo diversa que la respuesta social a su proyecto de liberalización y crecimiento público, en torno a infraestructuras, ley educativa y la famosa reforma laboral de 2014 (Jobs Act). Así lo atestiguan los resultados del ballottaggio (segunda vuelta), donde las candidaturas del Movimiento 5 Estrellas se han hecho con las alcaldías de Roma y Turín desplazando a las listas apoyadas por el partido de Renzi y rompiendo la hegemonía de la que gozaba el PD (antes PDS y muy anteriormente PCI). Sin embargo, contradiciendo las tendencias del sur de Europa, la concreción del cambio electoral no viene precedida por el empuje de un fuerte movimiento de disenso hacia los dictados de la Troika, que termine sedimentando un partido-movimiento capaz de construir una alternativa a la herencia del berlusconismo. Las razones hay que encontrarlas en otras coordenadas, en la tensión entre dos modelos reflejados en experiencias distantes: la del desafecto difuso del Movimiento 5 Estrellas liderado por Raggi (Roma) y Appendino (Turín), y la del proceso antagonista de Nápoles con el exfiscal Luigi de Magistris a la cabeza. Roma, Turín y 17 más. El Movimiento 5 Estrellas y el voto del rencor
Hablar del Movimiento 5 Estrellas es hablar de su exponente y fundador, Beppe Grillo. El cómico y actor, ha sido uno de los impulsores del clima de frustración contra la élite política italiana durante los últimos años, siempre expuesto al mecanismo de representación parlamentaria y removilización social que tan malas pasadas le jugó. Un Partido resuelto a construirse, tal como evidencia su breve desarrollo histórico, como polo de atracción de aquellos excluidos del “contrato del bienestar”: jóvenes, capas medias urbanas, liberales venidos a menos, que dibujan un neo-proletariado urbano cuyo voto masivo hacia el M5S no es por convencimiento sino por desafección (aquí una de las diferencias con Podemos) hacia el proyecto del PD de Renzi. Sin embargo, “no todo el movimiento es orégano”. La contradictoria Virginia Raggi y la activista No Tav Chiara Appendino, son precisamente producto de una coyuntura italiana cuya reflexión revela la activación de una disidencia hacia las políticas renzianas, erosionando una práctica gubernamental que no consolida la propuesta del M5S, pero que lo refuerza en ciudades como Roma, donde el ex-alcalde del PD fue parte del escándalo de corrupción “Mafia capitale” y más allá de iniciativas de los movimientos sociales como la campaña por el derecho a la ciudad, no ha encontrado una alternativa política: destacados los “flops” de Fassina del partido Izquierda Italiana y de la derecha neoconservadora y ex-fascista. Sin duda, los 770.000 votos a Virginia Raggi y el 67% de los apoyos la convierten en la vencedora parcial, puesto que para los estratos políticos más fuertes de los movimientos romanos, es una victoria que permite neutralizar la acción de la antigua corporación socioliberal del PD pero no articular un proyecto en clave constituyente para la ciudad. En otros términos, hay grava pero no hay agua.
Ligeramente distinto es Turín, donde otra mujer, Appendino, ha fracturado el poder —con bases sustancialmente obreras— de Fassino (PD), haciéndose con la cuarta ciudad de Italia en número de habitantes y desplazando al proyecto liberal conservador a una tercera posición. Turín, por su composición de clase era un núcleo en disputa clave para asentar la proyección pública norteña del M5S. De hecho, el carácter genuino del cambio radica en que una activista ecologista, apoyada en cierta medida por algunos colectivos sociales y fuerzas de la izquierda radical —más o menos públicamente, más o menos críticamente— ha podido recoger el excedente de años de lucha contra la destrucción de la Val di Susa al norte de Turín por las obras del Tren de Alta Velocidad, bajo un paradigma conflictivo: una partido paradójico que refleja el malestar ciudadano, que genera al mismo tiempo rechazo entre las áreas políticas del movimiento.
En definitiva, se invierte la ruta en 19 ciudades grandes en Italia donde el M5S tuerce el brazo al PD y a las candidaturas de la derecha, que sacan mejores resultados allá donde los líderes locales de Berlusconi, la Liga Norte de Matteo Salvini y los neofascistas presentan candidaturas unitarias. La experiencia de una anomalía. De Magistris y Nápoles
Apelando a Podemos, la comunidad zapatista y la experiencia municipalista española de lo que él denomina las “ciudades rebeldes”, Luigi De Magistris ha sido reelegido al alcalde de la tercera ciudad más poblada de Italia. Si bien la distinción meridional que corta de raíz la península itálica en dos mitades no lo explica todo, es cierto que Nápoles es sin duda un territorio extraño. En una coalición construida barrio a barrio, centro social a centro social, Napoli in Comune a Sinistra ha doblado el brazo al burócrata conservador Lettieri, y no lo ha hecho solamente con el 66% de los votos en segunda vuelta. Los fenómenos políticos no puedes explicarse sólo aritméticamente. Tanto es así, que el modelo de candidatura, autogobierno y perspectiva política de De Magistris se explica en el proceso de subjetivación política de amplias capas de ciudadanos napolitanos que, siendo conscientes de la desazón que sumió a la ciudad durante décadas en la especulación y la gestión neoliberal, articularon una propuesta “de gobierno popular”. En contraste con la “limpieza” política del Movimiento 5 Estrellas, el desafío político al que se enfrenta la experiencia napolitana puede resumirse en dos claves: el modelo napolitano no debe verse arrastrado por la política “gestionaria”, por la gestión de lo existente sino que debe vincular —aún más— los cambios institucionales a los deseos transformadores de la mayoría, y por otra parte, nunca olvidar que el objetivo de construir un modelo de asalto institucional hegemónico, desde abajo y la radicalidad democrática, tiene que relacionarse en el corto plazo con el Movimiento 5 Estrellas y aprovechando los espacios que estos puedan abrir, los movimientos deben consolidarse como actor interlocutor protagonista, siendo conscientes de que sólo desde el conflicto se puede transformar “el movimiento de lo real”.
En la Italia de los comunes, la expectativa es enorme, y este primer golpe a Renzi constituye sólo el inicio. La relación mediterránea (entre Italia y el Estado español), es más, europea, puede ser un bonito comienzo del razonamiento sobre el proceso constituyente europeo que tanto deseamos."
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2016.06.06 15:03 ShaunaDorothy Alemania ¡Abajo los intentos por criminalizar la prostitución! (Junio de 2014)

Espartaco No. 41 Junio de 2014
A continuación presentamos la traducción de extractos de un artículo de Spartakist No. 201 (enero de 2014), publicado por nuestros camaradas del Partido Obrero Espartaquista de Alemania. Aunque la prostitución en sí no es actualmente un crimen en Alemania, el nuevo gobierno de coalición entre la Unión Demócrata Cristiana (CDU) y el Partido Socialdemócrata (SPD) ha anunciado que planea imponer nuevas restricciones, disfrazadas de medidas para combatir el “tráfico sexual”.
Durante la presentación del último libro de la reaccionaria feminista burguesa Alice Schwarzer —una colección de artículos bajo el título amarillista de Prostitution—Ein deutscher Skandal. Wie konnten wir zum Paradies der Frauenhändler werden? (Prostitución: Un escándalo alemán; ¿Cómo pudimos convertirnos en el paraíso de los traficantes de mujeres?)—, grupos de trabajadoras sexuales, la Organización Alemana de Servicios Contra el SIDA y otros miembros de la audiencia protestaron activamente. En el evento, que tuvo lugar el 14 de noviembre de 2013 en Berlín, el podio estuvo ocupado exclusivamente por partidarios de Schwarzer. Entre ellos se encontraba un investigador de la policía, ¡que llamó por la reinstauración del registro de prostitutas! Previo al evento, Juanita Henning (presidenta de la Asociación Doña Carmen, un grupo defensor de los derechos de las prostitutas) explicó correctamente que lo que Schwarzer propone es una “ley policiaca, simple y llanamente” y la describió como una “feminista policiaca alemana”. Hacia el final del evento, una de las personas que hablaron en defensa de los derechos de las trabajadoras sexuales recibió un aplauso de tal magnitud que los oradores se sintieron obligados a abandonar el podio.
Desde que lanzaron su “Llamado Contra la Prostitución” en otoño del año pasado, Schwarzer y su revista Emma han estado en campaña para volver a criminalizar la prostitución. Para lograrlo, Schwarzer equipara la prostitución con la esclavitud, exigiendo “el ostracismo y, cuando sea necesario, también el castigo legal para sus clientes”. La “gran coalición” entre la CDU y el SPD ya ha anunciado que se va a “castigar...la prostitución derivada de la pobreza, al igual que la prostitución forzada, de manera más severa, con la introducción de nuevas figuras delictivas” (“Futuros castigos para los clientes de prostitutas forzadas”, Frankfurter Allgemeine Zeitung, 2 de diciembre de 2013).
Como marxistas, nos oponemos sin ambigüedades a estas medidas. La criminalización de los clientes sería un paso decisivo hacia la criminalización renovada de la prostitución —y de las prostitutas—. Decimos: ¡intercambiar dinero por sexo no es un crimen, ni por parte de las prostitutas ni de sus clientes! Afirmar que los únicos blancos de la legislación serían los clientes que pagan a sabiendas de que la persona ha sido forzada a prostituirse es un pretexto: esto es prácticamente imposible de demostrar y, en realidad, sirve sólo como excusa para fomentar la represión estatal, incrementar el número de redadas contra los burdeles y aterrorizar a las prostitutas, muchas de ellas inmigrantes, en las calles y donde sea.
Una ley similar rige desde hace años en Gran Bretaña. Nuestros camaradas de la Spartacist League/Britain escribieron: “De hecho, las inmigrantes ‘rescatadas’ por la policía durante las redadas ‘antitráfico’ son rutinariamente deportadas” (“Down With Labour’s Crackdown on Prostitution” [Abajo las medidas represoras del Partido Laborista contra la prostitución], Workers Hammer No. 205, invierno de 2008-09). En Francia, una ley basada en el “modelo sueco” de 1999, que considera un crimen pagar por sexo, recientemente superó la primera lectura, a pesar de las sostenidas protestas en contra.
La propaganda gubernamental a favor de reprimir la prostitución viene acompañada del discurso racista sobre las supuestas “bandas criminales” que, se asegura, han estado inundando el país con “prostitutas forzadas”, particularmente desde la extensión de la Unión Europea (UE) hacia el oriente. Es de esperarse que este alarmismo se incrementará aún más cuando los ciudadanos de Rumania y Bulgaria, con sus considerables minorías romaníes [gitanas], que viven en la pobreza abyecta, reciban el derecho formal a trabajar en Alemania a partir de enero de 2014.
En Europa Occidental, la actual crisis económica ha dado como resultado un rápido incremento de los ataques contra la vulnerable minoría romaní, que ha sufrido en la marginación durante siglos. Los gobiernos capitalistas están utilizando a los romaníes como chivos expiatorios, echando mano incluso de campañas mediáticas que reciclan difamaciones de origen medieval, como la mentira de que los romaníes roban niños y trafican con seres humanos. Alice Schwarzer es una aguerrida impulsora de esta campaña: su libro incluye artículos titulados “Un viaje a la patria de la prostitución forzada” (Europa Oriental, en especial Rumania y Bulgaria) y “Un viaje a la tierra de los vampiros”, con todo y citas de Drácula de Bram Stoker. Su “Llamado” propone protección contra la deportación únicamente para los “testigos”, es decir sólo para quienes se decidan a cooperar con el estado burgués.
La Liga Comunista Internacional se ha opuesto siempre a la UE como un bloque comercial imperialista en el que Alemania, Francia y Gran Bretaña llevan la voz cantante. Otros miembros, entre ellos los antiguos países del Bloque Soviético [dominado por los estalinistas], proporcionan mano de obra barata y mercados. La desesperada situación de los romaníes en estos países es un resultado directo de la contrarrevolución capitalista en estos antiguos estados obreros deformados, que condujo a masacres interétnicas y al nacionalismo genocida. El deseo de los romaníes de emigrar es frecuentemente nada más que un intento desesperado de escapar de la persecución racista y de la más abyecta pobreza. La única razón por la que las siniestras bandas que trafican con inmigrantes ilegales pueden operar es que los gobiernos capitalistas están decididos a mantener fuera a los trabajadores extranjeros y actúan con violencia homicida contra los refugiados. Nuestra demanda es: ¡plenos derechos de ciudadanía para quienes hayan llegado hasta aquí!
¡La prostitución forzada, por ejemplo a través de la esclavitud por deudas, la violación y la brutalidad sexual son auténticos crímenes! Sin embargo, nos oponemos a los intentos por parte del estado de equiparar la “esclavitud sexual” y la “prostitución forzada” con la prostitución en sí y de retratar cualquier intercambio de dinero por sexo como una forma potencial de esclavitud. La prostitución con mucha frecuencia degrada y explota, pero criminalizarla sólo empuja a las prostitutas hacia los medios lúmpenes, donde prácticamente pierden la posibilidad de acceder a los servicios sociales y de salud y donde se vuelven mucho más vulnerables a la criminalidad de pandillas y a la violencia de los proxenetas. Como marxistas advertimos que todas y cada una de las intervenciones del estado burgués no harán sino incrementar directamente la miseria de la gente involucrada; su único objetivo es servir de pretexto para incitar a la policía y los tribunales a atacar a los inmigrantes, a las mujeres y a la sexualidad misma.
A todo esto, ¿qué es la prostitución?
El estatus de la prostituta está relacionado con el estatus de la mujer en general, que es a su vez una medida del avance de una sociedad determinada. De ese modo, las condiciones que enfrentan las prostitutas varían ampliamente dependiendo de la época, el lugar y la clase social. Como escribimos en “Cruzada de los EE.UU. y la ONU contra el ‘tráfico sexual’” (Spartacist [Edición en español] No. 33, enero de 2005):
“Hay un mundo de diferencias entre la vida lujosa y llevadera de una dueña de un burdel de Hollywood como Heidi Fleiss (que igual terminó tras las rejas) y la de la prostituta callejera drogadicta e infectada de SIDA en un gueto empobrecido, sin opciones y sin salida. Sin embargo, todas las prostitutas son sometidas al oprobio social generalizado de la hipocresía y el moralismo burgueses, que las hace víctimas fáciles del abuso, las golpizas, la violación y el robo”.
El principal instrumento para la opresión de la mujer en la sociedad de clases es la institución de la familia, como explicó Friedrich Engels en su brillante obra El origen de la familia, la propiedad privada y el estado (1884). En las antiguas sociedades de cazadores-recolectores, las mujeres y los hombres vivían en igualdad y era la madre la que determinaba el linaje porque sólo podía establecerse con certeza la maternidad de un niño. Pero con el desarrollo de una clase dominante poseedora se hizo necesario establecer un criterio incuestionable para transmitir la propiedad, algo que estableciera sin ambigüedades la paternidad de los niños. Fue así como emergió la familia monógama, en la que el matrimonio representa la subyugación de las mujeres frente a los hombres; en palabras de Engels, fue “la gran derrota histórica del sexo femenino en todo el mundo”.
Fue la institución de la familia la que introdujo el dinero en las relaciones sexuales. Tanto en la contratación de prostitutas por hora como en la “adquisición” de una esposa, la familia y la opresión de la mujer están siempre basadas en la propiedad privada; básicamente, son sólo la moral religiosa y las leyes capitalistas las que marcan la diferencia entre el papel de esposa y el de prostituta. Los destacados científicos sexuales William H. Masters y Virginia E. Johnson (ninguno de ellos marxista) llegaron a la misma conclusión: “Es complicado definir la prostitución ya que los seres humanos siempre han utilizado el sexo para obtener lo que desean: alimentos, dinero, objetos valiosos, promociones y poder” (Sex and Human Loving [Sexo y amor humano], Little, Brown, 1988).
Al mismo tiempo, la gente no se constriñe a lo que prescriben los reaccionarios conceptos religiosos de moral relacionados con la institución de la familia. Divididos entre la compulsión de la sociedad de clases y sus deseos y emociones más íntimos, los seres humanos deciden ignorar las normas de “rectitud” en el comportamiento sexual. Durante la presentación del libro de Schwarzer, un parapléjico señaló que visitar prostitutas con frecuencia era su única posibilidad para experimentar la sexualidad. En respuesta, ¡Schwarzer lo puso en cintura diciéndole que lo que tenía que hacer era ponerse en serio a buscar una pareja!
El desprecio de Schwarzer por aquéllos que sufren el acoso y el aislamiento social en la sociedad capitalista va de la mano con su promoción de la feliz familia nuclear, en la que marido y mujer deben tener sexo sólo entre ellos (ver en su libro el artículo “Ayuda: Mi marido va al burdel”). Las personas que desean explorar el sexo “no convencional” y mantenerlo en secreto de su pareja o amigos porque contradice la “moral pública” imperante, frecuentemente recurren a prostitutas. No, lo que “brutaliza la lujuria” y “destruye la sexualidad” (como dice Schwarzer en su “Llamado” y en su libro) no es la prostitución: es la sociedad capitalista, represiva e inhumana.
Estamos en contra de que la prostitución sea considerada un crimen, pero consideramos que ésta es de cualquier modo un componente de la opresión de la mujer, análoga a la institución de la familia. En una sociedad sin clases, el cuidado infantil y las tareas domésticas colectivizadas sustituirán a la familia y permitirán que las mujeres participen plenamente en la vida social. El control natal y el aborto libre serán gratuitos, al igual que los servicios de salud de alta calidad. Sólo en una sociedad así podrá el sexo ser verdaderamente libre y basarse en el consentimiento mutuo, sin el acoso de los guardianes de la moral pública y la brutal represión policiaca. La única manera de llegar ahí es derrocando el sistema capitalista mediante una revolución obrera bajo la dirección de un partido leninista-trotskista, la expropiación de la propiedad privada de los medios de producción y su transformación en propiedad de la sociedad entera. La liberación de las prostitutas está ligada inseparablemente a la liberación de las mujeres en su conjunto; la prostitución desaparecerá sólo cuando la institución de la familia haya sido remplazada. ¡Por la liberación de la mujer mediante la revolución socialista!
Schwarzer, una feminista burguesa con una cómoda vida bajo el capitalismo, sostiene que los hombres son el enemigo (excluyendo desde luego a los policías, que comparten sus opiniones). En 1971, orquestó una historia de portada en la revista ilustrada Stern, en la que un grupo de mujeres se levantaron contra las leyes sobre el aborto, proclamando: “¡Tuvimos un aborto!”. Esto fue algo positivo. Sin embargo, a partir de entonces, Schwarzer debe su fama principalmente a las reaccionarias cacerías de brujas que ha emprendido, tanto contra los musulmanes como contra el Día Internacional de la Mujer, debido a los orígenes comunistas de éste. Se opone incluso a la ley liberalizadora sobre la prostitución aprobada en 2002 bajo el gobierno del SPD y los verdes, que, con desgano, intentó eliminar el concepto medieval de “atentado contra la moral pública”. Desde entonces, las prostitutas pueden, como no había sucedido nunca antes, presentar demandas legales para garantizar el pago de salarios y acceder a la cobertura del seguro médico y al derecho a los beneficios sociales.
Sin embargo, esta ley no implica de ninguna manera la completa despenalización. Todo lo contrario, afirma la Asociación Profesional de Servicios Eróticos y Sexuales (dentro de la que trabaja Hydra, un servicio de asesoría para la gente dedicada a la prostitución). La asociación lanzó un “Llamado A FAVOR de la prostitución” que afirma: “La ley no ha cambiado absolutamente nada en lo que respecta al derecho de la policía a irrumpir en lugares de prostitución en cualquier momento. Desde entonces, el número de redadas se ha incrementado” (sexwork-deutschland.de). Después de 2002, el sindicato de trabajadores de servicios, ver.di, estableció un “grupo de trabajo” para la prostitución dentro de su departamento de “servicios especiales”. Pero hacer modelos de contratos y cosas por el estilo no es suficiente. Ver.di es una de las mayores organizaciones de mujeres en este país, en la que mujeres alemanas e inmigrantes frecuentemente trabajan de la mano. Este sindicato integrado debe oponerse a la campaña del gobierno y movilizar su poder social a la cabeza de los inmigrantes y todos los oprimidos en la lucha por plenos derechos de ciudadanía para todos.
Guardianes “de izquierda” de la moral
No es de sorprender que la actual cacería de brujas contra la prostitución haya sido iniciada por Schwarzer, cuyo llamado fue suscrito por la organización femenil de los partidos democristianos y por muchos miembros del SPD. Pero también encontramos guardianes de la moral que se dicen “de izquierda”. La organización Sozialistische Alternative Voran (SAV, seguidores del seudotrotskista británico Peter Taaffe), que está liquidada en el Partido de la Izquierda, publicó en su sitio sozialismus.info (noviembre de 2013) un artículo titulado “Una perspectiva socialista sobre la industria del sexo y la prostitución”, escrito por Laura Fitzgerald, miembro de su organización fraterna en Irlanda. El artículo declara: “Es muy importante que ninguna prostituta sea criminalizada en modo alguno bajo los ojos de la ley”. Pero el SAV está a favor de una ley que revocaría o al menos modificaría la ley de 2002, escribiendo en el mismo artículo: “Los socialistas, sin embargo, deben oponerse completamente a la legalización total de la prostitución”. Después de dedicar unas cuantas palabras huecas a la brutalidad policiaca como instrumento de los intereses del estado, presentan su solución: “Es esencial que todos los Gardai [policías] sean instados a participar en entrenamientos regulares para saber cómo lidiar compasivamente con las víctimas y los sobrevivientes de la violencia sexual”.
¡Esto es un verdadero escándalo y una burla contra las víctimas de la violencia policiaca cotidiana, particularmente los inmigrantes! El SAV y su organización internacional, el Comité por una Internacional Obrera, son bien conocidos por sus intentos de “reformar” la policía y de crear “mejores condiciones de trabajo” para los policías (ver, por ejemplo, el folleto espartaquista de 1994 “Militant Labour’s Touching Faith in the Capitalist State” [La conmovedora fe de Militant Labour en el estado capitalista]). Su profundo reformismo socialdemócrata los lleva a aceptar, en esencia, las normas burguesas y los “valores familiares” impuestos por la policía, cuerpo armado del estado burgués. Con frecuencia hemos denunciado al SAV por esto, por ejemplo cuando una de nuestras camaradas intervino en sus “Días Socialistas 2004”. Como dimos cuenta en “SAV: Prohibidos el sexo, la diversión y los espartaquistas” (Spartakist No. 158, primavera de 2005):
“[Nuestra camarada] atacó el moralismo mojigato del SAV, contraponiéndolo a nuestra postura marxista de oposición a la intervención del estado en las relaciones sexuales y personales consensuadas. Esto incluye también a los denominados pedófilos, que son blanco de la persecución estatal por tener sexo con menores basado en un auténtico acuerdo consensual, es decir, sexo basado en un genuino acuerdo mutuo, lo que es completamente diferente del sexo forzado o bajo presión de hacer algo que la persona no entiende o no desea hacer. Los cuadros del SAV estallaron al oír esto”.
Hay un desasosiego generalizado en torno a la introducción de aún más leyes policiacas. Incluso la conservadora Frankfurter Allgemeine Zeitung escribió en el artículo del 19 de noviembre de 2013, “¿Están contentas las trabajadoras sexuales con su trabajo?”:
“¿Hay alguien que considere la prostitución un trabajo como cualquier otro? Sí que lo hay. ¿No se ven lastimadas, a pesar de esto? ¿Acaso la prostitución no causa daños permanentes? Estar sentada frente a una caja registradora, trabajar como empleada de limpieza, vender porquerías que la gente no necesita, como sucede en [la cadena de cosméticos] Douglas y empresas por el estilo, mantener en movimiento a esta sucia e inhumana rueda capitalista; ¿acaso no es también muy dañino mentalmente? ¿Hay alguien que haga esto por voluntad propia?”.
Los marxistas sostenemos que la prostitución es un “crimen sin víctimas”, como lo son el consumo de drogas, los juegos de apuestas, la pornografía o las relaciones sexuales con menores —todas actividades que bajo las leyes capitalistas están prohibidas del todo, o al menos fuertemente reguladas—. En muchos países, las leyes de “mayoría de edad” obligan a vivir sin sexo, particularmente sin sexo homosexual. Estamos contra cualquier tipo de intervención gubernamental en la vida sexual privada de los individuos. Decimos que sólo el consentimiento mutuo y el acuerdo de todas las personas involucradas deberían ser los factores decisivos en todos los actos sexuales. Pero también reconocemos que las relaciones auténticamente libres entre la gente son imposibles bajo este sistema de clases. Sólo una sociedad sin clases podrá liberar a las relaciones sexuales de la “moral” y de la compulsión económica o, como lo puso Engels de manera tan apta, permitirá que no tengan “más causa determinante que la inclinación recíproca”.
http://www.icl-fi.org/espanol/eo/41/germany.html
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2016.06.04 05:57 ShaunaDorothy Las elecciones peruanas y la sombra de Fujimori - La izquierda reformista apoya al populista burgués Humala (Otoño de 2011)

https://archive.is/3GKng
Espartaco No. 34 Otoño de 2011
La segunda vuelta de las elecciones presidenciales peruanas del 5 de junio produjo una apretada victoria para el populista burgués Ollanta Humala, quien fuera oficial del ejército durante los días más negros de la guerra interna del país en los años 80 y principios de los 90. Con el apoyo de los sindicatos y los grupos de izquierda peruanos, Humala derrotó a Keiko Fujimori, hija del ex presidente Alberto Fujimori, caído en desgracia. Durante la década en que estuvo en el poder (1990-2000), Fujimori desató un terror brutal contra los obreros, los campesinos y los pobres, usando como pretexto la insurgencia campesina de Sendero Luminoso. Casi 70 mil personas fueron asesinadas en este sangriento conflicto. Mientras tanto, la “terapia de shock” económica de Fujimori aumentó marcadamente la pobreza de las masas rurales y urbanas. El ex presidente, que luego fue sentenciado a 25 años de prisión bajo cargos de homicidio, secuestro y corrupción, recibió regularmente las visitas de su hija en su exclusiva prisión en Lima durante la campaña presidencial.
Desde la caída de Fujimori, Perú ha presenciado un boom económico bajo la presidencia de Alejandro Toledo y Alan García. La exportación de minerales —entre ellos el cobre, el zinc, el oro y la plata— ha despegado, mientras el país firmaba acuerdos de libre comercio con Estados Unidos, la Unión Europea y China. Los rascacielos, los hoteles y restaurantes elegantes y los centros comerciales han proliferado en Lima. Sin embargo, poco o ningún progreso ha conseguido la vasta mayoría de los peruanos que vive en las villas miseria que rodean a la ciudad o en las áreas rurales del país. Para 2009, el 62 por ciento de la población intentaba sobrevivir con menos de tres dólares diarios.
El trasfondo de la elección de Humala fue un estallido de protestas entre los pobres rurales. Según reportó el periódico español El País (7 de junio), “Hay más de 230 conflictos sociales activos o latentes en Perú”, notablemente protestas de comunidades indígenas contra la incautación de tierras. En 2009, un choque entre la policía y los pueblos indígenas que habitan la provincia de Bagua, en el norte amazónico, dejó 33 muertos, 23 de ellos policías, y cientos de heridos. Esto se sumó a meses de protestas contra los decretos del gobierno que abrían el área a la inversión imperialista, y que el régimen de García tuvo que revocar. Este junio, los enfrentamientos entre el pueblo aimara y la policía por las concesiones otorgadas a la compañía minera canadiense Bear Creek dejaron al menos seis muertos y 30 heridos en la región meridional de Puno, cerca de la frontera con Bolivia. Una vez más, el gobierno tuvo que retroceder, cancelando la licencia minera a Bear Creek.
Fue en las áreas rurales mayoritariamente indígenas en donde Humala recibió más votos, mientras que Keiko Fujimori recibió la mayoría de sus votos en Lima y otras ciudades costeras. En la primera vuelta, en la que Humala obtuvo el 32 por ciento y Fujimori el 24, los principales candidatos del establishment gobernante fueron eliminados, incluyendo a un ex presidente, un ex ministro del gabinete y un antiguo alcalde de Lima. El candidato de la gobernante APRA (Alianza Popular Revolucionaria Americana) declinó al principio de la campaña, y su partido obtuvo sólo cuatro de los 130 escaños del congreso.
Los votos por Humala y Fujimori no fueron tanto a favor de ellos sino en contra del otro. Muchos de quienes votaron por Humala en la segunda vuelta lo hicieron para impedir el regreso del “fujimorismo”. Entre las fuerzas burguesas que lo apoyaron estuvieron el ex presidente Toledo y el aclamado escritor de derecha (y alguna vez candidato presidencial) Mario Vargas Llosa, quien proclamó que Humala “defender[ía] la democracia en el Perú” e impediría “el escarnio de una nueva dictadura” (EFE, 19 de mayo). A su vez, muchos de los que votaron por Keiko Fujimori lo hicieron basándose en las persistentes imputaciones de que Humala era un izquierdista radical e incluso un comunista, con el fin de mantener más o menos el status quo.
Algunos comentaristas señalaron que Humala ganó probablemente porque Keiko Fujimori cometió más equivocaciones. Pasó de defender el gobierno de su padre como “el mejor que tuvo el Perú en toda su historia” a pedir perdón por sus crímenes. Entre los crímenes que recibieron mayor atención estuvieron los perpetrados por el tristemente célebre Grupo Colina, un escuadrón de la muerte ligado a los escalones más altos del régimen. Este grupo fue el responsable de atrocidades como la masacre de Barrios Altos de 1991, cuando quince personas acusadas de simpatizar con Sendero Luminoso fueron asesinadas en el centro de Lima, y la masacre de La Cantuta de 1992, en la que nueve estudiantes y un profesor universitario fueron secuestrados y asesinados. También en 1992, el Grupo Colina asesinó al líder sindical Pedro Huilca, secretario general de la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP), para luego inculpar a Sendero Luminoso por el asesinato.
Otro asunto que recibió una atención generalizada durante la campaña fue la esterilización forzosa de 300 mil mujeres de 1993 a 1999 como parte de una campaña gubernamental. Esto vino tras la “recomendación” del Fondo Monetario Internacional de controlar el crecimiento demográfico. El gobierno de Fujimori llevó a cabo diversos planes de esterilización, siendo particularmente agresivos en las áreas rurales indígenas. Muchos documentos salieron a la luz mostrando que las autoridades habían establecido cuotas mínimas de esterilizaciones por semana. Más de 25 mil hombres, otra vez principalmente indígenas, también fueron esterilizados. Se atrevieron a denunciar estos actos brutales muchas mujeres que sufrieron consecuencias no sólo físicas (dolores constantes y severos que les impidieron seguir trabajando la tierra), sino también sicológicas; muchas terminaron abandonadas por sus esposos.
¡Romper con el populismo burgués!
Humala, cuyo Partido Nacionalista es esencialmente un vehículo personal, se postuló al frente de una alianza llamada Gana Perú, que incluía grupos de izquierda reformistas como el Partido Comunista Peruano (PCP) y el Partido Socialista, entre otros. Estos reformistas continúan su política perpetua de atar a la clase obrera a fuerzas burguesas; por ejemplo, en 1990 apoyaron a Alberto Fujimori contra Vargas Llosa. Pero, en este caso, incluso formaban parte de la planilla electoral “de izquierda” triunfante, presentando sus propios candidatos al congreso bajo la bandera de Gana Perú. Cuando supuestos socialistas impulsan un programa de colaboración con fuerzas burguesas, es siempre y en todas partes una traición a los intereses del proletariado.
La burocracia sindical —incluyendo la de la CGTP, la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), el sindicato magisterial SUTEP y otros sindicatos menores— también apoyó activamente a Humala, y algunos sindicatos postularon candidatos en su planilla. El PCP estalinista y los maoístas de Patria Roja-Movimiento Nueva Izquierda (PR-MNI) son la fuerza motriz tras los grandes sindicatos, aunque sean partidos más bien débiles. El año pasado, PR-MNI apoyó a la candidata triunfante a la alcaldía de Lima, Susana Villarán, de la coalición burguesa Fuerza Social. Animado por este éxito, el PR-MNI inicialmente se mantuvo distante de la alianza de Humala, sólo para terminar lanzándose con todo a apoyar al nuevo presidente.
Lejos de ser un radical, mucho menos un comunista, Humala ha hecho todo lo posible por mostrar que será un líder “responsable” del Perú capitalista. En las elecciones de 2006, que perdió contra García tras haber triunfado en la primera vuelta, Humala se presentó como aliado del caudillo populista burgués venezolano Hugo Chávez. Esto provocó la ira de los capitalistas peruanos y de sus amos imperialistas estadounidenses, que temían que procediera a nacionalizar sectores de la economía, como lo ha hecho Chávez en Venezuela, revirtiendo así la ola de privatizaciones que inició Fujimori.
En esta ocasión, Humala se esforzó mucho por distanciarse de Chávez, jurando que no llevaría a cabo nacionalizaciones y que mantendría una “economía de libre mercado” aunque con “una mejor distribución y más justa de los recursos”. Promovió el “modelo de Brasil”, donde un régimen de frente popular centrado en el Partido dos Trabalhadores (PT) ha supervisado el capitalismo durante los últimos nueve años. El PT envió a Luis Favre (antiguo seudotrotskista y hermano de Jorge Altamira, líder del Partido Obrero argentino) a ayudarle a Humala en su campaña. Por el otro lado, Keiko Fujimori se rodeó del círculo de su padre y contrató como asesor a Rudolph Giuliani, el antiguo alcalde de la ciudad de Nueva York, tristemente célebre por haber desatado el terror policiaco en los guetos y barrios.
Tras las elecciones, el bando perdedor especuló cómo pudo haber impedido la victoria de Humala, y los ganadores repitieron incesantemente que respetarían “a la inversión privada y a la propiedad privada”. Todos concordaban en que había que “tranquilizar a la Bolsa” y “reconciliar a la familia peruana”. La primera salida de Humala al exterior tras su victoria, antes de su toma de posesión el 28 de julio, fue a Brasil. En una reunión con la presidenta petista Dilma Rousseff, celebró el “modelo exitoso de crecimiento” del país. (Tras casi una década de gobierno del PT, Brasil sigue siendo uno de los países más inequitativos del mundo, con una brecha inmensa entre las condiciones de vida de la élite y las de las masas obreras y campesinas.) Después fue a Washington, donde sostuvo reuniones amistosas con Hillary Clinton y Barack Obama. Y ahora un conglomerado de capitalistas estadounidenses y peruanos ha anunciado la mayor inversión minera en la historia de Perú.
Entre las pequeñas organizaciones seudotrotskistas de Perú, el Nuevo PST (Nuevo Partido Socialista de los Trabajadores, seguidor del fallecido aventurero argentino Nahuel Moreno) apoyó a Humala descaradamente. En un artículo en Internet, llamó a “respetar las esperanzas que vastos sectores de los obreros y del pueblo han puesto en Ollanta Humala”, añadiendo: “estamos dispuestos a acompañarlos en su experiencia votando críticamente por él” (litci.org, 17 de mayo). La Corriente Marxista Revolucionaria, una escisión supuestamente de izquierda de la Tendencia Marxista Internacional de Alan Woods, aconsejó a Humala “adoptar un programa socialista en el que se llame abiertamente a eliminar la propiedad privada capitalista y a sustituir al Estado burgués por una democracia obrera” (militante.org, 9 de junio). Aunque a veces finge defender a las masas pobres e indígenas de Perú, Humala es un político burgués que necesariamente defenderá el sistema de ganancia brutal y explotador frente a todo lo que amenace el dominio capitalista.
El sangriento legado de Fujimori
Durante el mandato de Alberto Fujimori, la Liga Comunista Internacional denunció la sangrienta guerra del gobierno contra los obreros, los campesinos, los pobres y los grupos izquierdistas como las guerrillas del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA). En abril de 1997, un escuadrón de la muerte ejecutó a sangre fría a catorce miembros del MRTA que habían ocupado la residencia del embajador japonés, donde retuvieron como rehenes a varios carniceros militares, empresarios de alto rango y funcionarios de gobierno, con el fin de obtener la libertad de 450 de sus camaradas en las prisiones de Fujimori. La LCI organizó protestas al nivel mundial contra esta masacre, llamando a “¡Liberar a todas las víctimas del terror de Fujimori!”
Si bien criticamos la estrategia guerrillera del MRTA como incapaz de eliminar la explotación y la opresión capitalistas, saludamos el valor de sus militantes, que habían obtenido una amplia simpatía entre los obreros y campesinos peruanos. Contrastamos al MRTA con Sendero Luminoso, cuyas actividades en general no merecían más que asco. Pese a la retórica izquierdista que utilizaba, Sendero era conocido por su violencia patológica, por ejecutar públicamente a prostitutas y asesinar a oponentes políticos, incluyendo partidarios del MRTA y organizadores sindicales. Como escribimos: “Este repulsivo grupo parece tener muchos paralelos con el genocida Khmer Rouge de Pol Pot en Camboya, con su ideología primitivista y antiurbana, su culto a la personalidad y sus operaciones gangsteriles” (“Peru: For Workers Revolution to Smash Fujimori Dictatorship!” [Perú: ¡Por la revolución obrera para aplastar la dictadura de Fujimori!] WV No. 659, 10 de enero de 1997).
En cuanto a los remanentes actuales de Sendero, el ala en torno al líder encarcelado Abimael Guzmán llama por la “reconciliación nacional”. Los abogados de Guzmán formaron un partido, el Movimiento por Amnistía y Derechos Fundamentales, con la idea de participar en las elecciones. Al final, un par de sus partidarios fueron postulados como parte de la planilla del partido Justicia, Tecnología, Ecología. Las autoridades responsabilizaron a la otra ala de Sendero, que sigue siendo clandestina, por la muerte de cinco soldados durante la emboscada a una patrulla militar que se dirigía a vigilar las elecciones en el área del valle de los ríos Apurímac y Ene, al sureste de Perú. Ésta es una base histórica de Sendero y periódicamente es escenario de actividad rebelde.
¡Por la revolución socialista en toda América!
A la perspectiva de colaboración de clases de la izquierda peruana, los trotskistas contraponemos la lucha por la revolución proletaria como el único camino para liberar a las masas. Mientras los reformistas le dan una cubierta de izquierda al populismo burgués latinoamericano, nosotros buscamos la movilización independiente de la clase obrera contra todas las alas de los capitalistas en la lucha por un gobierno obrero y campesino. El venezolano Chávez, quien tiene la retórica más izquierdista entre estos populistas, ha usado los ingresos petroleros del país para llevar a cabo algunas modestas reformas sociales, así como algunos repartos de tierras y una mínima nacionalización de la industria. Pero, si bien defendemos esas nacionalizaciones contra el ataque imperialista, no se trata de medidas socialistas; más bien, son parte de un programa que ata a las masas obreras a los gobernantes burgueses locales.
Perú es un ejemplo extremo del desarrollo desigual y combinado. Enormes villas miseria colindan con mansiones coloniales de la venal burguesía; los ricos, en deuda con sus amos imperialistas estadounidenses, viven en el lujo, mientras que millones de pobres indígenas en el campo luchan por apenas sobrevivir. Como en el resto del mundo semicolonial, la burguesía nacional es totalmente incapaz, debido a su debilidad y dependencia respecto al imperialismo, de cumplir las tareas de las revoluciones burguesas clásicas de los siglos XVII y XVIII, que sentaron las bases de la modernización económica y la creación de sociedades industriales.
La única fuerza capaz de mostrar un camino hacia delante es la clase obrera, con su enorme poder social potencial, particularmente en las aceleradamente crecientes (e inmensamente lucrativas) industrias minera y de gas natural. El proletariado debe enarbolar la causa de todas las víctimas del capitalismo peruano, desde las masas indígenas hasta los pobres urbanos y las mujeres, cuya profunda opresión es reforzada por el yugo de la Iglesia Católica. Para romper las cadenas de la opresión imperialista se requiere forjar un partido leninista-trotskista dedicado al derrocamiento del orden capitalista y el establecimiento de un estado obrero. Semejante revolución debe tener la perspectiva de extenderse al resto de América Latina —sobre todo al dinamo industrial que representa Brasil— y, de manera crucial, a los países capitalistas avanzados de Norteamérica.
La LCI lucha por construir un partido obrero revolucionario internacional —una IV Internacional reforjada— que pueda vincular las luchas de los obreros de las semicolonias con las de sus hermanos en los centros imperialistas. En Latinoamérica, un partido así se construiría en oposición no sólo a la derecha “neoliberal” flagrantemente proimperialista, sino también a los nacionalistas burgueses y los políticos reformistas de todos los colores. La tarea de arrancar a Latinoamérica del atraso y la subyugación al imperialismo le corresponde al proletariado. Como escribieron los trotskistas peruanos del Grupo Obrero Marxista en 1946:
“Nuestra revolución, simultáneamente democrática y socialista, no puede desarrollarse y triunfar dentro del estrecho marco del estado nacional. No puede triunfar a menos que el imperialismo sea aplastado. No puede triunfar sin la ayuda de victorias revolucionarias en otros países latinoamericanos... Hacemos un llamado al proletariado peruano a luchar por sus objetivos históricos, por el comunismo mundial, con la confianza de que ‘las masas de los países atrasados, conducidas por el proletariado consciente de los países capitalistas desarrollados, accederán al comunismo sin pasar por los diferentes estadios del desarrollo capitalista’ (Tesis adicionales sobre los problemas nacional y colonial, adoptadas por el II Congreso Mundial de la IC [Internacional Comunista])”.
—“Manifiesto de los trotskistas peruanos” (1947, nuestra traducción del inglés)
http://www.icl-fi.org/espanol/eo/34/fujimori.html
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2016.05.21 17:03 ShaunaDorothy Argentina: El FMI apaga el switch ¡Por un partido obrero revolucionario! ¡Romper con el peronismo! (7 de enero 2002)

https://archive.is/eLxkE
7 de enero—El colapso del gobierno del presidente Fernando de la Rúa, del Partido Radical, entre protestas callejeras masivas durante los días 19 y 20 de diciembre ha marcado el comienzo de una crisis social de gran importancia en Argentina. Mientras que manifestantes enfurecidos combatían las embestidas de la policía en la Plaza de Mayo, De la Rúa escenificó un escape en helicóptero, envuelto en pánico, desde el techo de su asediado palacio presidencial. Después de él, tres presidentes más vinieron y se fueron en menos de dos semanas, al tiempo que continuaba el descontento popular.
Ahora, Eduardo Duhalde del partido peronista ha sido asignado a dirigir un autodenominado “gobierno de salvación nacional”. El nuevo régimen busca apaciguar a las masas a través de dádivas retóricas y suavizando una pequeña porción de las duras medidas de austeridad ordenadas por el Fondo Monetario Internacional (FMI). Los ataques que han sido dictados por los imperialistas, centralmente los EE.UU., e implementados por la burguesía argentina han provocado profundo enojo en toda la población. Ahora, el gobierno de Duhalde ha interrumpido temporalmente el pago de la deuda argentina de 155 mil millones de dólares a los banqueros internacionales —el incumplimiento más grande de ese tipo en la historia—. El gobierno también anunció una devaluación del peso, así como medidas supuestamente dirigidas a aliviar la situación apremiante de los pobres. Pero nadie finge que esto pondrá fin a los levantamientos. Días antes de que tomara el poder, el mismo Duhalde advirtió que el país podría entrar en una espiral hacia la guerra civil.
Argentina se encuentra en un callejón sin salida: la población ya no va a aceptar ser gobernada como antes, en tanto que los gobernantes ya no pueden gobernar como antes. Cerca de la mitad de la población a duras penas vive por debajo de la línea de pobreza, el desempleo oficial es de casi el 20 por ciento, gran parte de la clase obrera se encuentra en una situación desesperada y los estándares de vida de la clase media pequeñoburguesa, que alguna vez fueron los más prósperos en América Latina, están desplomándose. Los dos partidos burgueses más prominentes —los radicales y los peronistas justicialistas, quienes sirvieron como ejecutores de línea dura para el FMI bajo el régimen de Carlos Ménem en los 90— son ampliamente vilipendiados entre las masas trabajadoras. Y acechando en las sombras se encuentra el ejército, cuya brutal dictadura militar desde 1976 hasta 1983 vio a más de 30 mil izquierdistas y militantes obreros ser asesinados o “desaparecidos”.
La ola de luchas que derribó al régimen de De la Rúa comenzó en las provincias con el bloqueo de caminos llevado a cabo por piqueteros desempleados y semiempleados. A continuación, se extendió a las ciudades, donde las masas hambrientas saquearon tiendas de abarrotes y trabajadores en huelga apedrearon oficinas del gobierno, llevando a De la Rúa a proclamar un estado de sitio. La ola culminó con la octava huelga general en dos años, seguida inmediatamente por protestas masivas de cientos de miles de personas, desde jóvenes obreros, estudiantes y desempleados hasta funcionarios públicos jubilados y amas de casa golpeando cacerolas vacías. Al tiempo que fogatas callejeras ardían en todo Buenos Aires y en otras ciudades, los manifestantes que coreaban “¡Fuera todos ellos!” se enfrentaban con la policía antimotines, que disparaba gas lacrimógeno y municiones reales fuera del palacio presidencial y de las Cámaras del Congreso, controladas por los peronistas. Por lo menos 30 manifestantes fueron asesinados, varios cientos heridos y miles encarcelados antes de que el odiado presidente saliera. ¡Libertad a todos los manifestantes arrestados!
La actual situación en Argentina presenta muchos componentes de una crisis prerrevolucionaria. La burguesía se encuentra en un impasse, existe un agudo descontento entre la pequeña burguesía y la clase obrera ha demostrado una gran combatividad. Sin embargo, crucialmente ausente está una dirección revolucionaria proletaria que pueda dar voz a las aspiraciones de todos los oprimidos en una lucha para hacer añicos el gobierno de la corrupta burguesía argentina y la dominación de sus amos imperialistas. La lucha por un partido proletario de vanguardia es, por tanto, la cuestión central que hoy en día enfrenta Argentina. La lucha por la independencia completa y absoluta de la clase obrera de todos los partidos y agencias del dominio burgúes es decisiva para llevar adelante esta perspectiva.
La mayoría de los sindicatos potencialmente poderosos de Argentina está directamente ligada al partido peronista nacionalista burgués. Hoy, los burócratas sindicales nacionalistas trabajan de nuevo para canalizar el descontento popular a los brazos de los peronistas, cuya retórica “antiimperialista” ocasional sólo sirve para enmascarar su lealtad al imperialismo capitalista. Viviendo bajo el miedo mortal de la leña acumulada en el fondo de la sociedad, los burócratas del movimiento obrero han encontrado necesario llamar repetidamente por huelgas generales en los dos últimos años. Al mismo tiempo, han trabajado de la mano con los gobernantes argentinos para contener el descontento.
Tan sólo hace unos meses, las dos alas de la CGT (Confederación General del Trabajo) peronista firmaron un pacto para controlar el descontento social “en los intereses del país”. En medio de las protestas masivas y las batallas callejeras del 19 y 20 de diciembre, los líderes de la corriente principal de la CGT llamaron por “garantizar la resolución de la gravísima crisis política en el marco de la Constitución” (La Nación, 21 de diciembre de 2001), mientras que la disidente CGT-rebelde llamaba a que el régimen “adopte resoluciones políticas para controlar los desbordes sociales” (La Nación, 20 de diciembre de 2001). Cuando De la Rúa cayó, se unieron con los burócratas “independientes” de la CTA (Central de los Trabajadores Argentinos), la federación sindical de trabajadores del gobierno y maestros, para cancelar una huelga general emplazada en contra del estado de sitio y corrieron a una reunión privada con el nuevo (y efímero) presidente peronista, Rodríguez Saá.
Por su parte, varias organizaciones seudomarxistas de Argentina —incluyendo a falsos grupos trotskistas de considerable tamaño, algunos con diputados en el parlamento— han sido por mucho tiempo poco más que satélites de izquierda del peronismo. A pesar de que hoy levantan muchas críticas a Duhalde y sus ayudantes en el movimiento obrero, estos grupos impulsan ilusiones mortales en que los obreros y los oprimidos pueden eliminar su miseria dentro del marco del dominio burgués, buscando meramente darle adornos más “democráticos”. Existe una necesidad candente de forjar un núcleo trotskista genuino en Argentina que luche por conectar las actuales luchas a un programa de revolución socialista como la única solución a la crisis del país. En las condiciones actuales, incluso una organización revolucionaria relativamente pequeña podría crecer de manera explosiva y echar raíces en el proletariado, abriendo así el camino para el poder de la clase obrera.
Sólo se puede forjar tal partido sobre la base de un programa de internacionalismo revolucionario proletario que busque extender las luchas del proletariado argentino a toda América Latina y a los centros imperialistas de los Estados Unidos y Europa occidental. En Europa, donde muchos trabajadores están enfrentando despidos masivos y cierres de fábricas, existe una identificación con, y una aprensión hacia, la situación apremiante de las masas argentinas, que son en gran parte de ascendencia europea. Los periódicos y las televisiones europeas están llenos de imágenes de gente tomando los bancos por asalto, enfrentándose a la policía y saqueando tiendas para obtener las necesidades básicas de la subsistencia diaria, en lo que una vez fuera el país más rico de América Latina. Hay un miedo genuino de que si los motines por hambre pudieron estallar en Argentina, entonces una caída dramática de los estándares de vida podría también ser el futuro de los trabajadores europeos. Aunque los mecanismos particulares de colaboración de clases son distintos (reformismo obrero socialdemócrata en Europa, nacionalismo burgués en América Latina), la cuestión fundamental es la misma: desatar a un poderoso proletariado de una dirección procapitalista.
Por su parte, los imperialistas de EE.UU. han visto por mucho tiempo a América Latina como su propia reserva para la explotación. Las dictaduras militares que dominaron América del Sur en los años 60 y 70 fueron el producto de la “Alianza para el Progreso” instituida por el presidente Demócrata y favorito de los liberales, John F. Kennedy, como parte de la “guerra contra el comunismo”. Hoy día, como un reflejo de las exacerbadas rivalidades interimperialistas que han surgido en la secuela de la destrucción contrarrevolucionaria de la Unión Soviética, los EE.UU. han buscado extender su rapiña de “libre comercio” a través del TLC contra México a toda América Latina, bajo el propuesto Acuerdo de Libre Comercio de las Américas (ALCA).
Como revolucionarios proletarios en las entrañas de la bestia imperialista estadounidense, la Spartacist League/U.S. lucha para movilizar el poder social del proletariado para hacer añicos el dominio del imperialismo estadounidense desde dentro. Los burócratas sindicales proimperialistas de la AFL-CIO, que por décadas han servido de capataces del imperialismo de EE.UU. en su guerra contra los trabajadores y oprimidos de América Latina, impulsan ahora el veneno chovinista del proteccionismo en contra de estos trabajadores. Romper las cadenas, forjadas por los líderes del movimiento obrero, que atan al proletariado en los EE.UU. a su “propia” clase dominante es central para una perspectiva revolucionaria en todo el hemisferio. ¡Abajo el TLC y el ALCA! ¡Por la revolución socialista en todas las Américas!
El capitalismo argentino en un callejón sin salida
Argentina fue por mucho tiempo uno de los países más avanzados económica y socialmente en el antiguo mundo colonial. Teniendo sustanciales recursos naturales y una fuerza de trabajo altamente educada, y libre del gran peso de los remanentes precapitalistas tales como un gran campesinado, para 1930 se había distanciado enormemente del resto de América Latina en el ingreso per cápita y en los niveles de los salarios. La clase obrera urbana gozaba de un estándar de vida superior, en algunos aspectos, al de la mayoría de los obreros en la Europa continental. Para 1945, habiéndose enriquecido vendiendo comida a los ejércitos imperialistas durante la Segunda Guerra Mundial, Argentina tenía aproximadamente un ingreso per cápita igual al de Canadá. Hoy, el argentino promedio gana un sexto de lo que gana el canadiense promedio.
La actual postración del país proporciona una vívida ilustración de una de las premisas centrales de la teoría de la revolución permanente, elaborada por el líder marxista revolucionario León Trotsky: que las burguesías de los países capitalistas dependientes son demasiado débiles, están demasiado atadas al imperialismo, y temen demasiado al poder del proletariado para ser capaces de romper el yugo de la dominación imperialista. Las formas de gobierno burgués en Argentina han recorrido toda una gama: desde el liberalismo de laissez-faire (la era de los estancieros burgueses agrarios y la economía de exportación dominada por los británicos a principios del siglo XX), hasta el nacionalismo burgués y el desarrollo industrial patrocinado por el gobierno detrás de barreras proteccionistas (el peronismo en las décadas de los 40 y 50), hasta la dominación imperialista sin freno bajo los recientes regímenes neoliberales. Y éste ha sido el caso tanto bajo los adornos de la democracia burguesa como bajo la bota de la dictadura militar.
Con la destrucción de la Unión Soviética y el fin de las configuraciones de la Guerra Fría, la mínima autonomía que la clase gobernante argentina pensaba que poseía —como se demostró, por ejemplo, durante la Guerra de las Malvinas/Falklands contra Gran Bretaña— se ha evaporado. No hay forma de romper el ciclo de crisis, golpes de estado y represión estatal, que ha sido una constante en Argentina desde por lo menos la década de los 30, sin una lucha proletaria triunfante por el poder estatal. Las tareas del proletariado en Argentina no pueden separarse de las de la clase obrera en el resto de América Latina. Explicando la perspectiva de la revolución permanente en la región, Trotsky escribió:
“Las tesis de la Cuarta Internacional declaran:
“‘Sud y Centro América sólo podrán romper con el atraso y la esclavitud uniendo a todos sus estados en una poderosa federación. Pero no será la retrasada burguesía sudamericana, agente totalmente venal del imperialismo extranjero, quien cumplirá este objetivo, sino el joven proletariado sudamericano, destinado a dirigir a las masas oprimidas. La consigna que presidirá la lucha contra la violencia y las intrigas del imperialismo mundial y contra la sangrienta explotación de las camarillas compradoras nativas será, por lo tanto: Por los estados unidos soviéticos de Sud y Centro América.’”
Trotsky continuó:
“Sólo bajo su propia dirección revolucionaria el proletariado de las colonias y las semicolonias podrá lograr la colaboración firme del proletariado de los centros metropolitanos y de la clase obrera mundial. Sólo esta colaboración podrá llevar a los pueblos oprimidos a su emancipación final y completa con el derrocamiento del imperialismo en todo el mundo.”
—“Manifiesto de la Cuarta Internacional sobre la guerra imperialista y la revolución proletaria mundial”, mayo de 1940
La austeridad hambreadora del FMI enfurece a las masas argentinas
Por más de una década, Washington y el FMI elogiaron a Argentina como un magnífico ejemplo de una “economía emergente fiscalmente responsable”. A cambio, Argentina ha sido un firme aliado del imperialismo estadounidense, comprometiéndose recientemente a enviar 800 tropas “pacificadoras” para auxiliar la guerra estadounidense en Afganistán. Pero ahora el país está en quiebra y en caos (y las tropas van a quedarse en casa).
En un editorial del New York Times intitulado “Llorando con Argentina”, el columnista Paul Krugman escribió:
“Argentina, más que cualquier otro país en desarrollo, se creyó las promesas del ‘neoliberalismo’ (es decir, liberal en el sentido de los mercados libres, no de Ted Kennedy) promovido por EE.UU. Las tarifas fueron recortadas, las empresas estatales fueron privatizadas, las corporaciones multinacionales bienvenidas y el peso atado al dólar. Wall Street celebraba y el dinero llegó en abundancia: por un tiempo, la economía de libre mercado parecía vindicada y sus partidarios no eran tímidos al reclamar reconocimiento. Entonces las cosas comenzaron a caerse a pedazos....
“Ahora Argentina está en completo caos —algunos observadores incluso la comparan con la República de Weimar—. Y los latinoamericanos no ven a los Estados Unidos como un espectador inocente.”
Tan estrechamente atada al destino del dolár estadounidense, la economía argentina fue dañada severamente por el boom financiero y económico de EE.UU. de mediados y finales de los años 90. Éste vio a los inversionistas capitalistas de todo el mundo inundar el mercado alcista de Wall Street, causando que el valor del dólar se incrementara agudamente con relación a casi todas las demás monedas...excepto la de Argentina. El peso argentino —y por tanto el precio de los productos argentinos en el mercado mundial— también se incrementó agudamente en comparación con casi todos los demás países, incluyendo a su principal socio comercial, Brasil. Esto hizo a los productos argentinos poco competitivos y produjo crecientes déficits en la balanza comercial. El mecanismo normal del mercado capitalista para remediar esto sería la devaluación de la moneda, que reduce el precio de las exportaciones en el mercado mundial e incrementa el precio doméstico de las importaciones. Pero en un intento por estabilizar la economía, el gobierno argentino y muchos grandes negocios habían denominado la mayor parte de sus nuevos bonos en dólares, de modo que cualquier devaluación del peso habría incrementado proporcionalmente la deuda de Argentina.
De ese modo el país se deslizó a una profunda recesión hace cuatro años, mucho antes del actual bajón mundial. Los despidos y los cierres de plantas crecían cada mes. Para julio del año pasado, la economía estaba colapsándose a una tasa anual del 11 por ciento y las masas estaban desesperadas. Pero los EE.UU. dejaron claro que esperaban que todos los préstamos negociados por Menem y De la Rúa fueran pagados con intereses. En agosto, Washington armó un “paquete de rescate de emergencia” a través del FMI —para sacar del apuro no a Argentina, sino a los bancos de Wall Street que poseen bonos gubernamentales (y privados) argentinos—. Como es costumbre, esto implicó duras condiciones de austeridad, incluyendo una suspensión del sistema de seguridad social. Pero los obreros y los pobres, junto con una clase media cada vez más empobrecida, no estaban dispuestos a aguantar más y tomaron las calles en protesta. La respuesta del FMI fue congelar mil 300 millones de dólares en ayuda a principios del mes pasado, después de lo cual el gobierno robó 700 millones de los fondos de pensión de los trabajadores gubernamentales para pagar los intereses de la deuda. Todo esto condujo a protestas incluso más amplias, que derribaron al gobierno de De la Rúa.
La situación exige desesperadamente el repudio de la deuda externa, que por décadas ha alimentado las arcas de los imperialistas a expensas de los trabajadores de Argentina. Pero ningún gobierno capitalista argentino va a dar ese paso, ya que acarrearía hostilidad incesante por parte de sus patrones imperialistas y socavaría la base entera de su dominio. Los portavoces del FMI afirman ahora que haga lo que haga el gobierno, ¡se necesitará una reducción adicional del 30 por ciento en los salarios reales, más otros cinco o diez años de recesión, para que Argentina se vuelva internacionalmente competitiva!
Desde el punto de vista de clase de la burguesía, es difícil ver cualquier régimen fuera de la dictadura militar que sea capaz de implementar una austeridad tan asfixiante contra una población ya enfurecida. Sin embargo, cualquier movimiento hacia un golpe militar se enfrentaría con la inmensa oposición de una población que recuerda vívidamente la última dictadura militar, cuyo dominio brutal terminó sólo después de su ignominiosa derrota en la Guerra de las Malvinas/Falklands de 1982.
Desde 1977, las madres en protesta se han reunido en la Plaza de Mayo cada semana para recordar a los miles de asesinados y “desaparecidos” por el gobierno militar, que trabajó de manera cercana con la CIA contra las insurgencias izquierdistas a lo largo de América Latina. Las madres estaban al frente de las gigantescas manifestaciones contra el gobierno del 19 y 20 de diciembre, donde los manifestantes coreaban “¡Madres de la Plaza, el pueblo las abraza!”.
El peronismo: trampa mortal para los obreros
Para tratar de controlar el alzamiento, la burguesía argentina ha recurrido, por ahora, a los peronistas, específicamente al ala de Duhalde que ha escogido ponerse adornos nacionalpopulistas. Éste es un intento transparente de utilizar la nostalgia popular por el gobierno del general Juan Perón de finales de los 40 y principios de los 50, que ha llegado a ser visto como una época de oro en la que se incrementaron los salarios, se implementaron programas sociales y se organizaron los sindicatos. Tras un golpe militar en 1943, Perón emergió como el hombre fuerte de Argentina. Siguió un modelo nacional corporativista de capitalismo en el que sectores claves de la economía eran propiedad del estado, la industria nacional era protegida con tarifas y las licencias de importación y las transacciones cambiarias estaban sujetas a una serie de controles.
Aunque ocasionalmente utilizaban demagogia antiyanqui, los peronistas en el periodo posterior a la Segunda Guerra Mundial funcionaban como los agentes políticos locales de Wall Street, manteniendo en línea al proletariado a través de la burocracia sindical. Periódicamente recortaban los salarios y reducían los estándares de vida para pagar la deuda argentina a los bancos estadounidenses y de otros países, generalmente a través del mecanismo de la inflación acelerada, no a través de las medidas deflacionarias favorecidas actualmente por el FMI. Los salarios de los obreros se incrementaban, pero los precios de la comida, el combustible, la ropa y otras necesidades se incrementaban aún más rápido. Perón mismo era un abierto admirador de la España de Franco y la Italia de Mussolini. Durante los “años de las vacas gordas”, proscribió al Partido Comunista, aplastó cada manifestación de independencia obrera y subordinó a los obreros al estado de forma corporativista.
Con el incremento masivo de la industrialización, hubo un correspondiente crecimiento explosivo de los sindicatos. Perón demostró ser bastante exitoso tanto cooptando líderes sindicales disidentes como organizando sindicatos corporativistas dependientes directamente del gobierno para su existencia. Sólo aquellos sindicatos que juraron lealtad a los planes peronistas fueron declarados legales, y sólo los sindicatos legales calificaban para que los patrones descontaran la cuota sindical de los salarios, para recibir subsidios para edificios sindicales y tener acceso a los programas de seguridad social, a los fondos de pensión, etc. El régimen peronista utilizó la retórica “antiimperialista” nacionalista para atar aún más a las masas trabajadoras al estado capitalista argentino.
El nuevo presidente Duhalde, antiguo vicepresidente bajo Menem, el hombre del FMI, ahora salpica sus discursos con alabanzas a Perón y su esposa Eva y culpa cínicamente al “modelo de libre mercado” apoyado por EE.UU., al que llama “inmoral”, de la grave situación del pueblo argentino. Pero este desplazamiento hacia la retórica nacionalpopulista de antaño simplemente está diseñado para fortalecer las fuerzas del capitalismo en América Latina, asegurando de nuevo las ataduras de la clase obrera a su “propia” burguesía nacional. Amplias secciones de la población continuarán sufriendo el terrible empobrecimiento bajo los peronistas de Duhalde mientras estos últimos tratan de “reconstruir” al país sobre las espaldas de la clase obrera y secciones de la pequeña burguesía.
Las cadenas imperialistas que atan al proletariado argentino sólo pueden romperse a través de la lucha por la revolución socialista en Argentina, a lo largo de América Latina y más allá. Una revolución en un país como Francia o España tendría profundos efectos en las luchas de la clase obrera argentina. Por su parte, nada sería más esperanzador para el proletariado en Sudáfrica y para los obreros y oprimidos a lo largo del Tercer Mundo que una revolución socialista en un país como Argentina. La oposición intransigente al nacionalismo burgués peronista, el cual ha llevado una y otra vez al desastre a los obreros y oprimidos argentinos, es crucial para esta perspectiva.
La izquierda argentina promueve el reformismo nacionalista
La oposición al nacionalismo burgués es la última cosa que ofrecen los grupos seudotrotskistas que pueblan la izquierda argentina. Lejos de tener una perspectiva de independencia de clase contra la burguesía, están atascados en el reformismo nacional, particularmente yendo a la cola de los peronistas. La principal corriente del autoproclamado trotskismo en Argentina es la del difunto Nahuel Moreno, representada hoy en día por el Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST) y su escisión, el Partido de Trabajadores por el Socialismo (PTS). En los años 50, Moreno se hacía pasar por peronista “de izquierda”; ¡su periódico en esa época era publicado como “órgano del peronismo obrero revolucionario” y “bajo la disciplina del Gral. Perón y del Consejo Superior Peronista”! (Ver “La verdad sobre Moreno”, Spartacist [edición en español] No. 11, para la historia de esta tendencia.)
Durante la Guerra de las Malvinas/Falklands, la izquierda reformista en Argentina apoyó abiertamente a los militares genocidas en el poder en nombre del “antiimperialismo”. La tendencia morenista presumía que estaba firmemente “en el campo militar de la dictadura argentina” (Correo Internacional, abril de 1982). Con el apoyo de la falsa izquierda, los generales utilizaron la guerra para decapitar una huelga general, parte de una lucha proletaria en expansión contra el régimen militar. En agudo contraste, nosotros luchamos por la oposición proletaria revolucionaria al imperialismo británico, entonces gobernado por la “dama de hierro” Margaret Thatcher, y a los generales argentinos, declarando: “¡Hundir a Thatcher! ¡Hundir a la Junta! ¡El enemigo principal está en el propio país!”.
En 1989, los morenistas le dieron apoyo encubierto a la instauración de un nuevo gobierno peronista bajo Menem. Declarando que “Menem recibió la mayoría de los votos del pueblo trabajador”, preguntaron por qué no utilizaba ese apoyo “para imponer las soluciones que dice que tiene” (El Cronista Comercial, 31 de mayo de 1989). Y eso fue exactamente lo que hizo Menem.
Hoy en día, con los peronistas ampliamente desacreditados, la izquierda argentina está tratando de ocultar su reformismo nacionalista en una retórica ligeramente distinta. El MST morenista y el Partido Comunista estalinista son los principales componentes de la Izquierda Unida (IU), un bloque electorero cuyo programa levanta como su demanda máxima el llamado por “una alternativa política independiente de los trabajadores y el pueblo”. En la secuela del estallido popular que derrocó a De la Rúa, la IU se unió a otro grupo seudotrotskista, el Partido Obrero (PO) de Jorge Altamira, y algunos grupos más pequeños en una declaración del 22 de diciembre que presenta prominentemente el llamado por un “gobierno popular y obrero”. Y el PTS, con una postura más izquierdista, promueve la misma perspectiva en sus volantes y declaraciones, escribiendo que “los revolucionarios del PTS luchamos por un gobierno de los trabajadores y el pueblo” (volante del 31 de diciembre de 2001).
Este llamado deliberadamente confusionista, que disuelve al proletariado en la masa del “pueblo” es la fachada clásica de una alianza de colaboración de clases con un ala de la burguesía nacional (que es, después de todo, parte del “pueblo”). Todos estos grupos sostienen la perspectiva desastrosa y antirrevolucionaria del “frente único antiimperialista”, que no es sino una frase en clave para la subordinación de la clase obrera a su “propia” burguesía. El descontento social en Argentina hoy en día involucra muchas capas de la sociedad, desde la clase obrera y los estudiantes hasta los desempleados y los pobres rurales. Si el proletariado va a emerger como la fuerza dirigente de los oprimidos, luchando por el derrocamiento del orden capitalista y de la dominación imperialista, es crucial trazar una línea de clases clara. El MST, PO, PTS y demás, en contraste, mezclan todo junto en un guisado “popular” reformista.
Esto también puede verse en el perenne llamado levantado por el PO y el PTS por una “asamblea constituyente” que, en palabras de un volante del PO del 31 de diciembre, expresaría “la voluntad soberana de los trabajadores y desempleados”. El PTS agrega su propia variante a esta demanda en una declaración llamando tanto por una “Asamblea Nacional de trabajadores ocupados y desocupados” como por una “Asamblea Constituyente soberana para que el pueblo pueda discutir libre y democráticamente la salida a la crisis nacional” (“Jornadas Revolucionarias”, 22 de diciembre de 2001). ¿Y cómo debe lograrse esto? “Aún para abrir el camino a esta democracia generosa”, escribe el PTS, “hay que barrer el poder existente con una huelga general y un gran levantamiento nacional que complete la obra iniciada por las jornadas revolucionarias del 19 y 20 de diciembre”.
El llamado por una asamblea constituyente es, en el mejor de los casos, una consigna democrática que puede ser utilizada en situaciones particulares contra regímenes capitalistas dictatoriales como un elemento subordinado en un programa por la revolución obrera. Pero Argentina actualmente tiene una forma democrática burguesa de dominio de clase capitalista con elecciones periódicas, y ese ha sido el caso por ya casi dos décadas. Bajo estas circunstancias, el llamado por una asamblea constituyente sirve solamente para fomentar, no para romper, las ilusiones democráticas burguesas entre los obreros y los oprimidos. En situaciones de agitación prerrevolucionaria, los trotskistas genuinos lucharían para forjar órganos de poder dual —soviets (consejos obreros), comités de fábrica, etc.— como centros de organización en la lucha por la revolución proletaria. Pero para el centrista PTS, el llamado por una “asamblea de trabajadores” sólo es una fachada para su perspectiva de una “gran insurrección nacional” para obtener...¡otro cuerpo parlamentario burgués!
A pesar de toda su retórica “antiimperialista”, la izquierda reformista y centrista argentina formó una unidad con los gobernantes imperialistas estadounidenses apoyando las fuerzas de la contrarrevolución que destruyeron a la Unión Soviética y a los estados obreros deformados de Europa oriental. Mientras los imperialistas germano-occidentales empujaban por la anexión contrarrevolucionaria del estado obrero deformado de Alemania Oriental en 1989-90, los morenistas salieron con un programa “cuya consigna ordenadora es: Reunificación alemana ya” (Correo Internacional, enero de 1990). Por su parte, el PTS llamó por “la defensa del derecho de las masas alemanas a unificarse como ellas lo deseen, aun cuando decidan hacerlo en los marcos del capitalismo” (Avanzada Socialista, 30 de marzo de 1990).
Esta traición fue repetida cuando los morenistas y el PO de Altamira saludaron el contragolpe proimperialista de Boris Yeltsin en Moscú en agosto de 1991. En una declaración del 28 de agosto de 1991, los morenistas dijeron que había sido una “Gran Victoria Revolucionaria en la URSS”, mientras que el PO proclamaba que “La victoria popular contra el golpe tiene un alcance revolucionario” (Prensa Obrera, 29 de agosto de 1991). Estos grupos cargan su propia pequeña medida de responsabilidad por la devastación postcontrarrevolucionaria que se extendió por la antigua Unión Soviética y Europa oriental y que redundó tan negativamente contra los trabajadores de América Latina. En contraste, la Liga Comunista Internacional luchó hasta el fin en defensa de las conquistas de la clase obrera encarnadas en esos estados, a pesar de sus malgobernantes estalinistas. Mientras que el resto de la izquierda abrazaba la “democracia” imperialista contra el “totalitarismo” estalinista, nosotros luchamos por la revolución política proletaria para sacar a los burócratas estalinistas y restaurar el programa del internacionalismo revolucionario que animaba al Partido Bolchevique de Lenin y Trotsky.
¡Por un partido trotskista genuino!
La necesidad candente hoy en día en Argentina es el forjamiento de un partido leninista-trotskista auténtico. Tal partido llamaría por la completa independencia de los sindicatos del estado burgués. Actuaría, en palabras de Lenin, como un “tribuno del pueblo”, reuniendo a todos aquellos que sufren bajo el yugo capitalista, desde los desempleados y los empobrecidos pensionistas hasta los pobres rurales y los pequeños tenderos que están siendo arruinados por la crisis de la austeridad. Inscribiría en su bandera la lucha por la liberación de la mujer, combatiendo al machismo y a las atrasadas actitudes católicas e impulsando demandas por la plena integración de las mujeres a la fuerza laboral con salario igual. Lucharía por aborto libre y gratuito como parte de un sistema de salud gratuito y de calidad para todos, y por plenos derechos democráticos para los homosexuales.
La sociedad argentina está saturada con el chovinismo de una clase dominante que se deleita con su supuesta superioridad “europea” sobre el resto de América Latina y que está plagada de antiguos nazis. Crucial para cualquier perspectiva revolucionaria es la oposición absoluta a toda manifestación de racismo, antisemitismo y hostilidad contra las minorías indígenas y los inmigrantes.
Sólo un programa de internacionalismo revolucionario puede ofrecerle un camino hacia adelante a la clase obrera argentina. Después de la revolución obrera rusa de 1917, el Partido Bolchevique de Lenin canceló la deuda amasada por el zar y la burguesía rusa simplemente negándose a pagarla. Reconociendo que el imperialismo no podía ser apaciguado, lucharon por extender la Revolución de Octubre al mundo entero. Hoy en día, para liberarse de la servidumbre de la deuda con Wall Street, los obreros y las masas oprimidas de Argentina y a través de América Latina deben ser ganados a los principios y el programa del internacionalismo proletario como fue representado por Marx, Engels, Lenin y Trotsky. Ésta es la perspectiva de la LCI: reforjar la IV Internacional para dirigir la lucha por nuevas revoluciones de Octubre alrededor del planeta.
http://www.icl-fi.org/espanol/oldsite/Argentin.htm
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2015.04.21 10:34 deckard36 Acerca de las mentiras feministas más corrientes

El movimiento feminista tal como hoy lo conocemos es básicamente un “fraude”. El actual discurso feminista es un cúmulo de falsedades, de insensateces, e incluso habría que hablar simple y llanamente de charlatanería, como en el caso de la astrología u otras seudociencias. Por supuesto, a cualquier candidata a “feminista” que se le ocurra hacer objeciones a la ortodoxia, se le acabará colgando el sambenito de enemiga de la causa de las mujeres, de misógina, cómplice del patriarcado, etc. y será vergonzosamente excomulgada de la “nueva religión del siglo XXI”, como le ocurrió a Christina Hoff Sommers, Camille Paglia, o Elizabeth Loftus en Norteamérica y a Empar Pineda o María Sanahuja en España…
Los “grupos feministas” suelen afirmar –como un dogma de fe- que las mujeres están “sojuzgadas, oprimidas, marginadas, etc.”, que hay una verdadera conspiración de lo que llaman “clases hegemónicas del patriarcado masculino, heterosexual e imperialista” contra ellas. E incluso, también afirman que las mujeres no tienen apenas acceso a las instituciones, que no se les permite tener capacidad de decisión, que no se las respeta, etc. Pero, ¿Todo ello es realmente cierto? La consigna feminista de que la “mujer española, europea, occidental” es una “víctima” impotente es una idea absolutamente absurda, que se ha ido imponiendo con machaconería, acabando por instalarse como un axioma que nadie se atreve a cuestionar… Por poner un ejemplo: Las mujeres españolas viven, en general siete años más que los hombres. Controlan de “facto” más del 80% de las rentas familiares y son ya más del 55% en la universidad. Las mujeres tienen alrededor del 55% de los votos en cualquiera del las elecciones que se convocan en España, motivo por el cual difícilmente pueden las feministas afirmar que están siendo dejadas de lado en el proceso de toma de decisiones políticas…
Las mujeres tienen a priori ganado, de manera sistemática cualquier contencioso referido a custodias de menores tras el divorcio.
Las muertes ocurridas por accidentes laborales afectan escasamente a las mujeres (un 6% únicamente, el otro 94% es cosa de hombres)
Sólo en el 35% de los crímenes violentos las víctimas son mujeres; pese a ello, el Parlamento ha legislado una normativa especial para castigar “la violencia contra las mujeres” como si ésta fuera un crimen más horrendo que el de “la violencia contra los hombres”. (Este es un ejemplo de lo que la “igualdad” significa para el fundamentalismo feminista, esto en castellano se denomina trato de favor…)
Dos de cada tres euros que el Sistema Nacional de Salud gasta, van destinados a las mujeres; e incluso, sin tener en cuenta los cuidados relacionados con la maternidad, las mujeres reciben más atenciones que los hombres. A pesar de ello las feministas siguen gritando que la salud de las mujeres está “descuidada”…
De los 25 empleos peor considerados, teniendo en cuenta factores como salario, stress, seguridad y esfuerzo físico, 24 de ellos son predominantemente, si no son casi en su totalidad, masculinos. Evidentemente esto explica por qué los varones suelen ser más propensos a suicidarse (80%)
Si tal como repiten hasta el hartazgo las feministas (que los hombres han planeado todo, de manera egoísta, para que el mundo en que vivimos sólo sea maravilloso para ellos, obviando totalmente las necesidades y los intereses de las mujeres) ¿tendría algo de verdad todo aquello de lo que hablábamos al principio? Por supuesto que no. Si se observa con las gafas apropiadas la realidad tal cual es, y no la caricatura, la imagen distorsionada que nos presenta el fundamentalismo feminista, y todos aquellos a quienes han acabado manipulando, lograremos ver una situación completamente diferente. Las mujeres españolas, occidentales constituyen el grupo social con mayores privilegios de la historia de la humanidad, ostentando (o ¿tal vez detentando?) una capacidad de influencia, un grado de poder, de bienestar, y salud nunca antes conocidos,…
Platón en su libro “La República“, firma que, para crear una Utopía eficaz, es necesario que ésta esté dotada de censura y de engaño, requisitos imprescindibles para obtener la virtud pública. Esto es lo que en castellano se llaman mentiras piadosas, la “Mentira Noble” de Platón.
El “Movimiento Feminista Políticamente Correcto” ha adoptado como estrategia, pasando casi desapercibida, la “Mentira Noble” para conseguir sus objetivos. El feminismo utiliza la censura, mientras mantiene un aura de rectitud moral, “ética” en la que subyace un profundo cinismo y que reina en el mundo académico y el gobierno, sin apenas disidencia-contestación.
Todo lo que el “academicismo feminista” enseña es realmente peculiar: Enseña una nueva versión de la Historia, diferente y repensada con respecto a la que se venía enseñando hasta ahora… El feminismo tiene una visión de la Ciencia que sólo asume de forma selectiva lo que le interesa de lo que se enseña en los departamentos de ciencia y, paradójicamente, con un enfoque no liberal de la moralidad, en la que una acción es correcta dependiendo de quién la realice. La visión del mundo creada por el feminismo contemporáneo tiene mucho en común con la de un ilusionista, que crea un escenario impresionante, que sólo es perceptible desde una determinado ángulo, y siempre y cuando todos los intentos de un estudio crítico sean abortados. Para más INRI, los hombres han ido interiorizando que es un gran pecado, una barbaridad, “atacar a las mujeres”, incluso si esas mismas mujeres adoptan un discurso disparatado y delirante en su afán de atacar de forma virulenta a los hombres. Ni que decir tiene que el mayor fraude de esta “ideología”, es asumir que la agenda propuesta por las feministas, se realiza en verdad para beneficio de las mujeres. Si el feminismo fuera sinceramente liberador, promovería relaciones armoniosas entre ambos sexos y fortalecería la familia; sin embargo, la agenda feminista, al hacer lo contrario, perjudica a la mayoría de las mujeres, y por descontado a los hombres. Como resultado de una eficaz propaganda (todo hay que decirlo) divulgando falsedades y medias verdades, la gente de buena voluntad, la gente “educada” ha ido aceptando todo el discurso demencial del feminismo sin hacer apenas cuestionamientos…
Las feministas no se privan de hablar con frecuencia, de que los últimos miles de años son el período del “ascenso del patriarcado”, un enunciado con el que tratan de imponer la idea de que en otros tiempos “mejores” las cosas fueron diferentes. Incluso hay quienes sostienen que durante el Neolítico Europa disfrutó de una sociedad pacífica e igualitaria, con igualdad de géneros-sexos pero centrada en la mujer, antes de la invasión de las brutales hordas patriarcalistas Indo-europeas, hace más de cuatro mil años…
Obsérvese que en esta nueva versión del Génesis Bíblico, la raza humana ha sido expulsada del paraíso debido –solamente- a los pecados del hombre, no los de la mujer. Téngase en cuenta que en la fábula feminista, únicamente los varones son los responsables de lo negativo, mientras que las mujeres representan todo lo positivo. Este planteamiento está presente una y otra vez en toda la doctrina feminista, dando a entender sin tapujos, que la mujer es superior moralmente al hombre…
Estas son algunas de las mentiras que se enseñan a los estudiantes hoy día, en nombre del feminismo. La terca realidad es que la totalidad de la historia de la humanidad, es un continuo sin interrupción del llamado “patriarcado”, tal vez llegando incluso hasta nuestros primeros ancestros primates. En las sociedades humanas, sin excepción (aunque no guste a las feministas) el liderazgo está asociado al varón, y el cuidado y crianza de los niños a la mujer.
Quienes sostienen que la “socialización” guarda relación con los roles sexuales son incapaces de explicar por qué la socialización avanza siempre en una dirección uniforme, cuando – de acuerdo con sus premisas – debiera ser de forma aleatoria, dando como resultado unas veces matriarcados y otras patriarcados. ¿Por qué todas las sociedades, sin excepción, educan a los hombres para el liderazgo y a las mujeres para las tareas domésticas? ¿Por qué no al revés? La aplicación de la perspectiva de “género” de forma estricta acaba inevitablemente en una regresión infinita, y termina postulando una ‘causa sin causa’: se dice que el dominio masculino que observamos en todas las sociedades es causado por la “socialización”, aún cuando la socialización (que siempre origina el liderazgo masculino) en si misma no tiene causa, y de alguna forma “siempre fue así”.
Como dice Steven Goldberg las teorías feministas “cometen el error de tratar al ambiente social como una variable independiente, no logrando explicar por qué el ambiente social siempre se acomoda a los límites fijados por, y siguiendo una dirección acorde con, lo fisiológico” (es decir, el ambiente nunca actúa como contrapeso suficiente para permitir que una sociedad evite el dominio masculino de las jerarquías)”. Dicho de otro modo, no es verdad, como las feministas dicen que las sociedades inventan roles sexuales arbitrarios. Muy al contrario, las sociedades poseen los pautas de conducta que la biología parece hacer inevitables y, en consecuencia, tratan de socializar-educar a los hombres y mujeres tomando como referencia roles que se espera que ellos serán capaces de cumplir. Se ha demostrado sobradamente que las hormonas masculinas y femeninas, invariablemente, crean características profundas que alteran el estado de ánimo. Sin embargo, las feministas atribuyen la conducta de los hombres a la “socialización”. La razón por la que las teorías feministas intentan forzarnos a ignorar el rol fundamental de las hormonas masculinas y femeninas (como determinantes de la conducta) es que inevitablemente tendrían que reconocer que los roles sexuales no solamente no son arbitrarios, sino que de hecho son permanentes (salvo una intervención quirúrgica radical).
Las feministas contemporáneas “Políticamente Correctas”, así como los marxistas, se sienten obligados a postular una explicación puramente ambientalista para todas las diferencias de tipo sexual, ya que una vez que las diferencias biológicas son admitidas como factores relevantes, la presunción de que las mujeres son “víctimas de la discriminación” no puede ser apoyada. Entonces, las feministas estarían obligadas a separar los efectos de la llamada “discriminación” de aquéllos producidos por la biología, una tarea a todas luces imposible. Por consiguiente, según la perspectiva de género es imprescindible afirmar a manera de dogma de fe, que las diferencias biológicas varón/mujer no tienen consecuencias posibles que sean observables.
Como afirma el biólogo Garrett Hardin “…suponer que la conducta humana no está influida por la herencia, es decir, que el hombre no es parte de la naturaleza. La premisa darwiniana es que sí lo es; los Darwinianos insisten que el peso de las prueba recae en aquéllos que afirman lo contrario”. El filósofo Michael Levin describe la teoría feminista como una forma de “Creacionismo”, una negativa a aplicar la teoría de la evolución a los humanos.
Cambiando de tópico y dogma: Si fuera realmente cierto que las mujeres estuvieron recibiendo 59 céntimos de euro por cada euro que el hombre gana, por realizar el mismo trabajo y con el mismo nivel de habilidades, entonces posiblemente ningún negocio sería rentable ni productivo si emplearan a algún hombre. En este asunto ninguna explicación será admitida por las feministas contemporáneas a menos que presente a los hombres como explotadores y a las mujeres como víctimas. Para justificar el uso de la “teoría de la conspiración”, las feministas deben sostener que, o bien no existen diferencias genuinas, innatas, en las capacidades, actitudes y habilidades, entre hombres y mujeres, o bien que tales diferencias pueden existir, pero no tienen un efecto observable, en absoluto. Tan pronto como se admiten dichas diferencias como un importante factor que está influyendo en la elección de carreras y de actividades laborales, el argumento de la supuesta “discriminación” omnipresente se desvanece.
Si nos trasladamos a la práctica deportiva, en las diversas modalidades donde existen registros de las marcas masculinas y femeninas, los hombres superan, de forma significativa, a las mujeres. Esas diferencias no son un truco; lo corriente es que los atletas varones que ya comienzan a destacar cuando son estudiantes de secundaria igualen los records de las mujeres adultas que poseen marcas mundiales en su especialidad deportiva. A las feministas no les queda otro remedio que admitir, aunque sea a regañadientes que al menos en el ámbito deportivo la diferencia entre hombres y mujeres es debido a factores innatos, y no consecuencia del entorno, del condicionamiento social. Ningún “adoctrinamiento de género intensivo” acabará transformando a una mujer en un defensa respetable de la Liga Nacional de Fútbol.
Como es lógico, todo esto sitúa a las “organizaciones de mujeres” en la curiosa posición de sostener que los factores innatos sí cuentan para explicar las profundas diferencias en el rendimiento de hombres y mujeres en la práctica deportiva y el ejercicio físico en general, pero no están presentes en ningún ámbito más… Indudablemente cuando las feministas acaban admitiendo la tozuda realidad de que existen cualidades-potencialidades diferenciadas debido al sexo, se ven obligadas a admitir que el mayor rendimiento de los hombres en los trabajos agotadores es debido a factores innatos, y no a la “discriminación” o a la “socialización”. No cabe duda alguna de que es una cuestión ideológica y no de lógica, la que mueve la hipótesis de la absoluta intercambiabilidad varón/mujer (cuando se vean necesitadas de ello, las feministas acabarán negando la intercambiabilidad, pese a que como norma defiendan vigorosamente todo lo que se deduzca de ella). El feminismo contemporáneo “Políticamente Correcto”, haciendo hincapié en los “derechos de los grupos” y las ofensas al grupo, nada tiene de liberal, es profundamente reaccionario, y por supuesto representa una ruptura radical con la larga tradición humanista que enfatiza los derechos individuales, la igualdad de oportunidades, la promoción social teniendo en cuenta la capacidad, la destreza, el mérito… Más aún: el movimiento feminista ataca constantemente a la libertad de expresión, siempre que sea usada de manera que los “grupos de mujeres” consideren la consideren contraria a sus intereses. Esta perversa ideología pretende reemplazar la idea liberal de “igualdad ante la ley” por el siniestro “algunos somos más iguales que otros”, premiando a las mujeres con derechos y protecciones especiales que les son negados a los hombres.
https://soberaniaoccidental.wordpress.com/2014/11/19/refutando-las-mentiras-feministas-mas-comunes-y-el-seudo-academicismo/
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