Señales de que alguien le gusta que el lenguaje corporal

Notar las señales de que le gustas a un hombre ocultas en su lenguaje corporal, puede hacer la diferencia entre quedarte sola y encontrar al amor de tu vida. Leer el lenguaje corporal incluye desde ver cómo se comporta hasta cosas tan simples como el movimiento de sus ojos, la rigidez de su postura y algunas otras señales de coqueteo . Las señales de lenguaje corporal que despliegan las mujeres cuando se sienten atraídas por un hombre. Un tema nada fácil, pues la seducción femenina es un fenómeno tan complejo y enigmático como ellas mismas. En este sentido, el lenguaje corporal de un hombre enamorado parece tener algunas peculiaridades que a partir de ahora describiremos. El lenguaje no verbal es más sincero, pero en muchos momentos quizás también más ambiguo (en buena medida depende de los ojos del que mira). Por otro lado, el amor es uno de esos sentimientos que, por ... Cómo saber si le gusto a alguien. 5 señales EVIDENTES de que le gustas a un hombre o a una mujer. Test: lenguaje corporal del hombre enamorado. Este post está enfocado exclusivamente a las mujeres (haré otro post para los hombres) para ayudarles a decodificar el lenguaje corporal masculino cuando le gusta una mujer dependiendo de si el tipo es un tímido / introvertido o atrevido / extrovertido.Echa un vistazo a estas señales del lenguaje corporal de un hombre cuando esta interesado en una mujer para decidir si ese chico que te ... Las chicas tímidas sufren de este problema tanto como muchos chicos lo hacen. Por este motivo muchas veces el lenguaje corporal de una mujer tímida tiende a ser muy cerrado y con frecuencia tienen dificultades para manejar una interacción social con las personas en general, y tener a lado al chico que les gusta tanto, se convierte en demasiada dificultad social para manejar a la vez. Señales en el lenguaje corporal que delatan cuando a ellas les gusta un chico . Increíble! ... Cuando una chica se siente a gusto y feliz con un chico que le gusta, todo su cuerpo irá completamente a “mirarlo” y así te darás cuenta que le interesas, así que no lo dudes y haz ese movimiento que tanto estás dudando. ... Señales de ... Si aprendes estas 17 señales de que le gustas, no siempre necesitarás esperar que un hombre te invite a salir para saber que le gustas. A veces, todo lo que necesitas es observar el lenguaje corporal de tu hombre y leer las señales cuando estén juntos. Se quedara callado, evitara el cruce de miradas, etc. 6.- El lenguaje corporal de un hombre te dice cuanto le interesas y para qué … 15 cosas que les gusta mas a los hombres de las mujeres por amor. El lenguaje corporal es una de las principales señales de que le gustas a un hombre. Desde que el hombre es hombre, ha tenido que lidiar con la incertidumbre de si le gusta o no a una mujer. Y la mayoría de los hombres modernos no tienen más idea que un cavernícola y suelen cometer errores que lo echan todo a perder, desde confundir amabilidad con coqueteo hasta reaccionar cuando ya es muy tarde.

Me hicieron una histerectomía años atrás. Hoy me di cuenta que estaba embarazada. [T]

2018.06.27 06:14 J4yC1 Me hicieron una histerectomía años atrás. Hoy me di cuenta que estaba embarazada. [T]

Cuando tenía 9 años, un agresor no identificado me jaló hasta un auto, me apuñaló 12 veces, y me dejó enfrente de un hospital.
Perdí mi útero, mis ovarios, un riñón y unos cuantos metros de intestino. Han pasado 17 años. Además del Trastorno de Estrés Post-Traumático, la cosa más difícil es saber que nunca tendré hijos biológicos. He querido tener niños propios desde que tengo memoria, aunque quizá esto se deba en parte a que crecí en un hogar conservador que medía el valor de una mujer por su habilidad de traer niños al mundo.
Mi estatus de víctima despertó en mi un interés en la aplicación y cumplimiento de la ley. Me contrataron como policía pero fuera de la academia, la verdad es que era un desastre. En vez de eso, conseguí un empleo en la cárcel. Trabajo en el turno de la noche de 7PM a 7AM. Me hace más solitaria de lo que ya soy, pero me pagan un 11% más en este turno y de todos modos no tengo familia.
Vivo sola. Ni siquiera he tenido un solo novio. Aunque creo que mi cerebro trata de compensar esto porque a veces me levanto en las mañanas sabiendo que alguien está conmigo. Alguien familiar, alguien a quien amo. Sin rostro ni nombre, solo la seguridad de su presencia. Pero siempre que trato de alcanzarlo y tocarlo, nunca hay nada en su lugar.
Como sea. Fui al médico esta mañana después del trabajo. Además de mi temperatura y mi presión arterial, me tomaron una muestra de orina. No es algo inusual. El traumatismo abdominal me hace propensa a infecciones.
Después de unos cuantos minutos, el médico entró y me dijo: "Estás embarazada."
Sonreí de manera temblorosa y con dolor. Seguramente esto era una broma, aunque era una extraordinariamente de mal gusto. "No tengo útero."
Soltó una pequeña risa nasal. "¿Desde cuándo?"
"¿Desde...cuarto grado?"
Atizbos de preocupación se posaron en la cara de mi médico. Los siguientes minutos pasaron como una confusa neblina mientras me decía que mi sistema reproductivo estaba bien.
Mi corazón se aceleró. Me sentí mareada, confundida y enojada. He sido su paciente por cuatro años. ¿Cómo podía olvidar quien soy?
Finalmente me mostró mis expedientes. Años de expedientes, detallando un embarazo exitoso y una breve batalla contra el cáncer de ovario.
"No," Dije, "Debe de haber un error."
El tono de mi médico se volvió más enérgico. "¿Cómo te sientes? ¿Te has golpeado la cabeza, tomado drogas o..."
"¡No!" Me costaba mantener el control de mi voz. "¡Ésto no es mío! ¡Esa no soy yo!"
Siguió discutiendo. El corazón me pesaba. El enojo y la confusión se transformaban en pánico. Finalmente le dije "Me tengo que ir."
Intentó detenerme. - "Quizá solo estés herida o teniendo un episodio, no es seguro que..." Pero me apuré y me fui.
Una vez que llegué a mi auto, implosioné. Cada gramo de dolor, anhelo, ira y vergüenza me vinieron por la espalda, llenándome por dentro, una presión sofocante que sentía que me iba a romper las costillas.
Después de un buen rato, me calmé lo suficiente para conducir a casa.
Mis vecinos de al lados son una pareja mayor, Martin e Isabella. Son buenas personas, pero están terriblemente equivocados respecto a sus hijos. Siguen tratando de emparejarme con su hijo Conrad, quien es narcomenudista y tiene tres hijos con tres mujeres distintas. Lo evito, pero me llevo bien con su hija más joven, Sara. Es una chica salvaje y desempleada, pero tiene buen corazón. Probablemente es un poco extraña, pero me sentía cercana a ella, de la misma forma en la que me sentía cercana a mis parientes.
Sara sabe todo sobre mi (es imposible no tomarla como confidente; atrae los secretos como agujas a la piel) y tiene una memoria ridículamente buena. Mi médico podría estar fuera de si, pero Sara recordaba todo. Ella confirmaría que yo estaba cuerda.
Los autos de Isabella y Martin no estaban, pero el anticuado auto de Sara se encontraba en la curva, así que fui a la puerta. Cuando toqué, Conrad me abrió la puerta con una turbia sonrisa. "Hey."
"Hola, ¿Se encuentra Sara?"
"Ha estado con un tipo, no se ha aparecido en toda la semana." Se estiró, tratando de sacar el pecho. "¿Gustas pasar?"
Negué con la cabeza. "Dile que vine a verla."
Murmuró enojado mientras iba cruzando el patio, mirándome hasta que cerré mi puerta delantera.
Mi terrier, Jingo, enseguida se apresuró hacia mi. Está viejita y este tipo de movimientos de cachorrito son inusuales en ella, pero no le tomé importancia. Una vez que sus ánimos de mascota estuvieron satisfechos, se dirigió a la cocina. La seguí, y me congelé.
Un hombre estaba sentado frente a la mesa, con un montón de papeles frente a él. Jingo corrió hacia él, dando pequeños círculos con emoción.
"No te asustes," dijo el hombre. "Por favor."
"Sal de aquí," Susurré.
"Me imagino que tendrás muchas preguntas después de tu cita médica."
Sentí que algo me aplastaba por dentro, exprimiéndome como una esponja. "¿Cómo sa – "
"Me llamaron." Me mostró su teléfono. "Estaban muy preocupados por ti."
"Voy a llamar a la policía."
"No lo hagas," Me dijo.
"No tendría que hacerlo si no hubieses invadido mi propiedad," resollé.
Absurdamente se me acercó girándome los ojos. Había algo familiar en ello, algo que hizo que mi corazón se derritiera casi tan fuerte como el pánico que me daba que se acercara a atacarme. "Estamos juntos en el contrato de arrendamiento, no pueden hacer que me vaya."
"¡No estás en mi contrato!"
Había algo frágil en su lenguaje corporal, algo fuera de lugar. "Confía en mi. Estoy tratando de volver todo a la normalidad. Mira esto." Dobló un fajo de papeles engrapados, y con un ágil movimiento de muñeca, lo mandó girando hacia mi. Aterrizó a mis pies.
Sé que obedecer a alguien que está invadiendo tu casa es parte de una receta para el desastre. Pero mirarlo y escuchar su voz movió algo en mi, casi como un recuerdo. Me hizo pensar en todas esas veces que despertaba somnolienta pensando en la presencia de alguien que amo.
Así que recogí los papeles. Era una copia de mi contrato de arrendamiento. Mejor dicho, nuestro contrato de arrendamiento. Su nombre era Roy. Se supone que tenía 28 años, pero el hombre frente a mi era al menos diez años mayor.
Detrás del contrato de arrendamiento habían facturas de servicios públicos de ambos y un acta de matrimonio.
Los papeles se sacudieron en mis temblorosas manos. Tontamente, sentí un destello desesperado de esperanza. De alivio. Porque, ¿Saben qué? Prefiero estar mentalmente enferma, incluso hasta el punto de olvidar a mi propia familia, que estar tan sola. "¿Estoy loca?"
"No." Su rostro se torció y se secó los ojos. "Necesito que te vayas de aquí conmigo. Necesitamos estar fuera de la ciudad para el atardecer."
"¿Por qué?"
Su labio inferior empezó a temblar y lo mordió fuertemente. Jingo se acurrucó con él y brincó a sus piernas.
"Roy," dije, de forma experimental. "¿Qué sucederá al atardecer?"
"Vendré a casa con nuestra hija." Sentí como si me hubiesen golpeado. "La gente los sigue - y me sigue - hasta aquí. Y luego te matan."
Mi hija. Tenía una hija. Y un segundo hijo en camino, con el hombre sentado frente a mi. Un glorioso glitch en la matrix me había puesto lo que siempre quise en bandeja de plata. ¿Entonces por qué el padre de mis hijos estaba diciéndome que no podía tener nada de eso? "¿Por qué?"
"Porque." Tomó un buen trago de saliva. "Tiene que ver con nuestro hijo."
En ese momento, la puerta se abrió de golpe. Jingo se puso a la defensiva, ladrando, un poco antes de colapsar en un frenesí de éxtasis.
Era un segundo y más joven Roy, con los ojos bien abiertos y enojado como el infierno. Al verlo de reojo, ese ligero sentimiento de reconocerle explotó. Los recuerdos no me venían de golpe, pero sabía que lo conocía.
Se lanzó a través de la habitación. El Roy mayor lo atrapó sin mucho esfuerzo y lo aporreó contra la pared. "¿Qué estás haciendo?" preguntó de forma calmada.
Su contraparte más joven se incorporó violentamente. "¡Tú sabes que carajos estoy haciendo!"
"¿Quien te dijo que estaría aquí?" La voz de Roy se sacudió un poco. "Un Crono, ¿verdad?"
El Roy joven titubeó brevemente.
"Te han estado siguiendo hasta aquí," Dijo Roy. "Y van a matarla."
"El Crono viene por Adam." El joven se agitó de nuevo.
Roy lo tomó por el cabello y estrelló su cabeza en la pared, paralizándolo momentáneamente. "No, no pueden venir por él. La única forma de detenerlo es prevenir su existencia, lo cual hice. Tan sombrío como parezca, eso era lo mejor que podíamos hacer por ella." Su voz se quebró. "Y tú lo deshiciste."
Retrocedí con cuidado y tomé a Jingo. Ninguno de los dos hombres pareció notarlo. Me apresuré a la puerta al mismo tiempo que el joven Roy soltaba una respuesta venenosa.
Suprimiendo una enorme ola de pánico, corrí a casa de Sara. No me importaba quedarme sola con Conrad. Era mejor que quedarme en casa a esperar la muerte con ese lío de líneas temporales alternativas.
"¡Conrad!" Golpeé la puerta. "¡Conrad, déjame pasar!" El sudor goteaba por mi frente mientras el eco de Roy alzando la voz se escuchaba desde mi casa. Toqué el timbre varias veces. "¡Conrad!"
Calle abajo, escuché el ronroneo de un motor. Un coche elegantemente extraño dobló la esquina. Como si fuese una señal, el fuerte y emocional discurso de Roy finalizó con la palabra "Crono".
Era una locura. Pero hoy la locura se había vuelto mi realidad de muchas maneras, así que me agaché. Para mi sorpresa, escuché suaves y lastimosos llantos que venían de cerca - del taller del padre de Sara. Me puse de rodillas y gateé mientras ese tétrico auto se estacionó frente a mi casa.
La puerta se abrió, dejando al descubierto una suave oscuridad. Conrad se aferró al marco de la puerta. Estaba sollozando.
"¿Conrad?" Susurré. No me respondió. Ni siquiera me miró.
Ignorando el revoltijo nauseabundo en mi estómago, lo esquivé y entré al taller.
Después de una mañana tan brillante, era difícil de ver. Las sombras se fundían en una sola, cortadas únicamente por el tenue brillo de las herramientas metálicas.
Algo cambió, de forma furtiva y de alguna forma malsana. Un hedor dulcemente fétido me llegó: gaseoso, empalagoso, casi pegajoso.
Con un suave click la luz sobre mi se encendió. Me impacté.
Un cuerpo tembloroso en carne viva estaba colgado de los brazos en las vigas. Donde una vez hubieran estado los ojos y los labios, habían quedado agujeros vacíos y sangrantes. Delgadas púas sobresalían de los brazos y piernas despellejados. Me tomó un momento darme cuenta que eran alambres. Alambre para jardín, entrelazado con los músculos sangrantes como si fuesen hilos de bordar.
Solamente el cabello estaba intacto: reconocible al instante, era largo, rubio y con mechas azules.
Sara.
Conrad no dejaba de llorar.
Una figura emergió del enredo de sombras. Alto, delgado y de cabello oscuro, con facciones como las de Roy pero ojos como los míos. Me miró con atención, apreciativamente. Entonces el reconocimiento iluminó sus ojos. Me sonrió, y en mi alma, si no es que en mi mente, lo reconocí. "Adam."
Dio un paso hacia el frente con ansias y tomó mis manos. Las suyas estaban llenas de sangre seca y trozos de tejido. El me miró a la cara, analizando cada facción como si no pudiese tener suficiente. "Lo siento." Me susurró.
Detrás de mi, escuché voces. Giré. La enajenada sonrisa de Adam se convirtió en un cruel gruñido mientras la gente irrumpía en el taller.
Trazos de rayos explotaron en mi existencia, envolviéndome en una luz cegadora. La estática crepitó a lo largo de mi piel, acompañado de una punzante llamarada de calor. El miedo, la confusión y una profunda desesperación que no quería comprender me abrumaron. Me cubrí la cabeza.
Todo al mismo tiempo, se volvió silencioso y oscuro.
Después de un rato, me atreví a mirar.
Aún estaba en el taller. Estaba tranquilo, vacío y limpio, sin rastros de Sara o su asesino.
Para mi sorpresa, Jingo estaba esperándome afuera. La tomé y corrí por el jardín. Los autos de Martin e Isabella estaban en la calle. A través de una ventana, oí a Sara riéndose. El pesar en mi pecho se alivió considerablemente.
Tardé un poco en reunir el valor, pero finalmente entré a mi casa. Después de asegurarme que estaba vacía, me deslicé hasta el suelo y Jingo brincó a mi regazo.
Quiero pasar esto como locura. Un brote psicótico, quizá, o simplemente un colapso del diario. Podía aceptar el hecho de que estaba en el taller de mis vecinos. Incluso podía justificar la presencia de Jingo.
Pero no puedo explicar la sangre ni los tejidos secándose en mis manos.
Quiero una familia más que nada. Me duele inmesurablemente, y me llega hasta los adentros, tener uno con el que nunca podré estar. Pero creo que estoy mejor así.
No tener hijos es mejor que tener que matar a uno, ¿no es así?
Thanks to u/Dopabeane for letting me translate this story.
submitted by J4yC1 to nosleepenespanol [link] [comments]


2018.06.27 06:12 master_x_2k Enredo II

Capítulo Anterior < Indice > Capítulo Siguiente

Enredo II

Había algo emocionante sobre vivir sin la supervisión de un adulto. No es que no amara a mi papá con toda el alma, pero despertarme, salir a correr, preparar el desayuno y luego me sentarme frente al televisor con una de las computadoras portátiles viejas de Lisa, ¿sin sentir que alguien estaba mirando por encima de mí hombro para asegurarse de que estaba haciendo todo bien? Eso era vida.
Desde la semana que pasé postrada en cama con la conmoción cerebral, me había estado ansiosa de volver a entrar en mi rutina de correr otra vez. A pesar de que me estaba quedando en el departamento, tomándome unas vacaciones de mi vida cotidiana, estaba haciendo un punto de mantener mi vieja rutina y despertar a las seis y media de la mañana para correr.
Dio la casualidad de que eso significaba que me estaba despertando dos o tres horas antes que los demás. Dos o tres horas totalmente por mi cuenta. Si me obligaba a ignorar las mil cosas diferentes por las que podría estar estresada, era un período en el que pude disfrutar de una paz que no había sentido en mucho, mucho tiempo.
Me acurruqué en el sofá con una manta a mi alrededor, un programa infantil para un poco de ruido de fondo, ya que era lo único además de infomerciales, programación religiosa y programas de entrevistas, y tenía uno de las viejas laptops de Lisa apoyada en frente de mí. Mi hábito ahora era comenzar el día revisando los sitios de noticias locales, el wiki de parahumanos y los tableros de mensajes de parahumanos.
La gran noticia de la primera página de la mañana era una foto que alguien había tomado con su teléfono celular desde uno de los edificios en la misma calle que el edificio que habíamos incendiado. Nuestras siluetas eran visibles mientras estábamos en la calle con docenas de miembros del ABB esparcidos a nuestro alrededor. ¿El encabezado? 'VILLANOS SE ENCARGAN'.
Es curioso, nunca notaba los bichos cuando estaban a mi alrededor en general, pero al ver la imagen, había un buen número. Mi silueta no era tan difícil de distinguir como Grue en su oscuridad, pero tampoco era fácil distinguirla en la nube de insectos. Tenía que tener eso en mente, tal vez podría usarlo.
El artículo debajo de la imagen era sobre las acciones de los villanos al tratar con el ABB. Era mayormente correcto, pero el tono y la dirección del articulo me hizo sentir lo suficientemente incómoda que no lo leí en profundidad. Por mi roce del artículo, tuve la impresión de que los héroes se estaban preparando para hacer un asalto final hoy o esta noche. ¿Nos dejan hacer el trabajo sucio y luego limpian el resto? Lo que sea. Si querían lidiar con una Bakuda acorralada, eran bienvenidos.
Busqué las otras noticias: un recuento de las lesiones y muertes ocurridas desde que comenzó el enfrentamiento, las estimaciones sobre daños a la propiedad causados ​​por varios bombardeos, una breve actualización sobre una niña de doce años que había desaparecido dos semanas antes de que comenzara la situación del ABB , que ahora se suponía que estaba muerta, y las descripciones de algunos de los nuevos héroes que aparecieron en Brockton Bay para ayudar con el ABB. Lo que me llamó la atención fue una imagen censurada en la galería lateral de la última noticia. Le hice clic.
Era una imagen de Lung en su forma humana, las cuencas de sus ojos oscuras, crudas y vacías detrás de su máscara de acero de dragón, su mano en los hombros de un miembro de su pandilla. Parecía que estaba siendo guiado.
Fue, descubrí, la imagen que puso fin al artículo 'Villanos Se Encargan' presentado en la página principal del sitio. La pasé por alto al echar un vistazo al artículo porque el visor de imágenes flash había tardado tanto en cargarse. Había un pie de foto debajo. '¿Golpe decisivo? Las autoridades de Brockton Bay han hecho la vista gorda a los villanos locales que imponen su propia marca de justicia.’
Oh hombre. ¿Me estaba enterrando más y más profundo?
Esa misma galería de imágenes tenía una toma de largo alcance de la misma escena, tomada sin la lente magnificadora, mostrando a Lung y su lacayo en medio de los Muelles y un escuadrón armado de sus hombres, con las armas desenvainadas, pero no apuntadas contra nada. Eso fue... enormemente decepcionante. Él había escapado.
“Buenos días”, Lisa me saludó.
Me volví para verla venir de la cocina. Llevaba el pelo recogido en una desordenada cola de caballo y tenía lagañas en las comisuras de sus ojos.
“Buenos días. Brian dijo que tenía algo que hacer esta mañana, así que hoy les conseguí el desayuno. Lo siento si no obtuve el café exactamente correcto.”
“Eres un ángel”, me revolvió el cabello, luego se fue para tomar el café.
Todavía estaba navegando cuando ella regresó. Se inclinó, cruzó los brazos sobre el respaldo del sofá y miró por encima del hombro un momento.
“Piratas de pelo rosa cantantes e intentos de supervillanos yakuza ciegos.”[1]
Eché un vistazo al televisor, y efectivamente, había una niña pequeña con una peluca rosa y un disfraz de pirata. Sonreí y sostuve el control remoto, “Puedes cambiar el canal.”
Mientras tomaba el control remoto, mi teléfono celular zumbó en el cojín del sofá a mi lado.
Brian me había enviado un mensaje de texto:
termine temprano. dos no aparecieron. quieres venir a las 11:00? o puedo recogerte @ departamento
Miré el reloj. 9:45. Usé la computadora portátil para descubrir la ruta de autobús más rápida a su lugar. Estaba en el centro, y podría llegar allí para las once si me fuera en veinte minutos. Un poco corto de tiempo, pero podría lograrlo. Lo había hecho varias veces antes de la escuela, cuando me había esforzado demasiado en una carrera matutina y tenía que caminar a casa.
Envié mi respuesta:
Suena bien. Tomaré el autobús.
Una vez que verifiqué que el mensaje había sido enviado, corrí hacia el baño y abrí la ducha. Pasé una eternidad poniendo el agua a una temperatura tolerable, me quité la ropa de correr y me metí, solo para que la ducha cambiara bruscamente de una temperatura tibia a agua helada.
Me encantaba el departamento, no me encanta el calentador de agua.
Tuve que bailar alrededor del chorro de aerosoles inductores de hipotermia para llegar a los controles e intentar convencerlos de que tuvieran una temperatura decente. Finalmente me conformé con una temperatura soportablemente fría, lavé con champú y metí la cabeza. Estaba temblando cuando apagué el agua.
Me sequé lo mejor que pude y me envolví en una segunda toalla limpia para calentarme. No tener grasa corporal apestaba a veces. Terminé de arreglarme y me detuve en el living por un segundo para mirar el reloj debajo del televisor. Me quedaban seis minutos para prepararme.
“Es muy cómo usas la puntuación y mayúsculas perfectas para tus textos”, Lisa sonrió mientras me dirigía a mi habitación.
Ella estaba saliendo de la cocina, sosteniendo mi teléfono celular. Le cogí el teléfono, girando mis ojos y me dirigí a mi habitación. Ella me siguió y entró.
“¿Ustedes dos serán algo?”, Preguntó ella.
“No es el plan. Solo voy a ayudar a un amigo.”
“Vamos, ambos sabemos que piensas que es guapo. Admítelo”, ella me dio la espalda, examinando el ámbar con la libélula en él que Brian me había dado. Usé esa breve ventana de privacidad para sacar un poco de ropa interior y calcetines de un cajón y empezar a vestirme.
“¿Estás usando tu poder?”, Le pregunté.
Brutus probablemente sabe que te atrae Brian. Creo que las únicas dos personas que no se dieron cuenta son Brian y tú.”
Suspiré. “Sí, creo que es un tipo muy guapo”, saqué del armario algunas de las camisas y faldas que había comprado con Lisa y las acomodé en la cama, “¿Tu no?”
“Por supuesto. Tal vez no del todo mi tipo, pero definitivamente no rechazaría a alguien como él, si estuviera haciendo lo de las relacións.”
“¿No lo haces? ¿Por qué?"
“Mi poder como que elimina el misterio de las cosas. Las relaciones son difíciles de hacer despegar, a menos que puedas comenzar con una buena dosis de autoengaño y mentiras.”
“¿Así que no vas a tener una cita nunca?”
“Dame unos años, tal vez baje mis estándares lo suficiente como para poder pasar por alto lo que mi poder me está diciendo acerca de las peculiaridades y hábitos más repugnantes y degradantes de los tipos.”
“Lamento escucharlo.” Contesté, mientras volvía a poner algo de ropa en el armario. Me sentí mal por no haber podido dar una mejor respuesta y por no haber podido tomarme el tiempo de simpatizar, pero apenas me quedaba tiempo para prepararme. Tal vez podría correr a la parada de autobús.
“Pero la diferencia clave entre tú y yo, aquí, es que Brian y yo nos mataríamos entre nosotros antes de que la relación llegara a ningún lado. ¿Pero ustedes dos? Puedo verlo funcionando.”
“¿Ese es tu poder hablando? ¿Estás diciendo que realmente le gusto?”
“Lo siento, cariño. Leer a las personas con mi poder es difícil, leer sobre sus motivaciones o emociones es más difícil, y para colmo, no creo que ni Brian sepa lo que siente de forma romántica. Puede que tengas que sacarlo de su zona de confort antes de que cualquiera de ustedes lo descubra.”
“Estás asumiendo que quiero.” Sentí una gota de agua fría en la parte posterior de mi cuello, me estremecí y me detuve para estrujarme el pelo otra vez.
“¿No es así?”, Preguntó ella. Dirigió su atención a mi selección de ropa apilada en la cama. “Estás prestando mucha atención a lo que vas a usar.”
“Siempre lo hago, incluso cuando voy a pasar tiempo contigo y con Perra. Me cuestiono y estreso por la ropa que llevo si voy caminando a la tienda de la esquina de mi casa para comprar leche y pan.”
“Justo. Aquí... Déjame elegir la ropa, y si algo sale mal, me culpas ¿Trato?” Excavó la ropa en mi armario, “Jeans y… veamos... un top para lucir ese vientre tuyo.”
Miré al top, tenía una tela gruesa que lindaba con un suéter, azul y gris con una especie de diseño de mariposa y mangas largas. El cuerpo real de la camisa, sin embargo, no parecía llegar mucho más allá de mi caja torácica. “Todavía hace un poco de frío.”
“Usa una sudadera o una chaqueta, entonces. Pero solo si prometes quitártela cuando llegues allí.”
“Bien.” No tuve tiempo para discutir y comencé a vestirme.
Empezó a guardar lo que había dejado en la cama: “Brian es un tipo que aprecia ser práctico. Eso es algo que le gusta de ti, y lo dijo. Y aunque creo que es jodidamente fantástico que vayas un paso más allá para verte bien, puedes hacerlo con ropa que tenga sentido para el trabajo liviano. Jeans, sí. ¿Falda? No tanto.”
“Supongo que no estaba siendo práctica en este momento.” Bajé el top y me miré en el espejo en la puerta del armario. Estar de acuerdo con este top había sido un impulso en el momento en que había estado comprando con Lisa. En verdad usarlo era algo completamente diferente; la parte inferior del top se detuvo a 3 centímetros de mi ombligo.
“Tienes cosas en mente con la escuela y tu padre, y el romance y mierdas.” Ella me respondió. Antes de que pudiera discutir que no había romance, ella me dio un empujón, “¡Ahora vete! ¡Diviertete!”
Lo tomé como una señal para apresurarme hacia el frente del departamento, donde me puse las zapatillas de correr. Agarré mis llaves y mi billetera de mi mochila, agarré mi sudadera de un gancho junto a las escaleras, luego bajé las escaleras y salí por la puerta con todo en mis manos. Cuando salí, puse las llaves y la billetera en los bolsillos y me puse la sudadera. Necesité un poco de fuerza de voluntad, pero dejé abierta la sudadera.
Una relación con Brian era, obviamente, una idea terrible. Solo esperaba estar con los Undersiders por otras dos semanas o un mes. Más que eso, y probablemente asumiría que no iba a conseguir información sobre su jefe, en ese momento me llevaría lo que tenía al Protectorado. Suponiendo que hubiera suficiente interés por parte de Brian para que hubiera una relación, la idea de salir sin un futuro era deprimente. Simplemente terminaría siendo sal en la herida para todos los involucrados.
Pero estaba tratando de no pensar en eso. Realmente no necesitaba que Lisa leyera mis dudas y se diera cuenta de que al menos parcialmente se basaban en el hecho de que estaba planeando traicionarla a ella y a los demás. Si no pensaba en ello, sería mucho más difícil para mí darle alguna pista.
Sí. Totalmente la razón por la que estaba evitando pensar en eso. Nada que ver con el hecho de que me sentía cada vez más pésima y ambivalente sobre la idea de entregar amigos a las autoridades.
Corrí parte del camino hasta la parada del autobús, me detuve cuando me di cuenta de que no quería sudar, luego tuve que correr otra vez cuando llegué cerca del ferry y vi el autobús al final de la calle. Hice un gesto para que el autobús se detuviera al acercarse y me subí.
La ruta del autobús que tuve que tomar para llegar a Brian fue un ejemplo de por qué mi papá quería que el ferry volviera a funcionar. Tuve que ir al oeste, transferirme a un autobús diferente, ir hacia el sur, luego bajar y caminar hacia el este por cinco minutos para llegar al lugar donde quería estar, al sureste del centro, donde los edificios de oficinas daban paso a los apartamentos. y condominios.
Era un marcado contraste con el área donde yo vivía. No era perfecto, sinceramente, y podías ver cosas como las etiquetas de las pandillas de Imperio Ochenta y Ocho o ventanas rotas aquí y allá. Aun así, ese tipo de cosas era tan raro como encontrar una casa sin basura en el patio o una casa con cosas obviamente rotas o arruinadas en mi vecindario. Incluso el escalón más bajo que conduce a la puerta principal de mi casa estaba podrido, así que no podía jactarme de tener uno de esos lugares agradables, no vergonzosos. Si lo arreglabas, algo más se rompería inevitablemente, entonces te acostumbrabas a cosas como el escalón roto, aprendías a saltarte al segundo, o entrabas y salías por la puerta trasera de la cocina como lo hacía yo.
Brockton Bay había sido originalmente un gran puesto de comercio y puerto, cuando Estados Unidos estaba siendo colonizado y, como resultado, algunos de los edificios eran bastante viejos. Lo que vi cuando entré en la zona donde Brian se alojaba era una guerra entre el pasado y el presente. Los edificios antiguos se habían arreglado y mantenido hasta el punto de que eran atractivos, en su mayoría configurados como condominios de estilo victoriano. Pero donde otras ciudades podrían trabajar para integrar esto con los otros edificios del centro de la ciudad, parecía que el planificador de la ciudad o los desarrolladores habían incluido edificios altos de piedra o vidrio con la intensión de ser para ser discordantes a propósito. Todo se veía bien, pero no se veía todo bien junto.
El edificio de apartamentos de Brian era uno de los modernos. Tal vez de ocho a diez pisos de altura, no conté, era en su mayoría de piedra, y había una ventana del piso al techo detrás de cada uno de los balcones. Dos pequeños árboles de pino en macetas enmarcaban la entrada. Brian estaba sentado al lado de uno de los árboles, vistiendo ropas muy similares a la primera vez que lo vi, una camiseta azul acero, jeans oscuros y botas desgastadas. Estaba apoyado contra la pared, con los ojos cerrados, solo disfrutando del sol. Se había peinado las trenzas y llevaba el pelo recogido en una coleta larga y suelta, que se abría en todas direcciones por debajo del elástico. Un poco de pelo se había escapado del elástico y soplaba con la brisa, rozando su pómulo. Parecía tan despreocupado por el cosquilleo del pelo que sospeché que podría estar dormido.
Me sorprendió que pudiera relajarse así. Me parecía que relajarse así en cualquier área urbana, incluso en un barrio más agradable del centro de la ciudad, era una pedir problemas. De acuerdo, tal vez no había asaltos o gente sin hogar molestando a transeúntes aquí, pero el Imperio Ochenta y Ocho basaba sus operaciones principales en algún lugar en esta área general, y Brian era negro.
Tal vez podría salirse con la suya porque medía un metro ochenta y estaba en forma. Incluso si me dieras mi cuchillo, bastón y una buena razón, estaba bastante segura de que no querría meterme con su siesta.
“Perdón por despertarte”, le dije, viendo si podía provocar una respuesta.
Incluso antes de que abriera los ojos, me ofreció esa sonrisa amplia y cordial que parecía tan fuera de lugar en su cuerpo de metro ochenta. Era una sonrisa que no ocultaba nada, tan honesta y sin protección como cabría esperar de un niño de diez años que descubrió que acababa de desenvolver el regalo exacto que quería para su cumpleaños.
“No estaba durmiendo”, se puso de pie, “Imaginé que te esperaría aquí en lugar de arriesgarme a que vengas y no supieras cómo ubicarme mientras cargaba cosas arriba.”
“Ah. Gracias.”
“Todavía tengo dos muebles en el auto. Déjame agarrarlos y nos iremos hacia arriba.” Se dirigió en dirección a una camioneta que estaba estacionada frente al edificio.
“¿Tienes un auto?”
“De alquiler. No tiene sentido que tenga un automóvil, especialmente porque la mitad de lo que conduciría sería para ir al escondite. Se lo robarían, en primer lugar, y no me gusta dejar un número de matrícula para que la gente rastree, si las cosas se ponen feas.”
Sonreí ante la palabra 'escondite'. “Lo entiendo. Coche malo.”
Me di una patada. ¿Por qué sigo cayendo en el lenguaje de los hombres de las cavernas a su alrededor?
Sin embargo, lo tomó con calma. “Coche malo. Costoso.”
“Dice el tipo que no se preocupa por pagar quince dólares por café en el paseo marítimo.”
“Touche.” Abrió el baúl. Había dos cajas de cartón adentro, ambas de ocho o diez centímetros de grosor. Una de ellos, sin embargo, era un cuadrado de tal vez mas de un metro de lado.
“¿Necesitas una mano?”
“Traeré las cajas”, dijo, inclinándose para comenzar a sacar la caja de cartón más grande de la parte posterior. Se detuvo para entregarme sus llaves. “Tú cierra la puerta del auto detrás de mí, ¿Y puedes abrir la puerta del edificio?”
Observé los músculos de sus hombros moviéndose bajo la tela de su camiseta mientras sacaba las dos cajas del baúl. Sus hombros eran anchos, noté, pero no de la misma forma en que lo verías con personas que se ejercitaban solo para verse musculosos. Ese tipo de bulto generalmente me parecía un poco grotesco, de una manera que no podía definir. El cuerpo de Brian era más el producto de años de ejercicio regular con propósito y aplicación. Miré las líneas de sus hombros y espalda y, más abajo, su cintura y caderas, como si pudiera darle sentido, definir ese punto donde su cuerpo era diferente, donde era más atractivo que la mayoría.
“Um”, le dije, recordándome a mí misma que me había hecho una pregunta, “Claro. Voy a abrir las puertas.”
Maldita sea, Lisa, ¿en qué me hiciste pensar?
[1] Una versión muy bizarra de Lazy Town, de seguro.

Capítulo Anterior < Indice > Capítulo Siguiente

submitted by master_x_2k to Parahumanos [link] [comments]


2018.06.16 00:40 master_x_2k Colmena I

Capítulo Anterior < Indice > Capitulo Siguiente

Colmena I

El lugar era olvidable. Un lugar de mal muerte en una larga calle de negocios de mala. Todo estaba deteriorado. Era difícil de adivinar si las tiendas y restaurantes con las que uno se cruzaría estaban abiertos o no.
El pub tenía un cartel que decía 'Somer's Rock'. Había barras de hierro en las ventanas y las cortinas estaban cerradas, pero hubiera sido más inusual si ese no fuera el caso. Era ese tipo de área. La pintura del exterior se estaba pelando, y el óxido de los barrotes había sangrado sobre la pintura gris blanquecina debajo de las ventanas.
Cuando entramos, quedó claro que Somer's Rock era un libro que debería ser juzgado por su portada. Era oscuro, lúgubre y deprimente. El suelo de madera estaba manchado del mismo gris oscuro que el mostrador de la barra, las cortinas y los manteles eran de color verde oscuro, y el único color o brillo real, por así decirlo, era la luz amarilla emitida por las antiguas bombillas quemadas.
Había tres personas en Somer's Rock cuando llegamos. Una de ellas era una chica de unos veintitrés años con aspecto huraño, cabello castaño y un uniforme de mesera ligeramente arrugado, que nos miró cuando entramos, pero no hizo ningún intento por darnos la bienvenida. Había dos gemelos idénticos detrás de la barra en el rincón más alejado, probablemente sus hermanos mayores, que se ocupaban de lavar los vasos y nos ignoraban intencionalmente. Uno de ellos vestía una camisa de vestir y un delantal, parecía el barman, mientras que el otro tenía una camiseta negra debajo de una camisa hawaiana. Además del contraste en la moda, eran idénticos en altura, corte de pelo, rasgos y expresión.
Habían reunido un grupo de mesas con sillas dispuestas a su alrededor, pero pasamos junto a ellas hasta un cubículo en la esquina. Tattletale, Perra, Grue, Regent y yo nos acomodamos en los desgastados bancos acolchados. En realidad, los estaba llamando así en mi cabeza, porque no eran Lisa, Brian, Rachel y Alec. Todos estábamos de traje.
Cuando nos acomodamos, la chica con la expresión arisca se acercó a nosotros, dejó su bloc de notas sobre la mesa y me miró, la mirada en sus ojos casi desafiante. Ella no dijo una palabra.
“¿Coca-Cola?”, Me aventuré, sintiéndome incómoda bajo la mirada.
“No, Skitter”, Tattletale me dio un codazo, “Ella es sorda. Si quieres algo, escríbelo en el bloc.”
Para demostrarlo, extendió la mano sobre la mesa, tomó el bloc y escribió ‘té, negro’. Seguí su ejemplo y anoté mi orden, luego pasé la nota sobre la mesa a los chicos y a Perra. La chica me dio una mirada fea mientras se alejaba con nuestras órdenes.
Había pasado una semana desde el incidente con Bakuda. Lisa y Brian se habían detenido varias veces mientras yo pasaba mis días en la cama, dándome actualizaciones sobre la situación a medida que se desarrollaba. En un momento dado, incluso trajeron a Alec y Perra, y me sentí muy aliviada de que mi padre no hubiera estado en casa en ese momento. Alec y Perrano eran los amables invitados que Lisa y Brian eran, y yo sospechaba que su presencia y personalidades habrían planteado más preguntas con mi padre de las que habrían respondido.
Al parecer, alguien en el CGP había llamado a mi yo de traje 'Skitter'. Lung había oído algo al respecto, y ahora se había extendido por la ciudad después de su escape, lo que implicaba que probablemente me estaba buscando. Como un artículo de periódico planteó nuestra posible participación en los bombardeos que tuvieron lugar, como adversarios de Bakuda, mi nuevo nombre había aparecido una vez más, por lo que parecía que se estaba volviendo permanente. No me gustaba, pero no amaba ninguno de los nombres que se me ocurrían, así que podía soportarlo.
Parecía que habíamos llegado unos minutos antes, porque el resto de los invitados llegaron en cuestión de segundos el uno del otro, mientras la camarera nos trajo nuestras bebidas.
Kaiser entró por la puerta con una chica en cada brazo, rubias con medidas como modelos de Playboy. Kaiser llevaba una armadura de la cabeza a los pies, elaboradamente trabajada y coronada con una corona de cuchillas. El líder de Imperio Ochenta y Ocho. Las gemelas usaban los nombres de Fenja y Menja[1], y estaban vestidas con una armadura al estilo valkiria con innumerables alas de acero, junto con yelmos de cara cerrada. Tenía que admitir que a Kaiser le gustaban sus pesos pesados. Estas dos podían crecer hasta tener tres pisos de altura, y eran cien veces más resistentes cuando lo hacían.
Purity entró unos pocos pasos detrás de él con varios otros siguiéndola. Estaba vestida con un traje blanco sin marcas ni símbolos, pero la tela brillaba suavemente. Su pelo blanco y sus ojos brillaban también, pero era más como si estuvieran hechos de magnesio caliente que cualquier otra cosa. No podía mirar en su dirección sin tener manchas en mis ojos, y mi máscara tenía lentes tintados diseñados para reducir el brillo.
Las personas que habían venido con Purity eran otros miembros de Imperio Ochenta y Ocho. Krieg, Night, Fog y Hookwolf.[2] Era interesante de ver, porque hasta donde yo sabía, aunque cada uno de ellos había sido miembro de Imperio Ochenta y Ocho en algún momento, Purity había echo su propio camino, mientras que Night y Fog se habían separado para formar su propio duo en Boston no mucho después. Todos reunidos, aparentemente.
Ni siquiera era el equipo completo de Kaiser. Aparte de la rara excepción como Lung reclutando a Bakuda cuando estaba en Cornell, parecía que la mayoría de los grupos reclutaban nuevos miembros desde dentro de su propia ciudad. Kaiser era diferente. Era uno de los villanos estadounidenses más conocidos con una agenda de supremacía blanca, y las personas que compartían sus ideales o bien eran reclutados de otros estados o acudían a él. La mayoría no se quedó con él demasiado tiempo, por la razón que sea, pero aún así lo convirtió en el residente de Brockton Bay con el más músculo parahumano a su entera disposición.
Kaiser se sentó en un extremo de la mesa en el centro de la sala, su gente encontró asientos y sillas en las mesas detrás de él. Sin embargo, Purity no se relajó ni pidió bebidas. Se sentó en una silla unos metros detrás de Kaiser, se cruzó de brazos y cruzó un tobillo sobre el otro, sentándose para ver el proceso. A partir de mi investigación en línea y de buscar artículos de periódicos antiguos, sabía que Purity podía crear luz y cargarla con energía cinética. Ella era como una linterna humana, si la luz de la linterna pudiera atravesar las paredes de ladrillo y destrozar los autobuses de la ciudad a la mitad. En cuanto a potencia de fuego bruta, estaba cerca de la parte superior de la lista, una torre de artillería voladora.
Coil[3] entró después del Imperio Ochenta y Ocho, más llamativo porque estaba solo. Sin respaldo, sin mostrar fuerza. Era más alto que Grue, pero estaba delgado hasta el punto de ser esquelético. Su traje ceñido lo cubría de la cabeza a los pies, carecía incluso de agujeros para los ojos y aberturas para la nariz y la boca, y la forma en que se adhirió a su piel te permitia ver sus costillas y articulaciones individuales. El traje era negro, y el único diseño era una serpiente blanca, con su cabeza comenzando en la frente de Coil, la cola extendiéndose por la parte posterior de su cabeza, dando vueltas y vueltas por todo su cuerpo antes de finalmente terminar en uno de sus tobillos. Se sentó al final de la mesa frente a Kaiser.
“¿Qué puedes decirme sobre él?”, Le susurré a Tattletale.
“¿Coil? No puedo decir cuales serán sus poderes, pero él es uno de los jugadores más poderosos de la ciudad. Se considera un maestro de ajedrez. Ya sabes, como un maestro estratega, táctico. Controla más de la mitad del centro de la ciudad con escuadrones de personal de primera clase con equipo de última tecnología. Ex militares de todo el mundo. Si siquiera tiene poderes, es el único en su organización que los tiene.”
Asenti. Casi lo contrario de Kaiser en ese departamento. Pude haber preguntado más, pero otros entraban a la habitación.
Faultline. La conocí de mi investigación. Tenía veintitantos años y su pelo negro y liso estaba recogido en una coleta larga y erizada. Su disfraz era extraño, se aproximaba a algo así como una mezcla de antidisturbios, un uniforme de artes marciales y un vestido. Cuatro personas entraron a la habitación con ella, y los dos tipos del grupo fueron instantáneamente las personas más raras de la sala. Los conocía por su nombre también. Newter no llevaba puesta una camisa, zapatos o guantes, lo que hacía que fuera más evidente que su piel era de color naranja neón de pies a cabeza. Tenía ojos azul claro, cabello rojo oscuro que parecía mojado y una cola prensil de metro y medio de largo. Gregor el Caracol tenía obesidad mórbida, estatura promedio, sin pelo en todo el cuerpo. Su piel era de un blanco lechoso y ligeramente translúcida, por lo que podía ver sombras debajo de ella donde estaban sus órganos. Al igual que alguien más podría tener acné malo, tenía trozos de concha o escamas que le costraban la piel. Parecían casi percebes, pero tenían forma de espiral.
No hubieras pensado que eran cercanos por su lenguaje corporal, el silencio y la gran diferencia en apariencia, pero ambos tenían tatuajes a juego. El de Newter estaba justo encima de su corazón, mientras que el de Gregor estaba en su brazo. Parecía el símbolo griego 'Omega', pero al revés. Tal vez una 'u' estilizada.
Las otras dos chicas en el grupo de Faultline eran muy normales en contraste; Labyrinth vestía una túnica verde oscura y una máscara con líneas por todas partes. Spitfire vestía un traje rojo y negro con una máscara de gas.
Me sorprendió cuando Faultline caminó deliberadamente por nuestra mesa camino a su asiento, tomando el camino más largo. Cuando pasó junto a nosotros, nos miró a Tattletale y a mí, y nos miró con desprecio un poco antes de tomar la silla a la derecha de Kaiser.
“Voy a ir antes de que se lleven todos los asientos, ¿está bien?” Grue habló, y el resto de nosotros asintió. Grue se sentó entre Faultline y Coil.
“¿Qué fue eso con Faultline y tú?”, Murmuré a Tattletale, “¿Historia?”
“Nada importante”, respondió ella.
Regent se inclinó hacia adelante. “Ella y Tattletale han estado peleándose un poco. Faultline subió la apuesta cuando nos sacó a Spitfire cuando estábamos en el medio de intentar reclutarla. No puedo decir por qué a Faultline no le gusta Tattle, pero sé que Tattletale odia cuando las personas actúan como si fueran más inteligentes que ella, y Faultline es más inteligente que ella. Ay. Carajo, eso dolió.”
Tattletale lo había pateado debajo de la mesa.
“Son mercenarios, ¿verdad?”, Le pregunté.
Tattletale asintió, “La Cuadrilla de Faultline hace todo menos asesinato. Puedes decir que su personalidad apesta, puedes decir que sus poderes apestan, pero admito que es muy buena para encontrar fortalezas ocultas en las personas que trabajan para ella. ¿Ves esos dos tipos? Cuando se trata de poderes, fueron poco privilegiados. Se convirtieron en monstruos que no podían vivir en la sociedad normal, terminaron sin hogar o viviendo en las alcantarillas. Hay una historia detrás de ello, pero se convirtieron en un equipo, ella los hizo efectivos, y hasta ahora solo han echado a perder uno o dos trabajos.”
“Entendido”, dije, “Impresionante.”
“Sin embargo, ten en cuenta que no hemos echado a perder ninguno. Llevamos un 100%.”
“Han hecho algo así como tres veces más trabajos que nosotros”, señaló Regent.
“Pero no hemos fallado en ningún trabajo, es lo importante”, enfatizó Tattletale.
Llegó otro grupo, y era como si vieras una ola de disgusto en las caras de la habitación. Había visto referencias en la web y artículos de noticias sobre estos tipos, pero no eran del tipo de los que tomas fotos. Skidmark, Moist, Squealer.[4] Dos hombres y una chica, todos demostrando que las capas no eran necesariamente atractivas, exitosas o inmunes a las influencias del abuso de sustancias. Adictos serios y traficantes que pasaron a tener superpoderes.
Skidmark llevaba una máscara que cubría la mitad superior de su rostro. La mitad inferior era de piel oscura, con los labios y los dientes muy agrietados que se parecían más a los pistachos que a cualquier otra cosa. Se acercó a la mesa y tomó una silla. Antes de que pudiera moverla, sin embargo, Kaiser pateó la silla fuera de su alcance, haciéndola caer de costado, deslizándose por el suelo.
“¿Qué mierda?” Gruñó Skidmark.
“Puedes sentarte en un cubículo”, dijo Kaiser. A pesar de que su voz era completamente tranquila, como si estuviera hablando con un extraño sobre el clima, se sintió amenazante.
“Esto es porque soy negro, ¿verdad? De eso se trata, ¿verdad?”
Aún en calma, Kaiser respondió: “Puedes sentarte en un cubículo porque tú y tu equipo son perdedores patéticos y trastornados a los que no vale la pena hablar. ¿Las personas en esta mesa? No me gustan, pero los escucharé. Ese no es el caso contigo.”
“Andate a la mierda. ¿Qué hay con este tipo?” Skidmark señaló a Grue, “Ni siquiera sé su nombre, y él está sentado.”
Faultline le respondió: “Su equipo atracó al Banco Central de Brockton Bay hace una semana. Han enfrentado a Lung varias veces en el pasado y todavía están aquí, lo cual es mejor que la mayoría. Ni siquiera contando los eventos de hace una semana, él sabe sobre el ABB y puede compartir esa información con el resto de nosotros.” Ella le dio a Grue una mirada que dejaba en claro que no tenía otra opción si quería sentarse en la mesa. Él agachó la cabeza con la menor señal de asentimiento en respuesta. Discutimos las cosas de antemano y acordamos qué detalles compartiríamos.
“¿Qué has hecho que valga un asiento en esta mesa?”, Le preguntó a Skidmark.
“Tenemos territorio-“
“No tienes nada”, respondió Grue, alzando la voz y con sus poderes distorsionados. “Son cobardes que toman las áreas que a nadie más le importan, fabrican drogas y se las venden a los niños.”
“Vendemos a todos, no solo-”
“Encuentra un cubículo”, la voz que gruñía de Grue lo interrumpió. Skidmark lo miró y luego miró a los demás sentados alrededor de la mesa. Todos quietos, cada conjunto de ojos que podía ver detrás de las máscaras lo estaba mirando fijamente.
“Putos. Todos ustedes, les arde el culo roto”,[5] gruñó Skidmark, caminando hacia la cabina donde ya estaban sentados sus compañeros de equipo.
La mesera recogió la silla caída y la devolvió a su posición en la mesa, sin mirar a nadie a los ojos mientras se acercaba a la mesa donde estaba sentada la gente de Kaiser, dejaba su libreta y esperaba a que todos escribieran sus órdenes. Me di cuenta por qué el pub tenía una camarera sorda.
“Tomaré una silla, creo”, alguien habló desde la puerta. La mayoría de las cabezas se volvieron para ver a una figura masculina vestida de negro con una máscara roja y sombrero de copa. Me dio una especie de vibra Baron Samedi.[6] Sus compañeros de equipo lo siguieron a la habitación, todos con trajes a juego de rojo y negro, que diferían solo en el diseño. Una chica con un motivo solar, un hombre con armadura voluminosa y una máscara cuadrada, y una criatura tan grande que tenía que arrastrarse sobre sus manos y rodillas para atravesar la puerta. Era difícil de describir, se aproximaba a algo así como un gorila sin pelo de cuatro brazos, con un chaleco, máscara y polainas en el estilo rojo y negro que llevaba su equipo, garras de seis pulgadas que se volcaban en cada uno de los dedos de las manos y los pies.
“Los viajeros, ¿no?” Coil habló, su voz suave, “No son locales.”
“Podrías llamarnos nómades. Lo que estaba sucediendo aquí era demasiado interesante como para dejarlo pasar, así que decidí detenernos para una visita.” El tipo con sombrero de copa realizó la primera reverencia realmente formal que había visto en mi vida. “Me hago llamar Trickster.”[7]
“¿Conoces las reglas aquí?” Grue le preguntó a Trickster.
“Hemos estado en lugares similares. Puedo adivinar. Sin peleas, sin poderes, sin tratar de provocar a otros para que causen problemas, o todos los demás en la sala dejan de lado todas sus diferencias para derribarte.”
“Suficientemente cerca. Es importante tener un terreno neutral para reunirse, tener una discusión civilizada.”
“No voy a discutir eso. Por favor, continúa como si yo no estuviera aquí.”
Cuando Trickster se sentó en una silla y apoyó los pies en la mesa, nadie se quejó, aunque parecía que Skidmark quería matar a alguien. El resto de los Viajeros se instaló en un stand no lejos de nosotros. El gorila estaba sentado en el suelo y todavía era lo suficientemente grande como para estar a la altura de sus compañeros de equipo.
Coil bajó la cabeza asintiendo con la cabeza y agitó los dedos. Cuando habló, su voz era suave, “Esos deberían ser todos. Parece que Lung no vendrá, aunque dudo que ninguno de nosotros se sorprenda, dado el tema de la discusión de esta noche.”
“El ABB”, respondió Kaiser.
“Treinta y cinco personas confirmadas muertas y más de un centenar hospitalizado en la última semana. Presencia armada en las calles. Continuos intercambios de disparos entre miembros de ABB y las fuerzas combinadas de la policía y el ejército. Han atacado nuestros negocios y han bombardeado lugares donde creen que podríamos operar. Se han apoderado de nuestros territorios, y no hay indicios de que pretendan detenerse en el corto plazo”, aclaró Coil la situación para todos los presentes.
Es un inconveniente”, dijo Kaiser.
“Están siendo imprudentes”, dijo Faultline. Ella lo hizo sonar como si eso fuera un crimen a la par con gatitos asesinos.
Coil asintió, “Lo cuál es la verdadera preocupación. El ABB no puede sostener esto. Algo cederá, se autodestruirán tarde o temprano, y es probable que dejen de ser un problema. Si las cosas hubieran sido diferentes, podríamos ver esto como algo bueno. Nuestro problema es que las acciones del ABB llaman la atención sobre nuestra bella ciudad. Seguridad nacional y las fuerzas militares están estableciendo una presencia temporal para ayudar a mantener el orden. Los héroes están acudiendo en masa a la ciudad para apoyar al Protectorado a recuperar el control de la situación. Está dificultando los negocios.”
“Bakuda está en el centro de esto”, Grue se unió al diálogo, “Lung puede ser el líder, pero todo depende de la chica. Ella ‘reclutaba’ orquestando allanamientos en las casas de las personas mientras dormían, sometiéndolos e implantándoles bombas en la cabeza. Luego usó esas bombas para obligar a sus víctimas a secuestrar más. No menos de trescientos en total ahora. Todos y cada uno de sus soldados saben que si no obedecen, Bakuda puede detonar las bombas. Todos ellos están dispuestos a arriesgar sus vidas, porque las alternativas son la muerte segura o ver a sus seres queridos morir por su fracaso. Derribarla es nuestro objetivo final, pero ella arregló sus bombas para que se disparen cuando se detiene su corazón, por lo que es un poco más complicado que un simple asesinato.”
Extendió la mano hacia la oscuridad que envolvía su pecho y retiró un paquete. “Grabó en video la emboscada que hizo contra mi grupo hace una semana y la dejó atrás cuando corrió. He hecho copias. Tal vez lo encuentren útil para entenderla mejor.”
Grue entregó un CD a todos en la mesa.
Esta fue nuestra demostración de fortaleza. El video mostraba todo, desde el punto en que Bakuda había licuado a Park Jihoo hasta la segunda bomba que había detonado entre sus filas. Cuando la segunda bomba se disparó en medio del grupo de Bakuda, la cámara se detuvo brevemente, grabó el sonido de las armas y todo se oscureció por el poder de Grue, pero no nos mostró corriendo. No reveló nuestras debilidades, la suerte que habíamos tenido al escapar, o lo malas que realmente habían sido nuestras circunstancias. Dejó que todos supieran contra qué nos habíamos enfrentado, les hizo saber que salimos bien y que habíamos podido asistir a esta reunión. Eso haría tanto por nuestra reputación como cualquier otra cosa.
No estaba 100% recuperada de mi conmoción cerebral, y Alec se quejaba de pinchazos en el brazo todavía, pero Brian había enfatizado lo importante que era que asistiéramos, dar la ilusión de que nuestro equipo estaba intacto. Al ver a los otros grupos con sus sutiles exhibiciones, supe que tenía razón.
“Así que,” Coil dejó que las palabras quedaran suspendidas en el aire mientras él hacía crujir cada uno de los nudillos en su mano derecha individualmente, “¿Estamos de acuerdo? No se puede permitir que el ABB continúe operando.”
Hubo asentimientos y murmullos de acuerdo alrededor de la mesa, algunos de los varios villanos se reunieron alrededor de la habitación.
“Entonces sugiero que establezcamos una tregua. No solo todos aquí, sino también entre nosotros y la ley. Me pondría en contacto con las autoridades y les haría saber que hasta que se aclare este asunto, nuestros grupos restringirán nuestra actividad ilegal a solo lo que es absolutamente esencial para nuestro negocio, y haremos cumplir lo mismo para aquellos que hacen negocios en nuestros territorios. Eso permitiría a las fuerzas policiales y militares concentrarse por completo en el ABB. No habría violencia, luchas internas entre nuestros grupos, apropiaciones de territorio, robos o insultos. Nos unimos a los que podemos tolerar para garantizar la victoria e ignoramos a aquellos con quienes no podemos cooperar.”
“Solo voy a decir que mi grupo no se involucrará directamente en esto sin una razón”, dijo Faultline, “No iremos en contra del ABB a menos que se interpongan en mi camino o alguien pague mis tarifas. Es la única política viable cuando eres una capa de alquiler. Y para que quede claro, si el ABB paga, mi equipo estará al otro lado de las cosas.”
“Desafortunado, pero tú y yo podemos hablar después de que termine esta reunión. Prefiero mantener las cosas simples” dijo Coil, “¿Estás de acuerdo con los otros términos?”
“¿Mantenerse por lo bajo, sin armar un escándalo con otros grupos? Eso es status quo con mi grupo de todos modos.”
“Bueno. ¿Kaiser?”
“Creo que eso es aceptable”, estuvo de acuerdo Kaiser.
“Estaba hablando con mi grupo sobre hacer algo no muy diferente de lo que Coil acaba de proponer”, Grue dijo: “Sí, estamos bien con eso.”
“Claro”, dijo Trickster, “No es un problema. Cuenten con nosotros.”
Se estrecharon manos alrededor de la mesa.
“Divertido”, murmuró Tattletale.
Me alejé de la escena para mirarla, “¿Qué?”
“Aparte de Grue y tal vez Faultline, todo el mundo ya está tramando cómo pueden usar esta situación para su beneficio, o joder a los demás.”
Regresé a la escena, los villanos sentados alrededor de la mesa. Me di cuenta de cuánto potencial destructivo se había acumulado en la sala.
Esto podría ponerse complicado.
[1] Fenja y Menja (la “j” se pronuncial como una “i”) eran gigantes de la Cancion de Grotti, un mito nordico, que daban servicio a un rey que desperdiciaba sus dones y por ello calló del poder.
[2] Krieg: lit. batalla en aleman. Nigh y Fog: Noche y Niebla. Hookwolf viene del wolfsangel o gancho de lobo, un símbolo alemán a veces asociado con los nazis.La imagen del lobo también hace alusión a Fenris, el lobo gigante de la mitología nordica.
[3] Coil: lit. espiral o resorte
[4] Skidmark: las manchas que uno hace en los calzones. Moist: lit. húmedo. Squealer: lit. Chilladora
[5] Lo crean o no esto es una traducción bastante literal de lo que dice.
[6] Una figura del vudú que se ve como un hombre negro con pintura de calavera en la cara, traje y sombrero de gala.
[7] El pícaro divino, embaucador o trickster es una figura presente en diversas mitologías el mas conocido trickster hoy es el dios nordico Loki. El termino se usa de forma genérica para la gente que hace tretas.

Capítulo Anterior < Indice > Capitulo Siguiente

submitted by master_x_2k to Parahumanos [link] [comments]


2018.06.12 20:34 master_x_2k Interludio IV

Capítulo Anterior < Indice > Capitulo Siguiente

Interludio IV

Un silbido. Las orejas de Brutus se animan. Ya salta de la cama cuando llega el segundo silbido, justo después del primero. Dos silbidos como ese significa venir. ¡El Ama solo pide que los perros lleguen a las escaleras delanteras si es hora de paseito!
¡Los paseitos son la cosa favorita de Brutus!
Otros perros chocan con Brutus con prisa por llegar a el Ama. Gire a la esquina demasiado rápido, las garras se rascan en el piso para agarrar. Caer un poco. Judas duda, huele, pero Angelica está ahora delante de Brutus. Chica mala. Brutus gruñe un poco a Angelica, retrocede, se deja caer. Brutus es el mejor perro. Angelica debería saber eso. Brutus llega primero a Ama, como debería ser.
Brutus es el mejor perro, pero el Ama es alfa. Líder de esta manada. No es el líder de su manada de personas, pero está bien. Ella se inclina y araña todo el cuello y los hombros de Brutus, profundo, áspero. Los rasguños perfectos porque cavan a través del grueso pelaje de Brutus. La cola se mueve tan fuerte que las patas traseras se resbalan en el suelo. Súbete y levanta el vientre para que el Ama pueda rascarlo. Ella lo hace y es éxtasis.
Ama está herida y adolorida. Brutus lo sabe. Cuando se inclina, se mueve más lentamente, hace pequeños sonidos mientras hace movimientos más grandes como inclinarse y ponerse de pie. Huele a sangre seca, a estrés y a sudor de una forma que generalmente no lo hace.
“Angelica, Judas, quédate”, dice el Ama, “No me llevo a ustedes dos.” Brutus no entiende, pero el Ama suena como disculpándose. Como cuando ella estaba subiendo las escaleras y accidentalmente le dio una patada a Brutus en el mentón porque él la estaba siguiendo muy de cerca detrás de ella. Ella los raspa a cada uno por turno. Rasguños no entusiastas. Están contentos de ser rascados, pero no vienen en paseito. La cola de Brutus deja de moverse. ¿Brutus no va al paseito?
Ama toma la correa. “Brutus, buen chico. ¿Paseito?” Cola está moviéndose como loco otra vez. El Ama le dice a Brutus que se siente, Brutus se sienta. Es bueno chico. El Ama pone bolsas de plástico en el bolsillo trasero, se pone la mochila. Mochila inusual el Ama no suele traer mochila para paseitos. ¿Recado?
“Vamos a hacer un recado, ¿está bien, chico?”, Habla el Ama. La cola de Brutus se mueve. ¡Brutus tenía razón! Recados siempre interesantes. Brutus ansiosamente da unos pasos hacia adelante antes de recordar ser un buen chico. A el Ama no le gusta cuando Brutus tira de la correa. Se pone los zapatos, saca las llaves que hacen tintinear, se pone las cosas que a veces come que Brutus no puede porque Brutus es un perro. Las cosas del envoltorio arrugado van en el bolsillo izquierdo. Ella toma golosinas para los perros para poner en el bolsillo derecho, se detiene. Le da golosinas a Judas y Angelica. ¿Golosina para Brutus?
“Golosina más tarde”, dice el Ama. 'Más tarde' son palabras familiares, pero no está claro. Brutus siente una desilusión aplastante cuando las golosinas entran en el bolsillo derecho del Ama. Salta un poco para recordarle a el Ama que olvidó dar una golosina. Ama hace un ruido de chisteo enojado y Brutus lo siente ahora. Cola abajo, orejas hacia abajo.
“Perra, espera,” habla el hombre sin olor. El hombre sin olor pone nervioso a Brutus porque es grande pero no huele. Pero él es el alfa del Ama así que el Ama se detiene y escucha.
“¿Vas a salir?”, Pregunta el hombre sin olor.
“Trabajo”, dice el Ama.
El hombre sin olor espera algo, luego habla de nuevo, “¿Estás bien?”
“De puta madre.” Brutus sabe que el Ama solo dice palabra así cuando está enojada.
“Me cuesta creerlo, para ser sincero. Estabas en una situación bastante difícil cuando te encontré con los secuaces de Über y Leet, y esos tipos del ABB.”
“Estoy bien ahora”, le dice el Ama. Ella parece enojada. Brutus da un paso adelante, listo para gruñir y agregar su propia voz a la de ella, pero Ama tira de la correa un poco y Brutus se queda callado.
“Cuando te encontré, uno de ellos te tenía atada al techo por las muñecas y te estaba utilizando como saco de boxeo.”
El Ama rompe el contacto visual. Brutus sabe que esto es una señal de que el Ama ve al hombre sin aroma como su alfa. Cuando ella habla, todavía parece enojada, “La cagué. Estaba aburrida, inquieta, imaginé que caminaría con Angelica y vería si podía encontrarme con ustedes donde estaba el dinero. Alguien me reconoció y me siguió. Fui estúpida, recibí mi merecido por ello. Estoy bien ahora, tenemos el dinero, todo está bien.”
El hombre sin olor suspira. Suena un poco enojado cuando dice: “No es... no, olvidalo. No sirve entrar en eso. Pero, ¿y si alguien te reconoce mientras lo paseas?”
“Lucharé más rápido, más duro. ¿O me vas a decir que ya no puedo pasear a mis perros?” De repente, el Ama está tensa. Brutus puede verlo en sus piernas, oírlo en su voz, sentirlo en su agarre de la correa.
“No haría eso”, responde el hombre sin olor, su voz tranquila, ligeramente tensa “Y no escucharías, incluso si lo hiciera. Sólo sé cuidadosa.”
“¿Puedo irme?”
“Ve. Disfruten su paseo ambos.”
Y la tensión deja a el Ama. Un pequeño silbido y Brutus sabe que seguir. Bajar las escaleras y salir por la puerta hacia el mundo exterior. ¡Tantos olores! ¡Tantos sonidos! ¡Tan emocionante!
Pero no puedo emocionarme demasiado. Brutus es un buen chico. No tira de la correa como Angelica todavía lo hace. Ama siempre le hace chisteos enojados a Angelica en paseitos.
El Ama camina más despacio. Favoreciendo una pierna. Brutus está ansioso por los paseitos, pero no tira de la correa, incluso si el ama camina más despacio.
¡Tantos olores! Estar en territorio propio es bueno, pero estar en paseitos huele a todo el mundo. Siempre cosas nuevas, siempre cosas nuevas para oler sobre cosas viejas. Huele este pis y conoce casi todo sobre el perro que orinó. Perra. Tal vez en celo pronto. Vive con niños pis huele a estrés y come demasiada hierba y duerme demasiado y es un perro gordo.
Oler esa caca para saber sobre el perro que ha cagado. Perro hambriento. El dueño de un perro hambriento probablemente también tenga hambre. Muchos de eso aquí. No así en la antigua casa de Brutus. No hay personas ni perros que tengan hambre. Pero Brutus recuerda haber sido infeliz. Ama siempre estaba ignorando a Brutus. Deja a Brutus solo en el sótano todo el día hasta que Brutus para al hombre malo que entró en la ventana del sótano. Está bien ahora. Brutus está feliz ahora con un nueva Ama.
Huele ese pis. Pis humano. No tan interesante. Ama silba para recordarle a Brutus que no se mueva. No más olfatear por ahora.
“Brutus, siéntate, quédate”, órdena Ama. Brutus se sienta y se queda mientras el Ama se para junto a él. Es bueno chico. Es rascado por el Ama. Pequeña hembra humana está caminando hacia Brutus. Más pequeña que Brutus. Da palmadas a Brutus, pica con el dedo. Un golpe en el ojo. Las orejas de Brutus abajo, cabeza abajo, cola entre las piernas. No son buenos rascados. Pequeña humana ríe. Pica de nuevo a un costado de Brutus.
Brutus mira a el Ama. Suplica. Ama no dice nada, por lo que Brutus se queda mientras es picado. Pequeña humana agarrando el pelaje de Brutus en el costado y tirando demasiado fuerte. Como Angelica, cuando Angelica era nueva en la manada de el ama, mordía y tiraba y hacía sangrar a Brutus. Mala memoria. Gruñido comienza en la garganta de Brutus.
“No, Brutus, basta”, ordena el Ama. Brutus baja la cabeza. No más gruñidos. Aún siendo empujado. Aún siendo tironeado.
Una gran mujer humana que huele como el pequeño humano llega. Está caminando rápido. La mujer grande se detiene y se ríe de Brutus y de su pequeño humano.
“¿No son lindos?” Otra risa.
El Ama no se ríe
“Bueno, los niños serán niños.”
El Ama habla, su voz nivelada, pero su lenguaje corporal está enojado, “Cuida a tu puta niña.” Brutus sabe que cuida es orden para que Brutus este atento, se quede y ladre si alguien viene ... pero el ama está hablando con una mujer grande y no ordena a Brutus . Otra palabra que Brutus sabe es puta, lo que significa que el ama está enojada, pero Brutus no es a quien ella le está diciendo que está siendo puta, así que está bien.
Brutus piensa que tal vez está bien gruñir ahora porque Ama dijo puta, así que gruñe. Huele a la pequeña humana y a la hembra grande. Ama no dice que no, así que estaba bien que Brutus gruñera.
Gran hembra se ríe pero la risa suena diferente a la anterior, chillona. Agita su mano. Se inclina para recoger al pequeño humano.
“Brutus, guardia”, ordena el Ama. Brutus mira rápidamente a el ama y el ama señala a el pequeño humano, por lo que Brutus se mueve entre la pequeña humana y la hembra grande, y gruñe a la hembra grande. La hembra grande se aleja. Brutus huele mucho miedo ahora. Huele a sudor y estrés y escucha pequeños ruidos de preocupación y miedo tanto de la hembra grande como del pequeño humano.
La hembra grande se hace a un lado y Brutus se mueve para mantenerse entre ella y el pequeño humano. Se vuelve a agachar y Brutus gruñe, muerde el aire cerca de sus dedos. Es bueno chico.
La gran hembra le dice al Ama: “Por favor. Ella solo estaba haciendo lo que hacen los niños. Ella piensa que todos los perros son tiernos.” Su voz es sumisa, sonando como más preocupación y miedo.
“Brutus, boca.” Brutus mira hacia donde está señalando Ama y Ama apunta a pequeño humano. Brutus obedece agarrando el brazo del pequeño humano y sosteniéndolo en su boca. Es buen chico. Pequeño humano aúlla e intenta alejarse, pero Brutus cierra la boca un poco cada vez y pequeño humano pronto comprende que ese brazo se queda en la boca de Brutus.
Entonces el Ama le dice a la mujer grande: “Es un perro abusado, ¿sabes? Antes de poseerlo, fue maltratado. Hasta que lastimó a alguien tan gravemente que se necesitó una amputación. Lo rescaté antes de que lo pusieran a dormir. Y tu solo dejas que tu hija camine hacia él y empiece a arañarlo. ¿Entiendes lo que pudo haber pasado? ¿Que podría haber matado o mutilado a tu puta niña retrasada?
Brutus solo sabe su propio nombre y palabra matar. Otras palabras no significan nada para Brutus. Matar es ordenar atacar y no detenerse hasta que esa cosa ya no se mueva. El Ama solo le da a Brutus, Judas y Angelica la orden de matar con ardillas y mapaches y una vez un caballo. La hembra grande está de rodillas ahora y el olor al miedo es todo lo que Brutus puede oler en este momento. Es bueno ser más bajo que el Ama y mostrar sumisión. La mujer grande está diciendo cosas pero Brutus no puede entender porque ella está hablando y no se detiene.
“Brutus, suelta. Ven”, dice el ama y Brutus suelta y camina al lado de el ama. Pequeño humano todavía aullando.
Entonces el Ama le dice a la mujer grande lo mismo que antes: “Mire a tu puta hija.” Los paseitos comienzan de nuevo. Ser rascado. Ama dice que Brutus es un buen chico y Brutus es feliz. Moviendo la cola.
Son largos paseitos antes de que Brutus y el Ama se detengan en un lugar que huele a sangre y miedo de perros y rabia y orín y caca de perro. El Ama llama a la puerta. El hombre que abre la puerta huele a sangre.
El Ama y el hombre hablan por un tiempo, y Brutus espera porque Brutus es un buen chico. No prestar atención a lo que dicen por los olores. Malos olores. Sonidos de perros que ladran y ladran desde el interior de la puerta. Entonces el Ama dice "Quédate" y el hombre comienza a tocar a Brutus. Toca como toques veterinarios, no como el rascado de Ama. Sintiendo cada parte de Brutus, con los dedos metidos en la piel para masajear, revisa. Manos en las partes privadas de Brutus. Dice cosas que suenan negativas, sacude la cabeza. Ama habla un poco más. El hombre se levanta y estrecha su mano.
El ama lleva a Brutus al lugar que huele a sangre, a miedo de perros y a ira de perros. Ruidoso. Mucha gente sentada en la oscuridad. Huele a excitación y sudor. La mayoría de las luces están en el medio de la habitación donde el olor a sangre es más fuerte.
El hombre de la puerta le dice al Ama: “Ponlo a la puerta.” El ama pone a Brutus en algo parecido a una perrera que huele a rabia y miedo.
El hombre habla en voz alta y toda la gente en la sala aúlla y hace más ruido. El hombre dice el nombre de Brutus. Él dice matar, que es una palabra que Brutus conoce. Pero el olor a sangre es tan fuerte aquí que Brutus no puede prestar atención a mucho más. Tanta sangre de tantos perros Tantos olores.
Luego, la jaula está abierta y Brutus no tiene a dónde ir excepto el centro de la habitación. No puedo ir a el ama porque las cajas están en el camino y hay otro perro aquí más grande que Brutus que huele a ira y su propia sangre y otra sangre y muerte de perros.
Entonces Brutus lo siente. Ama está fortaleciendo a Brutus y duele, pero está muy mal. Dolor bueno como cuando Brutus está rígido y se estira, las articulaciones crujen y explotan y Brutus se siente mejor por eso. Solo que esta estirada no se detiene y Brutus sigue apareciendo y crujiendo y Brutus se siente mejor y Brutus se hace más grande. El Ama por lo general tarda más tiempo en hacer que Brutus sea tan fuerte, pero Brutus está solo en la habitación con el perro que huele a sangre y muerte y el Ama debe saber que Brutus necesita ser más fuerte.
Pronto Brutus es más grande que el Ama y tan grande como un coche y Brutus es fuerte. El perro malo que huele a sangre y muerte está encogido.
Entonces el Ama silba dos veces, lo cual es orden de venir y Brutus está confundido porque no hay forma de venir. Maestro silba de nuevo y llama al nombre de Brutus y Brutus se lanza por cajas que están en el camino. Las cajas se rompen y Brutus puede llegar al Ama como un buen chico.
“¡Brutus, guardia!”, Dice el ama, y Brutus va hacia donde señala el Ama, y esa es la puerta hacia donde van todas las personas que huelen a miedo. Para llegar a la puerta y protegerla, Brutus usa las patas para apartar a la gente y agarra el brazo de una persona y la arroja a un lado como a Brutus le gusta arrojar sus juguetes favoritos y la persona hace un aullido chillón.
Entonces Brutus está protegiendo la puerta y la gente está corriendo en otra dirección. Recuerda a Brutus a ardillas y cómo corren las ardillas. Pero las personas no son tan rápidas o inteligentes como las ardillas y no juegan de manera injusta corriendo por los árboles.
“¡Brutus! ¡Ataque!” Ama grita y Brutus obedece como un buen chico. Brutus usa patas, dientes y tamaño para saltar a la multitud de personas que corren como ardillas y hacer que dejen de correr. Brutus sabe que es malo sacudir a las personas como Brutus sacude juguetes o sacude ardillas. Sin sacudir. No masticar. Muerdo el brazo y la pierna solamente. Sin morder cabezas. Usar las patas está bien, pero las garras no, lo que es difícil así que Brutus principalmente muerde y golpea a la gente con la cabeza y el cuerpo para golpearlos y hacer que se detengan. A veces usa cola que es nueva y divertida. Brutus no tiene cola cuando es pequeño.
Mucha gente. Cada vez que Brutus piensa que todas las personas han dejado de moverse, alguien corre nuevamente. Toma mucho tiempo. La lengua de Brutus se deja salir, jadeando. La cola se tambalea y las cajas se rompen y el ama hace un ruido de chisteo como si Brutus hizo algo malo. No más menear la cola.
Las personas que yacen en el piso gimiendo. Huele a sangre y miedo. Ya nadie corre como una ardilla.
Ama grita: “¡No más!” Y es palabra para las personas y no para Brutus. Ambas son palabras que Brutus conoce. No significa malo y es para cosas que Brutus no debería hacer. Más es lo que dice el Ama al dar golosinas o arrojar bolas o llenar cuencos con comida. Brutus no entiende porque una palabra es mala y la otra es buena. Pero el Ama es alfa y el Ana lo sabe, así que está bien.
Ama toma las llaves del gimiente y levanta la jaula con un perro enojado dentro que huele a sangre. El Ama saca la jaula afuera y la coloca en auto y le dice a Brutus que proteja los autos. Algunas personas dejan el lugar, pero Brutus no permite que nadie se acerque a los autos. Es buen chico. El Ama entra y obtiene más jaulas con perros enojados y los coloca a todos en el auto. Entonces el Ama lo hace de nuevo. El maestro toma la mochila y usa cuerdas de la mochila para unir las jaulas y atar las jaulas al auto.
Entonces el Ama entra por mucho tiempo y no sale. La gente se ha ido, por lo que Brutus ya no necesita vigilar. Brutus va al Ama adentro.
El Ama está arrodillada junto a las jaulas y los perros en su interior huelen a sangre y caca. Pero los perros no están enojados, no se están moviendo. Brutus acaricia al Ama con la nariz y se acuesta al lado de el ama y el ama abraza el cuello de Brutus. El Ama abraza a Brutus por mucho tiempo. Brutus sabe que es mucho tiempo porque Brutus deja de ser grande y se vuelve más pequeño que el Ama.
Los autos que hacen sonidos aulladores comienzan a llegar desde muy lejos y Brutus hace pequeños ladridos como el Ama le enseñó. El Ama se levanta y toma a Brutus en el auto, se mete en otra puerta y el auto comienza a moverse.
El Ama abre y come algo arrugado del bolsillo. El Ama le da a Brutus una golosina y luego baja la ventana para que Brutus pueda asomar la cabeza al viento y la cola de Brutus se tambalea porque Brutus sabe que es un buen chico.

Capítulo Anterior < Indice > Capitulo Siguiente

submitted by master_x_2k to Parahumanos [link] [comments]


2018.06.08 21:01 master_x_2k Caparazón VIII

Capítulo Anterior < Indice > Capitulo Siguiente

______________________Caparazón VIII______________________

Descubrí que enfrentar a más de una docena de pistoleros, una treintena de personas con armas improvisadas y una científica loca con un fetiche por las bombas me hacían apreciar realmente lo que Perra aportaba al equipo.
“Todo esto”, dijo Tattletale con mucho cuidado, “Estabas jugando con nosotros. Es por eso que no permitiste que tu gente nos disparara desde el principio.”
“Tienes razón.” La máscara de Bakuda pudo haber alterado su voz a algo parecido a Robbie el Robot con dolor de garganta, pero tuve la impresión de que trataba de compensarlo con el lenguaje corporal. Sacudió su dedo hacia Tattletale como si estuviera regañando a un perro. “Pero creo que tú, específicamente, deberías callarte. ¿Chicos?”
Ella apoyó su mano sobre la cabeza de un miembro de ABB parado frente a su jeep con una pistola en sus manos. Él se estremeció al tacto. “Si la rubia abre la boca otra vez, abre fuego contra todo su grupo. No me importa lo que los demás tengan que decir, pero ella se queda callada.”
Sus soldados ajustaron sus agarres en sus armas, y más de uno giró el cañón de sus armas para apuntar hacia Tattletale, específicamente. Echando un vistazo a Tattletale, vi sus ojos estrecharse, sus labios apretados en una línea dura.
“Sí,” Bakuda se enderezó, puso un pie en la parte superior de la puerta del Jeep y apoyó los brazos en su rodilla, inclinándose hacia nosotros. “Eres la única que no entiendo. No conozco tus poderes. Pero al ver cómo tú y el chico flaco hostigaban a mis ineficaces mercenarios, creo que voy a ir a lo seguro y hacerte callar. Tal vez es una cosa subsónica, alterando estados de ánimo mientras hablas, tal vez sea otra cosa. No sé. Pero te callas, ¿'Kay?'”
Por el rabillo del ojo, pude ver a Tattletale asintiendo con la cabeza.
“Ahora, estoy en un pequeño aprieto”, siseó Bakuda, examinando el dorso de su mano. Parecía que no solo estaba compensando la voz mecánica con el lenguaje corporal; a ella le gustaba hablar. No es que me estuviera quejando. “Mira, Lung me enseñó mucho, pero la lección que realmente tomé en serio fue que ser un líder efectivo se trata de miedo. Una carrera como la nuestra, las personas son verdaderamente leales a alguien si están aterrorizadas por ellas. Suficiente miedo, y dejan de preocuparse por sus propios intereses, dejan de preguntarse si pueden usurparte, y se dedican por completo a hacerte feliz. O al menos, a evitar que seas infeliz.”
Ella saltó del jeep y agarró el cabello de un hombre japonés más alto y de pelo largo de un grupo de veintitantos. Arrollando su cabello en sus manos, ella lo hizo inclinarse hasta que su oreja estaba justo en frente de ella, “¿No es así?”
Él murmuró una respuesta y ella lo soltó, “Pero va más allá, ¿no? Mira, puedo haber heredado el ABB-”
Era casi imperceptible, pero vi un parpadeo de movimiento alrededor de la cara de Tattletale. Un cambio de expresión o un movimiento de su cabeza. Cuando miré hacia ella, no pude adivinar qué había sido.
Bakuda continuó sin pausa, “Pero también heredé a los enemigos de Lung. Entonces tengo un dilema, ¿sabes? ¿Qué puedo hacer con ustedes para convencerlos de que es mejor apartarse? ¿Qué gesto sería lo suficientemente efectivo como para hacer que su gente corriera hacia las colinas cuando me vieran venir?”
Ella giró y agarró una pistola de las manos de uno de sus matones, “Dame.”
Luego se adelantó en medio de la multitud.
“No hay suficientes bichos aquí.” Aproveché la pausa en su monólogo para susurrar en voz baja, esperando que los demás lo entendieran, rezando por no hablar demasiado alto. Al menos mi máscara me cubría la cara, ocultaba el hecho de que mis labios se movían, “¿Regente?”
“No puedo desarmar esta cantidad de armas”, susurró su respuesta. “Quiero decir que yo-“
“Tú”, gritó Bakuda, sorprendiéndonos. Sin embargo, ella no nos estaba prestando atención. Un tipo coreano-americano con un uniforme de escuela privada -de Immaculata High, en la parte más bonita de la ciudad- estaba encogido frente a ella. La multitud lentamente retrocedió, despejando unos pocos metros de espacio alrededor de los dos.
“¿S-sí?”, Respondió el niño.
“Park Jihoo, ¿sí? ¿Alguna vez sostuviste una pistola”
“No.”
“¿Alguna vez le pegaste a alguien?”
“Por favor, nunca… no.”
“¿Alguna vez peleaste? Me refiero a una pelea real, mordiendo, arañando, buscando lo más cercano que podrías usar como arma”
“N-no, Bakuda.”
“Entonces eres perfecto para mi pequeña demostración.” Bakuda presionó la pistola en sus manos, “Dispara a uno de ellos.”
El tipo sostenía el arma como si fuera un escorpión vivo, con dos dedos, con el brazo extendido, “Por favor, no puedo.”
“Te lo haré fácil”, Bakuda podría haber estado tratando de arrullar o sonar tranquilizador, pero la máscara no permitía ese tipo de inflexión, “Ni siquiera tienes que matarlos. Puedes apuntar a una rótula, un codo, un hombro. ¿Bueno? Espera un segundo.”
Dejó el arma en las manos del chico y se alejó, señalando a uno de sus matones, “Saca la cámara y comienza a rodar.”
Según lo ordenado, tomó el lado del jeep y recuperó una pequeña videocámara de mano. Lo manipuló durante unos segundos antes de sostenerlo sobre su cabeza para ver más allá de la multitud, mirando a través del panel desplegable en el costado para asegurarse de que la cámara estaba en el blanco.
“Gracias por esperar, Park Jihoo”, Bakuda volvió su atención al tipo con la pistola, “Ahora puedes dispararle a alguien.”
El tipo dijo algo en coreano. Pudo haber sido una oración, “Por favor. No.”
“¿De Verdad? Son malas personas, si te preocupa la moral.” Bakuda inclinó la cabeza hacia un lado.
Parpadeó para contener las lágrimas, mirando al cielo. El arma cayó de sus manos para estrellarse contra el pavimento.
"Eso es un no. Una lástima. No me sirve de soldado.” Bakuda le dio una patada en el estómago, lo suficientemente fuerte como para hacerlo caer sobre su espalda.
“¡No! ¡No, no, no!” El chico la miró, “¡Por favor!”
Bakuda dio medio paso, medio saltó unos pocos pies hacía atras. La gente a su alrededor lo tomó como una señal para alejarse de él.
Ella no hizo nada, no dijo nada, no ofreció ninguna seña o señal. Hubo un sonido, como un teléfono celular vibrante sobre una mesa, y Park Jihoo se licuó en un desastre espeso en el lapso de un segundo.
Muerto. Él había muerto, así como así.
Era difícil escuchar los alaridos, los gemidos, los gritos indignados. Mientras la multitud se apresuraba a alejarse de la escena, todos tratando de esconderse uno tras otro, uno de los matones disparó una pistola hacia el aire. Todos se detuvieron. Después de los gritos de sorpresa, hubo una breve pausa, el tiempo suficiente para que un sonido llevara a todos a un silencio atónito.
Sonaba como el ruido que haces cuando recoges hojas secas, pero más fuerte, artificial de una manera que sonaba como si sonara desde un contestador arcaico. Todos los ojos se volvieron hacia Bakuda. Ella estaba doblada, sus manos alrededor de su medio.
Riendo. El sonido fue su risa.
Dio una palmada en la pierna mientras se levantaba, hizo un ruido que podría haber sido una inspiración o una risa, pero su máscara no se tradujo en nada reconocible, solo un siseo que apenas cambiaba. Giró en un semicírculo mientras cantaba: “¡Los seis dieciocho! ¡Incluso olvidé que los había hecho! ¡Perfecto! ¡Mejor de lo que pensaba!”
Si su trabajo era aterrorizar, ella había tenido éxito. Conmigo, al menos. Quería vomitar, pero tendría que quitarme la máscara para hacerlo, y temía que si me movía, me dispararían. El miedo a las armas fue suficiente para anular mis náuseas, pero el resultado final fue que estaba temblando. No solo temblando, sino temblores de cuerpo entero que me tenían luchando por mantenerme en pie.
“Eso fue bastante genial.”
Con esas palabras, Regent logró obtener la misma mirada de ojos abiertos que Bakuda con su risa. Él obtuvo una de mí. No fue solo lo que dijo. Era lo tranquilo que sonaba.
“Lo sé, ¿no?” Bakuda se giró para mirarlo, ladeó la cabeza hacia un lado, “Lo modelé a base del trabajo de Tesla sobre vibraciones. Él teorizó que si pudieras obtener la frecuencia correcta, podrías quebrar la Tierra mi-”
“Sin ofender”, dijo Regent, “Bueno, voy a reformular: realmente no me importa ofenderte. Pero no me dispares. Solo quiero detenerte allí y decir que no me importan las cuestiones científicas y toda la charla técnica sobre cómo lo hiciste. Es aburrido. Solo digo que es cool ver cómo se ve una persona cuando se disuelve así. Asqueroso, espeluznante, jodido, pero está cool.”
“Sí”, dijo Bakuda regocijada en la atención, “¡Como la respuesta a una pregunta que no sabías que estabas preguntando!”
“¿Cómo lo hiciste? ¿Metiste bombas en estos civiles para que trabajen para ti?”
“Todos”, respondió Bakuda, casi delirante en lo alto de su exitoso "experimento" y la atención de Regent. Ella medio saltó, medio giró a través de la multitud y se apoyó contra uno de sus matones, acariciando su mejilla, “Incluso mi más leal. Un dolor de culo de hacer. No el procedimiento de meter las cosas dentro de sus cabezas. Después de los primeros veinte, pude hacer las cirugías con los ojos cerrados. Literalmente. De hecho, hice algunos de esa manera.”
Ella hizo un puchero, “Pero tener que tranquilizar a la primera docena o más y hacer las cirugías con ellos antes de que se despertaran, así tendría la mano de obra para reunir a todos los demás. ¿Uno después del otro? Realmente tedioso una vez que la novedad desaparece.”
“Sería demasiado vago para hacer eso, incluso si tuviera tus poderes”, dijo Regent, “¿Puedo acercarme al cuerpo? ¿Verlo mejor?”
Su humor cambió en un instante, y ella señaló con enojo un dedo en su dirección. “No. No creas que no sé que estás intentando algo. Soy un jodido genio, ¿entiendes? Puedo pensar en doce movimientos antes de que hayas decidido tu primero. Es por eso que estás parado allí y yo...” ella se movió para estar sentada en un lado del Jeep, “Estoy sentada aquí.”
“Tranquilízate”, Regent respondió, “solo preguntaba.”
Pude ver por la expresión de Tattletale que ella estaba teniendo los mismos pensamientos que yo. Dale un poco de respeto a la bombardera loca. Silenciosamente expresé lo que Tattletale no pudo.
“Baja un cambio, Regent,” susurré.
“Como seeeaaa”, Bakuda estiro la palabra, “Chico flaco acaba de perder cualquier buena voluntad que había ganado por apreciar mi arte. O al menos ser capaz de fingir de manera convincente.” Golpeó ligeramente al tipo con la cámara en el hombro, “¿Sigues filmando?”
El hombre asintió brevemente. Cuando lo miré, vi gotas de sudor que corrían por su cara, a pesar de que era una noche fresca. Parecía que sus matones también estaban bastante asustados.
“Bien”, Bakuda frotó sus manos con guantes de color rosa juntas, “editaremos las partes de charla más tarde, luego las colocamos en la web y enviamos copias a las estaciones de noticias locales. ¿Qué piensas?”
El camarógrafo respondió con una voz acentuada, “Buen plan, Bakuda.”
Ella aplaudió sus manos juntas. Luego señaló a la multitud “¡Está bien! Entonces, tú... sí, tú, la chica de la camisa amarilla y los jeans. Si te lo dijera, ¿levantarías el arma y dispararías a alguien?”
Tardé un segundo en ver a la chica, en el otro extremo de la multitud. Miró a Bakuda con expresión afligida y logró responder: “El arma también se d-derritió, señora.”
“Me llamas Bakuda. Tú lo sabes. Nada sofisticado. Si el arma todavía estuviera allí, ¿dispararías? ¿O si le digo a alguien que te dé un arma?”
“Yo... creo que podría hacerlo”, sus ojos se posaron en el charco que había sido Park Jihoo.
“Lo cual concluye mi demostración”, se dirigió Bakuda a nuestro grupo, “¡Miedo! Es por eso que Lung se tomó el esfuerzo de reclutarme. Siempre entendí en el fondo, que el miedo era una herramienta poderosa. Él simplemente lo expresó muy bien. El verdadero miedo es una mezcla de certeza e imprevisibilidad. Mi gente sabe que, si me traicionan, solo tengo que pensar en hacer que las bombas en sus cabezas hagan kablooie. Boom. Saben que, si muero, todas las bombas que he hecho se activan. No solo las que les me metí en la cabeza. Todas y cada una. E hice muchas. Certezas.”
Lisa extendió el brazo, tomó mi mano y la apretó con fuerza.
“En cuanto a la imprevisibilidad” Bakuda pateó sus piernas contra el costado del jeep como un alumno de primaria sentado en una silla, “Me gusta mezclar mi arsenal, así que nunca se sabe lo que vas a obtener. Pero también tienes que mantener a tu gente preguntándose, ¿verdad? Mantenerlos al borde del asiento. Como ejemplo: ¡Shazam!”
La palabra coincidió con el comienzo de una explosión muy real que fue seguida de cerca por algo así como un trueno, pero Lisa ya estaba tirando de mi brazo, alejándome.
Vi un destello de caos, de gente que gritaba corriendo desde el lugar donde ocurrió la explosión en medio del propio grupo de Bakuda. Las personas que huían estaban obstruyendo la vista de las personas con armas de fuego.
Regent sacó su brazo, lo barrió hacia afuera, enviando a unas diez personas tropezando unas con otras, convirtiendo a la multitud en una muchedumbre desordenada. Escuché el rugido de las armas que sonaba demasiado fuerte, vi a Regent agarrar el hombro de un brazo izquierdo inerte, no podía estar seguro de que los dos estuvieran conectados.
Finalmente, estaba Bakuda, todavía sentada en el lado del jeep. Ella estaba gritando algo o riendo. Nos estaba dejando escapar de su alcance, su gente estaba a punto de matarse unos a otros en un estado de pánico sin control, y ella acababa de matar al menos a una de sus propias personas por capricho. Por lo que acabamos de ver de ella, estaba dispuesta a apostar que se reía mientras todo sucedía.
Casi sin darme cuenta, la noche había caído y, como para invitarnos a adentrarnos más en el laberinto, los postes de luz parpadearon y giraron sobre nosotros. Con Grue cubriendo nuestro retiro en una cortina de oscuridad, huimos.

Capítulo Anterior < Indice > Capitulo Siguiente

submitted by master_x_2k to Parahumanos [link] [comments]


2016.03.11 23:12 Atraela 9 Hábitos Dañinos Para Tu Salud Mental

9 Hábitos Dañinos Para Tu Salud Mental
La depresión es parte del acervo cotidiano de hábitos; parece ser ya una forma constante en la máquina contemporánea que nos aliena. La rutina de las redes sociales, la movilidad corporal y el estado anímico son comportamientos que, si adquieren formas inconscientes, sabotean tu estilo de vida.
Estas son las 9 formas en que ejerces ese autosabotaje,
1.No hacer ejercicio
Si te haces más activo al menos 3 días a la semana, tu riesgo de estar deprimido disminuye en un 19%. Después de estudiar a más de 11 mil personas y grabar sus síntomas depresivos y niveles de actividad física en intervalos regulares, se encontró una clara correlación entre la actividad física y la depresión. Las personas que están deprimidas son las menos activas, mientras que aquellas más activas tienen una menor tendencia a deprimirse.
Cómo solventarlo: Haciendo ejercicio. Cualquier actividad física al menos cuatro veces a la semana, correr, nadar, practicar bicicleta, ir al gimnasio o practicar algún deporte, puede bajar tu nivel de depresión.
2.Tomarse la vida demasiado en serio
Si te enoja que las cosas no se hagan como tú crees o cualquier cosa puede destruir tu día, por lo más mínima que sea, la solución es: ríete de las cosas. La risa es un remedio infalible para la ansiedad y la depresión.
Promueve y exponte a diario a la hilaridad, no es sólo que dejes de tomarte en serio las cosas o que te rías; si no que intentemos verle la otra cara a la vida y saber que la gran mayoría de las cosas por las cuales nos acomplejamos tienen solución.
3.Caminar encorvado
La personalidad, la composición física y el estado de ánimo afectan la postura considerablemente, las personas que caminan agachadas experimentan peores estados animicos que las que tienen una postura más erguida. El lenguaje corporal decaído se le asemeja a pensamientos negativo.
¿Cómo podemos mejorar esto?: Levanta el mentón, evita las posturas encorvadas cuando estés sentado. Camina erguido, alinea la columna junto con los hombros y tiralos hacia atras. Te sentirás extraño al principio, pero puedes llegar a una corrección total de la postura. Si no la recuerdas, acuéstate en el piso y levanta la frente, coloca los hombros en el suelo y sujeta un poco el abdomen.
4.Estar haciendo mil cosas al mismo tiempo
En la contemporaneidad, realizamos más de una labor simultáneamente: comemos revisando Facebook, vamos al baño y leemos, nos vamos a acostar mientras estamos en WhatsApp o sacamos fotos para Instagram en una fiesta.
Alégremonos ahora: Hacer muchas tareas no es ser más productivo, tampoco hacerlas aceleradamente. Soltemos el teléfono y prestemos atención a nuestro alrededor.
5.Estar metidos en una relación tóxica
Ese tipo de relaciones devoran la autoestima de las personas. Sus compañeros sentimentales les hacen creer que son incompetentes o egoístas. Algunas veces, a las personas les toma varios años percatarse de que su depresión y ansiedad se originan en las relaciones sentimentales que sostienen, las cuales con el tiempo pueden llegar a desmantelar su seguridad personal por completo.
Cómo enfrentarlo: Es posible que necesites ayuda. Primero, lee las señales que tienes a tu alcance para determinar si tu pareja está siendo abusiva contigo. Luego pídele a un profesional, a un familiar o a un amigo cercano que te ayude a corroborar si los símbolos que has detectado son reales. De ser así, toma cartas en el asunto.
6.No dormir lo suficiente
Dormir es un recurso indispensable para poder restituir la energía. “Dormir afecta todo”. Los sueños pueden ayudar a resolver problemas.
Sin el sueño nuestro sistema biológico no podría funcionar correctamente, ya que es el mecanismo bajo el cual nuestros organismos se regeneran del desgaste sufrido por la actividad diaria.
Duerme bien: Toma las medidas necesarias: no pienses en nada al acostarte, medita, descansa el tiempo necesario, promueve la oscuridad, no comas mucho antes de acostarte y anota cualquier preocupación o pendiente.
7.No disfrutar de tiempo en soledad
Entre los amigos, el novio, los compañeros de trabajo, tu mascota o tu hijo, no te es posible encontrar un momento para estar solo. Es importante contar con al menos 10 minutos para uno mismo, y que no sean en la ducha o en el baño.
Registra tu tiempo: Agenda también el tiempo a solas. Aprende a disfrutarlo y a evitar la ansiedad de estar solo, y cumple con ese compromiso.
8.Postergas los asuntos pendientes
Dejar para después lo que puedes hacer hoy (procrastinar) es una de las formas de no hacer lo que no nos gusta hacer, lo cual genera ansiedad, miedo al fracaso y destruye los nervios. Es también un tema el cual lo hemos hablado en varias ocasiones en Atraela
Hazlo ahora: Practica ejercicios antiestrés, terapia ocupacional, da gritos o escucha un poco de música, trota, ve al parque, etc, ya que es importante que las actividades en las que te involucres puedan desintegrar la ansiedad. Incorpora diversión a tus hábitos.
9.No hablar con nadie
Si eres asiduo a las redes sociales para mantenerte en contacto con tus conocidos, no estás teniendo un contacto significativo con ellos. Las páginas de Facebook son de entretenimiento, no son conversaciones reales que nos permitan entender a las personas. Al contrario, disminuyen nuestras experiencias y sentimientos. Los electrónicos personales (como los celulares) también impactan en la atención, en la necesidad de tener una gratificación inmediata, y en las expectativas que tiene una persona de que, al oprimir un botón, puede tener una conexión instantánea con alguien. También se sabe que tener únicamente interacciones virtuales impacta en nuestra habilidad e interés para entablar interacciones cara a cara.
Recuerdemos que los amigos reales son más importantes que los likes.
http://www.atraela.com/9-habitos-daninos-para-tu-salud-mental/
submitted by Atraela to espanol [link] [comments]


11 Señales Corporales Que Indican Que Le Gustas - YouTube 12 señales de que le gustas a un chico  ¿Cómo saber si le ... COMO SABER SI LE GUSTAS A UNA CHICA (5 señales ocultas) Cómo Saber Si Le Gusto - 9 Señales Que Revelan Cuando Le Gustas A Alguien 5 Señales de que alguien se siente ATRAÍDO por ti - YouTube Gestos que indican que a él le gustas  Gestos que hace ...

Lenguaje corporal masculino cuando le gusta una mujer: 22 ...

  1. 11 Señales Corporales Que Indican Que Le Gustas - YouTube
  2. 12 señales de que le gustas a un chico ¿Cómo saber si le ...
  3. COMO SABER SI LE GUSTAS A UNA CHICA (5 señales ocultas)
  4. Cómo Saber Si Le Gusto - 9 Señales Que Revelan Cuando Le Gustas A Alguien
  5. 5 Señales de que alguien se siente ATRAÍDO por ti - YouTube
  6. Gestos que indican que a él le gustas Gestos que hace ...

Señales psicológicas de que LE GUSTAS ... IvanbaOficial 888,116 views. 6:51. Cómo Leer el Lenguaje Corporal Saber si le Gustas a ... Cómo tener la certeza de que atraes a alguien ... 12 señales de que le gustas a un chico. Suscríbete al canal, PULSA AQUÍ: http://bit.ly/2Vmmdc4 Si quieres conocer más de cómo saber si le gustas a un chico l... Si quieres aprender el arte de la seducción y atraer a la mujer que te gusta, primero tienes que saber cómo interpretar su lenguaje corporal y las señales que muestran que está atraída. 4 Emociones que debes aprender para darle una increíble primera impresión a cualquier persona: https://universidadcarisma.com/4-emociones 5 Señales de que a... Si te gustaría saber si él le gustas sin preguntárselo directamente, aquí te explico estos 10 gestos de que a un hombre le gustas. Gestos que hace cuando le ... Todo Sobre El Lenguaje corporal y Como Utilizarlo: http://verdadera-seduccion.com/videos/todo-sobre-el-lenguaje-corporal-y-como-utilizarlo/ Como Saber Si Le ...